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1er.
Premio Erick Ginard |
Para el
poeta chileno Pablo Neruda, la
lengua que hablamos fue la mayor
herencia que nos legó España. A
lo que habría que agregar el
mejor instrumento musical de
cuerdas: la guitarra.
En
efecto, la guitarra se hizo tan
al portal y la ventana de
nuestras casas, como la letra de
los trovadores a la palma y el
amor a la mujer. Toda nuestra
trova, la tradicional, la nueva,
la de siempre, se ha hecho a
partir de estas seis cuerdas.
Es por ello
que el Centro Pablo de la
Torriente Brau, al celebrar el
décimo aniversario de la
creación del espacio A
guitarra limpia, ha querido
rendirle homenaje con otra
emblemática manifestación de
nuestra cultura: el cartel.
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2do.
Premio Alejandro
Rodríguez |
A tal
efecto, convocó a diseñadores
gráficos, pintores, artistas
digitales y otros creadores al
concurso de carteles 10 años
A guitarra limpia. La
respuesta: sesenta carteles y
una muy particular exposición,
en la que sobresale un grupo de
jóvenes cartelistas, que han
dado fe ―una vez más― de la
variedad y calidad de nuestra
producción gráfica, así como de
su capacidad para interpretar
las cualidades de este
instrumento musical a partir de
metaforizar o apropiarse con
creatividad de referentes y
símbolos representativos de
nuestra identidad.
La presente
exposición, sin dudas, es otra
evidencia de la importancia que
le concede el Centro Pablo a la
difusión de la obra de creadoras
y creadores de todas las
generaciones y tendencias de la
nueva trova cubana, convencidos
sus promotores de que también a
través de la imagen visual puede
hacerse firme un ideal de
pueblo, tal y como en la música
lo ha hecho, por ejemplo, Silvio
Rodríguez, pues «siempre que se
cante con el corazón / habrá un
sentido atento para la emoción
de ver / que la guitarra es la
guitarra sin envejecer».
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3er.
premio Jorge L.
Fernández |
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