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TODO A LA VENTA
Condoleezza Rice sabe mejor que nadie que corren tiempos duros, y como
pronto quedará desempleada, está dispuesta a cualquier cosa para
conseguirse un nuevo empleo.
Así que se coló en el palacio de Buckingham, se sentó al piano, y
ofreció un concierto para la reina. La escena debió ser conmovedora
hasta los mocos: Isabel II, junto a su corte, atentísima a las
habilidades de su nuevo juguete musical.
Condoleezza lo sabe, es mejor ser una esclava doméstica, que ser
destinada a los barracones de la plantación. |