Desde una de las primeras obras
que se reconocen como nuestras
en la Literatura Cubana, El
príncipe jardinero y Fingido
Cloridano, de Santiago Pita
―junto a Espejo de paciencia,
de Silvestre de Balboa, obra
inaugural de la literatura
cubana y especialmente de
nuestro teatro―, el tema de las
relaciones de pareja ha sido
privilegiado por nuestros
poetas, dramaturgos y
narradores.
Salpicado de los ribetes
románticos, de las
introspecciones naturalistas, de
los aires renovadores de la
vanguardia o del acento
conversacional de mediados del
siglo pasado, el amor… o el
desamor, permaneció como anclaje
obligatorio de nuestros
escritores. Luego, desde el
triunfo revolucionario ―fecha
que marcó una nueva forma de
hacer y pensar la literatura en
Cuba―, distintas preocupaciones
o motivos salieron a la
palestra, como afluentes
subtemáticos que hicieron de las
obras textos más ricos y de
mayores dimensiones, resultados
de la nueva cosmovisión que
forjaran las dinámicas
político-sociales.
Entre los poros y las estrellas,
selección de cuentos cubanos
contemporáneos, se hilvana según
ese criterio. Escritas entre
1980 y los años que corren, las
34 narraciones escogidas por el
investigador y crítico Emmanuel
Tornés Reyes pertenecen a
autores de diferentes
promociones ―desde los nacidos
en los años 30 hasta los 80 del
siglo pasado― y estilos ―quienes
apuestan por el realismo más
descarnado y también quienes
buscan soluciones en el campo de
la fantasía―; pero todas, sin
excepción, tienen como tema
central las relaciones de
pareja.
“Es un mundo que irradia hoy con
mucha fuerza ―señaló Tornés en
la presentación de la obra―,
pero que ha estado presente
desde los orígenes de la
literatura cubana. Hay subtemas
de todos los tipos, siempre en
dependencia de la intelección de
cada lector. Es nuestro libro:
el libro de todos.”
En sus agudas palabras de
presentación, el también
investigador y crítico de cine y
literatura Rufo Caballero,
destacó la importancia de una
obra como Entre los poros…:
“Emmanuel
Tornés, quien se ha encargado de
la selección de los cuentos, el
prólogo y las notas, no prefirió
sumarse a los criterios que han
primado, hasta hoy, a la hora de
agrupar la narrativa breve que
se produce en la Isla. Quizá a
tenor de ese espíritu
totalizador, los criterios que
han prevalecido tienden a
priorizar el adentramiento del
relato en zonas difíciles,
silenciadas, preteridas, de la
realidad, o en procesos
estilísticos relacionados con la
escritura misma. Tornés tiene
ahora el tino de convocar a los
narradores a propósito de un
tema recurrente en la historia
cultural pero que el prurito
insular considera a centímetros
del kitsch: los asuntos
relativos a la pareja, al mundo
de las emociones”.
Para el presentador, el
principal mérito de la selección
radica en la aparente sencillez
y cotidianidad de las historias,
cuyas líneas dejan traslucir lo
social y lo histórico sin
recurrir a la flor de piel. Por
ese motivo, aseguró que “Entre
los poros y las estrellas
está llamado a convertirse en un
best seller en la escena
cultural y social cubana”.
Por su parte, la primera lectora
del libro
―después
del autor, claro―
describió de esta forma sus
impresiones: “desde que lo vi,
supe que era un libro
diferente”. El proceso de
edición, por tanto, parece haber
sido para María Luisa García un
acto placentero, de disfrute
estético más que de obligación.
“Los autores han hecho gala de
extraordinarios conocimientos de
sintaxis, de técnicas narrativas
y de buen estilo. El resultado
es un libro que los descubre
como pueblo, como los seres
humanos que somos, con nuestras
alegrías y tristezas”.
Entre los poros y las estrellas,
agrupa narraciones de 34
escritores cubanos de las
distintas provincias, con un
gran equilibrio en tanto género
y edad: Ángel Santiesteban, Ana
Lidia Vega Serova, Yoss, Gina
Picart, Alberto Guerra, Rafael
de Águila, Mariela Varona,
Agnieska Hernández, Gleyvis
Coro, Leonardo Padura y Sergio
Chaple, entre otros.
Emmanuel Tornés Reyes es también
autor de Contar es un placer
―antología
de cuentos hispanoamericanos
contemporáneos―
y de varios ensayos sobre
literatura cubana y
latinoamericana, entre los que
se destaca ¿Qué es el
postboom?, publicado en
1996. |