TODO A LA VENTA

Condoleezza Rice sabe mejor que nadie que corren tiempos duros, y como pronto quedará desempleada, está dispuesta a cualquier cosa para conseguirse un nuevo empleo.

Así que se coló en el palacio de Buckingham, se sentó al piano, y ofreció un concierto para la reina. La escena debió ser conmovedora hasta los mocos: Isabel II, junto a su corte, atentísima a las habilidades de su nuevo juguete musical.
 
Condoleezza lo sabe, es mejor ser una esclava doméstica, que ser destinada a los barracones de la plantación.

LA JIRIBILLA. 2008