La literatura fantástica nos
brinda libertades inimaginables.
El lector es capaz de
transportarse y ser partícipe de
aquel mundo creado, donde
personajes y escenarios llegan
a ser inauditos. Por estos días
la Fortaleza de San Carlos de la
Cabaña se ha convertido en uno
de esos sitios jamás descritos
donde los libros constituyen
seres que hablan, caminan,
conversan y son capaces de
exigir, con su palabra muda, a
aquellos hombrecitos que los
cambien por un tesoro muy
preciado para ellos llamado
dinero y que los carguen,
acurruquen y lleven a sus casas.
Dentro del gran ajetreo de este
mundo fugaz, los libros se
presentan por sí solos y los
hombres ¡pobres hombres! han
sido relegados a la tarea de
llevarlos de paseo de un sitio a
otro y de entregarlos a más
hombres para que cuiden de
ellos.
Pero en este universo existen
humanos extraordinarios, padres
y madres de los libros que luego
nos dominan. Alberto Garrandés
es uno de ellos, quien accedió a
contarnos cómo surge el proyecto
de Mundos extraños.
Narraciones clásicas de lo
fantástico y sobrenatural
publicado por la editorial Arte
y Literatura. Garrandés además
de ser padre y madre de
Mundos extraños… fue el
encargado de la selección, el
prólogo y las notas de este
volumen donde aparecen historias
de vampiros, brujas,
sortilegios, pactos diabólicos,
maldiciones antiguas, fantasmas
y venganzas inexorables.
“Hace mucho tiempo no se editaba
en Cuba un volumen de esta
naturaleza, que actualizara un
poco al lector joven y al
público en general acerca de
estos temas por lo cual me di a
la tarea de tamaña empresa.”
¿Cómo fue el proceso de
gestación de esta antología?
El período de selección fue
bastante difícil porque había
mucho material integrable, no
solo en un tomo de más de 670
páginas como este, sino en dos y
hasta en tres. Había así mismo
material descartable por su
propia naturaleza y porque no se
contaban con buenas
traducciones. Por lo cual
comencé a buscar referentes
canonizables, referentes
clásicos dentro del género y en
la literatura europea
fundamentalmente y en segundo
lugar a atenerme a ciertas
normas que tienen que ver con el
desarrollo de este tema, de lo
sobrenatural, lo fantástico, lo
extraordinario, lo maravilloso,
a lo largo de un período
temporal muy dilatado que
comprende desde fines del siglo
XVIII hasta inicios ―años 20 ó
30― del siglo XX.
Aquí están recogidos los
exponentes principales del
género, pero la particularidad
de este libro es que también
estos autores son
representativos del desarrollo
literario europeo a lo largo de
aproximadamente dos siglos. En
este sentido es un libro útil
porque no solo presenta ejemplos
de buena literatura en estos
temas, sino también excelentes
narradores que son clásicos de
la literatura mundial.
En este texto encontramos
autores muy reconocidos como
Charles Dickens, Oscar Wilde,
Alejandro Dumas y Edgar Allan
Poe; pero se siente la ausencia
de escritores latinoamericanos…
Al principio me tropecé con esa
duda: incluir o no autores
latinoamericanos o en términos
más amplios, autores que se
expresen en lengua española,
pero había muchos, más de los
que había calculado. Por lo cual
me concentré en autores
extranjeros para en un futuro,
si se presenta la oportunidad,
hacer un tomo nada más que
dedicado a este mismo tema pero
con autores latinoamericanos que
escribieron relatos memorables
en la historia literaria de este
género.
¿Por qué la literatura
fantástica interesa tanto a los
lectores, especialmente a los
jóvenes?
A los jóvenes les atrae más tal
vez por el hecho de que
comienzan a entenderse con el
mundo en términos de fenómenos
extraños, fenómenos que pueden
resultar misteriosos y como al
mismo tiempo están entrando en
contacto con autores que ya son
célebres dentro de sus
literaturas nacionales, supongo
que les atrae sentir un poco el
escalofrío del misterio, el
terror, lo sobrenatural. Pero
este no es solo un fenómeno que
ocurre en la juventud, sino en
todos los lectores que pactan
con el autor en términos de
aceptar la ficción que está
proponiendo. El lector es capaz
de aceptar esos códigos, de
suspender por un momento,
mientras que dure la lectura,
los patrones de verosimilitud,
de raciocinio y credibilidad
para poder aceptar la
existencia, al menos literaria,
de un fantasma, un monstruo.
Pero usted ya no es tan joven,
¿qué le atrae de este género?
El tema de lo sobrenatural me
apasiona porque siempre he
sentido que hay un costado
oscuro de la realidad que
contamina lo real y esa
contaminación puede ser muy
inquietante y por eso me
interesa tanto. |