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Pudieran ser iraquíes, afganos o
palestinos en el 2009. Son
madrileños de 1936. Esos rostros
de hombres, y sobre todo,
mujeres y niños nos muestran,
desde su cotidianidad alterada y
hecha pedazos, cómo es Vivir
bajo las bombas. Ese es el
título de la exposición que
desde el 19 de febrero ocupa las
paredes de la sala Majadahonda
del Centro Cultural Pablo de la
Torriente Brau,
luego de ser mostrada en España
en el 2006, declarado Año de la
Memoria Histórica por el
Congreso de los Diputados. Ahora
puede verse en La Habana gracias
a las gestiones coordinadas del
Centro Pablo y de la
Oficina Cultural de la Embajada
española en Cuba.
Al inaugurar la muestra, el
director del centro, Víctor
Casaus, destacó que en ella
confluyen muchas cosas que se
mueven alrededor de la
institución, del Madrid de la
Guerra Civil, de Pablo de la
Torriente Brau. “Con esta
exposición
―dijo―
continuamos la estrecha
colaboración existente con la
Oficina Cultural de la Embajada
de España en Cuba”.
Por su parte Rogelio Blanco,
director general del Libro,
Archivos y Bibliotecas del país
ibérico, recordó que el siglo XX
fue especialmente sangriento.
“Ojalá estas fotos nos permitan
reflexionar para que el XXI lo
sea menos”, puntualizó.
Recordó que en la España del 36
“mientras unos iban a matar,
otros iban a morir por ella”, y
señaló que en su país, en esa
época, “la razón se armó para
defender a la patria”. “El
objetivo de esta muestra es que
deje de existir esa historia
sangrienta y se convierta en una
historia de paz”, destacó.
En tanto, el embajador de Madrid
en la Isla, Manuel Cacho
Quesada, consideró que “si hay
un sitio fuera de España donde
esta exposición se puede
entender completamente, es en
Cuba, tierra de acogida de
muchos españoles”.
Tras señalar que aunque lleva
poco tiempo en Cuba y que ya ha
podido comprobar el interés del
pueblo cubano por la cultura, el
Embajador español se comprometió
a continuar haciendo todo lo
posible por fortalecer la
colaboración con la Isla.
Vivir bajo las bombas
incluye unas 50 fotografías que
fueron tomadas por Alfonso
Sánchez Portela, Manuel Albero y
Francisco Segovia, Robert Capa,
Atienza, Hermanos Mayo,
Antifafot, Baldomero hijo, Kodak,
Hermann, Baldomero y Prosa,
artistas que captaron
conmovedores momentos del Madrid
de 1936. Una máquina de coser
entre las ruinas de lo que fue
una casa, una perfecta barricada
que pareciera obra de un
experimentado arquitecto, una
madre y sus tres hijos
observando lo que queda del
hogar, son algunas de las
imágenes que nos llegan, como
advirtiéndonos.
Y las fotos se complementan con
poemas de cuatro grandes de la
literatura iberoamericana: el
peruano César Vallejo, el
chileno Pablo Neruda, el
mexicano Octavio Paz y el cubano
Nicolás Guillén, intelectuales
cuyas vidas y obras fueron
marcadas por la Guerra Civil.
“Sales de ti; levantas la voz, y
te levantas”, aprecia Guillén,
mientras Neruda denuncia que
“bandidos con sortijas y
duquesas, bandidos con frailes
negros bendiciendo venían por el
cielo a matar niños”.
Fue Madrid en 1936. Pero podía
ser Bagdad, Kabul o Gaza en el
2009. |