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En los últimos tiempos el Centro
Cultural Pablo de la Torriente
Brau ha utilizado, cual palanca
motivadora, el convocar
concursos que incentiven a la
creación: a las puertas del
décimo aniversario del espacio A
guitarra limpia decidió, por vez
primera, poner acento en la
fotografía.
De ahí que el próximo 22 de
noviembre, día del aniversario,
quedará inaugurada la sede de
Muralla 63, en La Habana Vieja,
una exposición que tiene en su
centro la Nueva Trova y sus
hacedores.
De este concurso, resultaron
tres premios (primero, segundo y
tercero) e igual cantidad de
menciones, pero el resultado es
un secreto bien guardado hasta
ese día en que se mostraran las
obras; no obstante, Alain
Gutiérrez, uno de los
integrantes nos ofrece un
adelanto.
¿Cuál ha sido la mayor sorpresa
desde el punto de vista de la
fotografía en función,
concretamente, de la trova?
Creo que este ha sido el primer
concurso del que he tenido
noticia que se centra en este
tema tan específico, y es
agradable encontrar que muchos
fotógrafos han, de una forma u
otra, registrado momentos donde
la trova es protagonista.
¿Cómo se han comportado las
calidades?
Los trabajos entregados son
excelentes en su mayoría. Hay
que reconocer que una buena
parte de los concursantes
mantienen un vínculo constante
con los conciertos de
trovadores, son de esos que te
encuentras a cada rato por los
rincones de los escenarios a la
“caza” de una buena imagen.
Algunos han sido trabajos que se
ven hechos especialmente para
este concurso y otros son
verdaderas joyas de la memoria
visual del género.
¿Cuáles son los rasgos
esenciales que percibes en las
obras enviadas por los más
jóvenes?, ¿ha habido
coincidencia de miradas?
A este concurso se les ha
entregado obras a 23 creadores y
algunos con hasta 11
fotografías. Las miradas
coinciden mucho.
Raúl Rodríguez, uno de los
miembros del jurado y un artista
de larga y bastísima experiencia
en el mundo de las imágenes y su
significación, me comentaba que
es un género muy difícil
porque, por lo general, los
artistas están quietos, los
movimientos escénicos son
escasos y las locaciones varían
muy poco.
Así es que tenemos imágenes que
a pesar de mostrar a artistas
diferentes, el plano, el
encuadre y la iluminación, son
similares. Por eso, buscamos
evadir este tipo de fotos para
centrarnos en algunas que,
inevitablemente, provocaban
mirarlas desde el primer
instante. La decisión fue
difícil y al final otorgamos
tres premios y tres menciones.
¿Cuál consideras que es el saldo
más significativo de este primer
Concurso de fotografía que ha
auspiciado el Centro Pablo?
Este concurso amplía el diapasón
del Centro Pablo en su interés
por la trova y los trovadores.
Estamos recibiendo una
información importante que nos
dice cómo está siendo asimilado
el género en los jóvenes, porque
fueron jóvenes los principales
protagonistas de esta entrega.
Esta vez fueron 23 los
concursantes, pienso que en otra
edición aumentará la cantidad de
participantes.
Con anterioridad, el Centro
Pablo ha auspiciado concursos
para incentivar a diseñadores a
que se acerquen a temas
puntuales como la figura de
Pablo y la Guerra Civil Española
o en torno al poeta español
Miguel Hernández o al Che
Guevara y también ha estimulado
―a través de concursos― a
trovadores a que musicalicen
poemas o a que creen una canción
para Pablo de la Torriente o
para los emblemáticos artistas
mexicanos Frida Kahlo y Diego
Rivera. Ahora es la fotografía
lo que está como eje. ¿Crees que
se justifica este concurso?
Se justifica, ¡y mucho! Estoy
seguro de que a partir de ahora
crecerá el número de asistentes
a los conciertos. Aumentará el
número de flashes y
cámaras. Habrá menos espacio
frente a los escenarios para
poder capturar una foto y habrá
más interesados en esta música.
Todo lo que ayude a crecer la
memoria histórica de una parte
de la cultura cubana es
justificable. La fotografía
siempre ha estado presente en y
después de cada concierto, creo
que ahora, luego de este
concurso, seguirá estando, pero
mejor enfocada, más esforzada
para que salga mejor.
Esperemos tener la oportunidad
de convocar a otra edición para
comprobar si mis augurios son
ciertos. |