Año VII
La Habana

14-20 de FEBRERO
de 2009

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Tarek William Saab

La poesía es siempre una recuperación de la memoria

Yinett Polanco • La Habana

 Fotos: Equipo de La Jiribilla

 
Con 11 libros de poesía publicados, tres de ellos presentados en ediciones anteriores de la Feria del Libro de La Habana, Tarek William Saab regresa este febrero de 2009 al evento cultural cubano con Paisaje Boreal, una selección de su poesía entre 1984 y 2007 realizada por la Universidad de Carabobo en Valencia. El público lector de la Isla recuerda aún el suceso editorial que constituyó en el 2006 su libro Los niños del infortunio, presentado el mismo día que se firmó el acuerdo del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) cultural por Fidel y Chávez. Los niños… había nacido a petición del líder histórico de la Revolución Cubana, a partir de un viaje del poeta venezolano a Paquistán junto a los médicos cubanos, luego del terrible terremoto que sufrió en aquel entonces ese país.
 

Según afirmó el ministro de Cultura Abel Prieto, Tarek es una de las figuras jóvenes y brillantes de la Revolución Bolivariana, amigo entrañable de Fidel y la Revolución Cubana. El Ministro cubano explicó que Paisaje Boreal tiene una primera parte donde aparecen poemas de Los niños del infortunio y otros que son como haikus, poemas breves, de carácter mucho más íntimo, relacionados con momentos de introspección del autor. Además de poeta, Tarek ha sido gobernador por dos períodos consecutivos del estado de Anzoátegui, en Venezuela; cómo organiza su transcurrir diario entre la política y la literatura, es una de las preguntas casi obligadas para este escritor.  

“Debes distribuir tu tiempo para poder compartirte entre dos actividades sumamente fuertes, porque la literatura necesita concentración para reconstruir imágenes, la poesía es siempre una recuperación de la memoria: fotográfica, reflexiva y cinematográfica. He vinculado mucho la literatura a mi actividad cotidiana, lo he incorporado, forma parte de mi vida esencial como persona, como ser humano. Debo leer diariamente. A mí me ayuda mucho escribir o pensar sobre la literatura porque soy un lector voraz, diariamente antes de dormir leo una o dos horas, desde que tenía entre 12 y 13 años. Entonces se me ha hecho fácil conciliar —a pesar de lo difícil de la expresión escrita de la poesía— eso con mi vida política, que también ha sido intensa desde los 12 ó 13 años. He sido dirigente estudiantil en un liceo, luego en la universidad, fui dirigente nacional del Movimiento de Derechos Humanos en mi país, posteriormente diputado al Congreso cuando Chávez ganó por primera vez la presidencia, después constituyente —redactor de la actual Constitución Bolivariana—, posteriormente parlamentario de la Asamblea Nacional y ya llevo un segundo período de gobernador del estado de Anzoátegui, la primera vez fui electo en el 2004 y la segunda vez ahora en noviembre del año 2008. Ahora ganamos en Venezuela y en Anzoátegui el referendo por el sí a la Enmienda Constitucional, la cual nos va a permitir tanto a Chávez como a mí postularnos nuevamente, él a la presidencia y yo a la gobernación del estado. En mi opinión si uno es leal a la Revolución y a su papel de escritor e intelectual, el buscarles tiempo a las dos cosas no se vuelve una contradicción sino que forma parte de tu cotidianidad, como poder hablar, ir al cine, compartir con tus amigos y tu familia, de ese mismo modo se convierte el hecho de leer y de escribir en algo natural. Yo vinculo mucho la escritura con la lectura, no soy un autor que espera por la inspiración, ni un autor que todos los días metódicamente a la misma hora se sienta a escribir. No soy de ese estilo, el estilo mío es vivir mucho, tener una biografía personal vinculada a la poesía a partir de la cotidianidad del amor, de mi cercanía a la vida y la muerte, del amor al paisaje, de la solidaridad con los pueblos, y a partir de todo eso, en un instante de concentración y de tiempo, te asedian las imágenes. Este asedio permanente de imágenes te obliga a buscar el momento para sentarte a escribir y allí van saliendo los poemas. Por supuesto, antes de asumir estos cargos tenía mucho más tiempo disponible, ahora no, pero por ejemplo escribí Los niños del infortunio en nueve días, en las mañanas, las tardes, las noches, las madrugadas… yo dormía de 2 a 3 horas diarias porque tenía un compromiso vital con tantas imágenes y cosas dramáticas que vi y además el compromiso con Fidel; no porque él me haya pedido que escribiera el libro y lo entregara en tan poco tiempo, sino porque me tracé una meta: que estuviera listo para la Feria del Libro de La Habana de 2006. Fui a Paquistán en los primeros días de enero y la Feria siempre es en febrero —esa vez fue en la primera semana— y le pregunté a Fidel que si yo escribía el libro por lo menos una semana antes de la Feria se podría editar, y él me respondió: nosotros lo podremos editar, no sé si tú podrás escribirlo, pero me sugirió no preocuparme, ni acelerarme para eso. Aún así me tracé esa meta y el libro quedó muy bonito porque fue muy sincero, muy auténtico, tenía mucha verdad y al final fue un suceso ese año. Vine a la presentación el 2 de febrero y luego hablando con Fidel, quien me visitó al mediodía donde me estaba quedando, me dijo: Tarek, sabía que ibas a escribir un bello libro, pero nunca pensé que podías escribirlo para ser presentado en la Feria, por el tiempo. Eso demuestra la variabilidad del tiempo en la vida de un escritor; pude escribir esa obra en 9 días, pero si ahora me piden volver a escribir un libro de poesía en el mismo lapso no voy a poder. Eso está en dependencia de los estados de ánimo, de buscar la inteligencia emocional, pues en mi opinión el acto de la poesía tiene que ver mucho con la mente, no solamente con el corazón. Nosotros vivimos en función de nuestra emoción y si tienes una emoción sana y liberadora, de verdad podrás hacer todo lo que te propongas.” 

Usted hablaba de sus sucesivas visitas a estas Ferias del Libro de La Habana, ¿cómo valora la evolución de este evento cultural?

Para mí cada año es algo nuevo, la Feria es un suceso al cual el que viene una vez, quiere venir siempre. Antes venía como un simple espectador para comprar libros y escuchar a los autores; luego comencé a venir en calidad de invitado, para leer poemas y presentar libros. Este es mi cuarto libro presentado en la FILH, por lo tanto, la evolución que veo es múltiple, noto la integralidad en la Feria donde se combinan la música, las conferencias, las presentaciones del libro, la presencia de más y más editoriales. En mi opinión ha sido un acierto dedicarle la feria siempre a un país invitado, eso ayuda mucho porque te permite conocer de manera especial a ese país y a sus autores, el año pasado fue a Galicia, en el 2006 a Venezuela, este año es a Chile y así sucesivamente. Pienso, sin temor a exagerar, que esta Feria, junto con la de Argentina y la de México, es una de las más espectaculares de América Latina y eso es una honra para Cuba y para nosotros también como solidarios amigos de la Revolución Cubana. Como venezolano uno llega aquí y se siente parte de toda esta historia, realmente los felicito mucho. 

La Feria del Libro de Venezuela también se realiza en un espacio abierto, en el Parque del Este…

Estamos aprendiendo de ustedes, antes era en un lugares cerrados, en un galpón en la Plaza de Venezuela en Caracas, luego se abrió a un parque en el Centro de Caracas y finalmente en las últimas ediciones es en el Parque del Este, el más grande nuestro. Siento que los lugares para compartir la lectura deben ser los más hermosos, a cielo abierto, eso lo hemos aprendido de los cubanos. 

Libros en preparación de Tarek William…

Preparo unas reflexiones literarias donde reúno trabajos de los años 80 y 90 y donde, por supuesto, se incorporan cosas nuevas sobre autores que me han interesado en los últimos tiempos, particularmente escritores latinoamericanos, algunos autores venezolanos como Ramón Palomares, Rafael Cadenas, Víctor Valera Mora, Gustavo Pereira, Juan Sánchez Peláez, Enrique Hernández de Jesús, influyentes en mí de una manera decisiva, combino eso con estudios de autores españoles, entrevistas Juan Goytisolo, entre otros, es un libro bastante importante para mí porque es otra faceta que la gente no conoce.

 

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La Habana, Cuba. 2009.
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