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Sancti Spíritus es una provincia del
centro de nuestro país. Los menos
jóvenes crecimos considerándola como
parte de Las Villas, que juntaba las
también hermosas regiones de Villa Clara
y Cienfuegos. Es zona de mucha
agricultura; montañas verdes, cantores y
poetas.
Siempre digo que donde único no descubro
acento en el hablar de la gente es en
esa franja cubana que va de Morón a
Santa Clara. No distingo los matices
porque la gente habla con la sonoridad y
las resonancias de mi infancia. Los
límites entre la actual Ciego de Ávila
y el territorio espirituano resultan
imprecisos. Los romances comenzaban en
Chambas ―municipio de Ciego― y se
consumaban en Los Lagos de Mayajigua,
que forman parte de la provincia vecina.
Ahora he vuelto a Sancti Spíritus con
Tania y con mi madre. Asistimos a un
ensayo de Tren hacia la dicha ―la
primera de mis obras y una de las más
afortunadas― y nos dimos banquete con el
esplendor del paisaje y la amabilidad de
las personas. En el segundo aspecto
destaca Laudel, su encantadora mujer y
el resto de los integrantes del grupo de
teatro. Aquí la décima cantada, la
música y hasta algunas formas de la
danza tradicional exhiben cierta
pujanza, pero en cuanto al teatro
dramático se ha hecho más bien poco.
Laudel es de los insistentes, los
abnegados, los que creen que el talento
es también una larga paciencia.
Hablo con los colegas y evoco los
tiempos en que esta provincia era la
tierra de promisión de nuestras
aventuras adolescentes. Mis padres
vivían en Tamarindo primero y en Chambas
después, pero los ruidosos y soviéticos
camiones B-8 nos llevaban hacia la
música y la ilusión. Mientras más lejos
quedaba la fiesta más triste era
quedarse sin novia. Claro que, con que
uno del grupo lograra la gracia del
baile y la maravilla de las sonrisas
femeninas, ya los demás subíamos alegres
a nuestro incómodo transporte o hasta
asumíamos la solidez del suelo de algún
portal en el que pasar la noche.
Cienfuegos y Santa Clara tienen sus
celos históricos. La primera provincia
marina y solvente; la segunda mejor
ubicada y sinónimo de parada o enlace
por tren o carretera.
Los espirituanos más agrícolas, humildes
y sencillos. En los juegos de pelota, a
la hora de construir una cuarteta de
diez versos y en muchos momentos me
siento parte de esa patria chica llena
de verdor y melancolía. |