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La literatura cubana
contemporánea recoge la misma
pluralidad que distingue a sus
gentes. Hecho que se pudo
constatar este 16 de febrero en
la XVIII Feria Internacional del
Libro, durante la presentación
de tres obras de narrativa
pertenecientes a la colección
El Cuento de la Editorial
Letras Cubanas.
El director de la casa editora,
Rogelio Riverón, apuntó que cada
uno de estos autores sobresale,
con su estilo propio, en el
contexto de la narrativa cubana
actual. “Si de algo importa la
variedad temática, estilística,
en un período determinado en la
literatura de un país, creo que
este es un buen momento para
comprobar que en Cuba existe esa
variedad”, destacó Riverón.
Raydel Araoz, el escritor más
joven de los tres, explicó que
su libro Réquiem por las
hormigas consiste en una
especie de laberinto, “es un
juego de fichas que se arman y
se desarman, los cuentos están
construidos a modo de
crucigrama, de forma que uno
puede entrar y navegar”. El
autor confesó que se siente
inclinado a la estructura
fragmentaria en los textos, por
eso este libro de relatos puede
considerarse como una novela
fragmentada.
Por su parte, Roberto Cid
declaró sentirse muy contento al
ser este el primer lanzamiento
de uno de sus libros. Hombres
y bestias del sur está
conformado por tres historias
largas, para las cuales el autor
realizó una profunda
investigación acerca de las
guerras de independencia y donde
se entremezclan la violencia, la
preeminencia de personajes
negativos y sus descarnados
dramas.
“Tengo que hablar de mis tres
amores”, exclamó Alberto Ajón,
autor de Saga de un hombre
sentado, al referirse a las
tres profesiones que han marcado
su vida: la de profesor de
Español, el periodismo y la
literatura; pues de esa
simbiosis nació su libro. El
escritor lamentó que en estos
tiempos casi nadie acepte una
crítica. “A pesar de eso
—añade—, yo he intentado con
estos cuentos hacer un poco de
crítica a mi manera, a la manera
de un profesor de Español que
ejerce el periodismo y siente
devoción por la creación
literaria”.
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