La Cabaña no es una fortaleza
exclusiva de la literatura, la
música también franquea sus
muros, especialmente si trae
acordes de guitarra y poesía.
Eso fue lo que ocurrió este 18
de febrero durante la
presentación de dos títulos
pertenecientes a la colección
A guitarra limpia del Centro
Cultural Pablo de la Torriente
Brau.
El primero de estos volúmenes,
Memorias A guitarra limpia,
recoge nueve años de conciertos
en dicho espacio, auspiciado por
el Centro Pablo con el objetivo
de promocionar la obra de los
jóvenes trovadores cubanos. Los
textos que integran el libro son
las fichas, las palabras, las
canciones de los músicos que han
participado en A guitarra
limpia, así como una muestra
de los materiales que se han
publicado sobre ellos en los
medios. El título también cuenta
con un extenso testimonio
fotográfico, que recorre cada
uno de los años del espacio.
El escritor, cineasta y
periodista Víctor Casaus, quien
además dirige el Centro Pablo,
declaró en la presentación que
se trata de “un libro que tiene
dos virtudes, la información y
el atractivo con que está
organizado”. Luego, encomió la
labor de Xenia Reloba, principal
compiladora del volumen, quien
realizó toda la investigación a
partir de los documentos del
Centro y en algunos casos
entrevistando a los músicos.
La periodista explicó que fue el
propio Casaus quien le sugirió
emprender este trabajo, con la
intención de que se convirtiera
en un libro de referencia. “Yo
lo hice con mucho gusto
—confiesa—, lo disfruté a pesar
de que a cada momento sentía que
era demasiada información y
estaba muy asustada por el poco
tiempo de que disponía”. Según
Reloba, el libro resultará una
herramienta útil para la
promoción de la trova cubana.
El segundo título presentado en
la jornada, Silvio poeta,
pertenece a la misma colección y
surge del Premio de Ensayo Noel
Nicola 2008, concurso convocado
por el Centro Pablo. Su autora,
Suyín Morales, ganó el certamen
con este análisis de la poética
del cantautor Silvio Rodríguez.
El jurado estuvo integrado por
el escritor Germán Piniella, el
músico Alberto Falla y Víctor
Casaus. Este último explicó:
“Nos alegró mucho encontrar
entre los trabajos del concurso
uno que se acercara a la obra de
uno de los grandes y que,
además, estuviese hecho por una
persona joven”.
Por su parte, Piniella afirmó
que “desde la primera lectura
los miembros del jurado quedamos
convencidos de que Silvio
poeta era merecedor del
premio; por su prosa tersa,
precisa y directa, con pleno
conocimiento de la función
poética de los textos
analizados, y el dominio de las
herramientas de investigación”.
La guitarra, verdadera
protagonista de la jornada,
también se escurrió entre las
presentaciones. Primero, a manos
del Dúo Karma, quienes
agradecieron la labor del Centro
Pablo; y luego, acompañando al
Dúo Jano junto a Romina
Pezzelato, de Argentina. |