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La
Unión Nacional de
Historiadores de Cuba (UNHIC)
reconoció de manera
especial al líder de la
Revolución cubana Fidel
Castro con el Premio
Nacional de Historia por
su impronta en el
rescate de nuestra
memoria política y
social. Además, por ser
“un sistemático
analista, promotor y
sembrador de conciencia
histórica”, refirió
Horacio Díaz Pendás,
vicepresidente de la
organización. Pendás
hizo también un
recorrido por las obras
cruciales de Fidel,
desde el alegato La
Historia me Absolverá
hasta el libro Cien
horas con Fidel y
las actuales
reflexiones, donde el
Comandante ha dejado
plasmados sus aportes a
la comprensión de la
historia nacional y
mundial.
La Feria Internacional
del Libro de La Habana
fue también el espacio
para laurear a quienes
dedican su vida a buscar
en el pasado lecciones
para el presente. La
UNHIC entregó su máxima
distinción, el Premio
Nacional de Historia, a
Jorge Ibarra, Rolando
Rodríguez, Francisca
López Civera y Pedro
Álvarez Tabío.
En nombre de todos los
galardonados la
profesora López Civera,
dijo que el premio era
un “estímulo al
cumplimiento del deber”.
Destacó que la obra de
todos ellos constituye
un “esfuerzo en la
formación de las jóvenes
generaciones”, y
concluyó con la máxima
martiana de que “servir
es nuestra gloria y no
servirnos”.
Paquita, como la llaman
sus estudiantes de la
Universidad de La
Habana, además de su
destacada labor en la
formación de nuevas
generaciones de
historiadores ha
publicado los libros
El alma de la patria
y La crisis
de los partidos
burgueses.
Por su parte, Rolando
Rodríguez es asesor de
la Secretaría del
Consejo de Ministros de
la República de Cuba y
vicepresidente de la
Fundación Iberoamericana
y Científica José Martí.
Entre sus títulos más
destacados se encuentran
Cuba: las máscaras y las
sombras
y
Cuba 1930, República
angelical.
El llamado decano de los
historiadores de Cuba,
Jorge Ibarra es una de
las figuras a las que
está dedicada esta
edición de la FIL. El
nuevo premio engruesa su
ya larga lista de
distinciones entre las
que destacan el Premio
Nacional de Ciencias
Sociales, y el Premio
Nacional de la Crítica.
Pedro Álvarez Tabío está
al frente de
la Oficina de
Publicaciones del
Consejo de Estado, y
desde esta posición ha
hecho importantes
aportes al rescate de la
memoria histórica de la
nación. Uno de sus
recientes trabajos fue
la edición del libro del
periodista Ignacio
Ramonet, Cien horas
con Fidel.
A la ceremonia
asistieron el ministro
de Cultura, Abel Prieto,
quien recibió el premio
para Fidel más un
retrato de Martí; Iroel
Sánchez, presidente del
Instituto Cubano del
Libro;
Raúl Izquierdo
Canosa, presidente del
UNHIC; el director de
la revista Cuba
Socialista, Eugenio
Suárez Pérez, entre
otros.
Premios de la Crítica
Histórica
En este mismo acto, la
UNHIC entregó los
Premios de la Crítica
Histórica Ramiro Guerra,
José Luciano Franco y
Fernando Rodríguez
Portela, que gratifican
las publicaciones más
importantes del sector,
y estimulan la
producción científica de
sus miembros.
Creado en 1997, El
Premio Ramiro Guerra se
otorga al mejor libro de
temática histórica
publicado por las
editoriales nacionales
en el año anterior. En
esta XII edición, la
obra de la investigadora
Mercedes García
Rodríguez Entre
haciendas y
plantaciones, Orígenes
de la manufactura
azucarera en La Habana,
ganó en la categoría de
ensayo histórico;
mientras que Plácido. El
poeta conspirador, de la
investigadora y
ensayista Daysi Cué
Fernández, resultó
premiado en la categoría
Biografía.
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Por su parte, el
investigador camagüeyano
Ángel Avelino Hernández
Gespert, con su obra "El
Tercer Cuerpo de
Ejército durante la
Guerra del 95", se llevó
el Premio José Luciano
Franco, creado en 2002,
que se concede al mejor
libro de temática
histórica publicado por
las editoriales
territoriales.
El jurado, presidido por
el doctor
Arturo
Soreghi D'Mares,
tuvo en cuenta para
premiar al libro de la
Editorial Ácana, de
Camagüey, la cuantiosa
documentación compilada
y el rigor de los
análisis que mostró
Avelino en su trabajo.
Este año aparece un
nuevo galardón con el
nombre del famoso
historiador militar
Fernando Rodríguez
Portela, el cual
pretende estimular
la obra de los jóvenes
investigadores. En esta
primera entrega, que se
repetirá con frecuencia
bienal, el ganador fue
el libro
Rafael García Bársena. El sueño de la gran nación,
del profesor de la
Universidad de Oriente
Luis Alberto Pérez LLody.
La doctora Áurea Matilde
Fernández Muñiz resaltó
que el texto constituye
un “gran aporte a la
historiografía cubana”,
en el cual se presenta
la vida y obra de uno de
los forjadores del
proceso revolucionario
cubano, pero que es
prácticamente
desconocido por las
jóvenes generaciones. |