Año VII
La Habana
2009

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Espirituana
Amado del Pino • La Habana

Sancti Spíritus es una provincia del centro de nuestro país.  Los menos jóvenes  crecimos considerándola como parte de Las Villas, que juntaba las también hermosas regiones de Villa Clara y  Cienfuegos. Es zona de mucha agricultura; montañas verdes, cantores y poetas.

Siempre digo que donde único no descubro acento en el hablar de la gente es en esa franja cubana que va de Morón a  Santa Clara. No distingo los matices porque la gente habla con la sonoridad y las resonancias de mi infancia. Los límites entre la actual Ciego de  Ávila y el territorio espirituano resultan imprecisos. Los romances comenzaban en Chambas ―municipio de Ciego― y se consumaban en Los Lagos de Mayajigua, que forman parte de la provincia vecina.

Ahora he vuelto a Sancti Spíritus con Tania y con mi madre. Asistimos a un ensayo de Tren hacia la dicha ―la primera de mis obras y una de las más afortunadas― y nos dimos banquete con el esplendor del paisaje y la amabilidad de las personas. En el segundo aspecto destaca Laudel, su encantadora mujer y el resto de los integrantes del grupo de teatro. Aquí la décima cantada, la música y hasta algunas formas de la danza tradicional exhiben cierta pujanza, pero en cuanto al teatro dramático se ha hecho más bien poco. Laudel es de los insistentes, los abnegados, los que creen que el talento es también una larga paciencia.

Hablo con los colegas y evoco los tiempos en que esta provincia era la tierra de promisión de nuestras aventuras adolescentes. Mis padres vivían en Tamarindo primero y en Chambas después, pero los ruidosos y soviéticos camiones B-8 nos llevaban hacia la música y la ilusión. Mientras más lejos quedaba la fiesta más triste era quedarse sin novia. Claro que, con que uno del grupo lograra la gracia del baile y la maravilla de las sonrisas femeninas, ya los demás subíamos alegres a nuestro incómodo transporte o hasta asumíamos la solidez del suelo de algún portal en el que pasar la noche.

Cienfuegos y Santa Clara tienen sus celos históricos. La primera provincia marina y solvente; la segunda mejor ubicada y sinónimo de parada o enlace por tren o carretera.

Los espirituanos más agrícolas, humildes y sencillos. En los juegos de pelota, a la hora de construir una cuarteta de diez versos y en muchos momentos me siento parte de esa patria chica llena de verdor y melancolía.
 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2009.
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