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Para quienes seguimos y
reseñamos las historias de la
grey trovera, no exentas de
tragos a veces amargos, hay sin
embargo algunas buenas
recompensas a lo largo del
camino. Con esta idea asumo las
primeras líneas del empeño para
comentar el concierto de
Mauricio Figueiral en el Teatro
del Museo Nacional de Bellas
Artes, una plaza que ya se va
haciendo importante para la
Trova, en especial la menos
veterana. Y digo esto, lo de las
recompensas, porque en el caso
de este todavía muy joven
creador, he tenido la fortuna de
ir viendo crecer sus primeros
pasos hasta encarar empeños de
mayor responsabilidad. Y, al
menos hasta ahora, ha sido
siempre para mejor, para crecer
tiempo sobre tiempo, como
corresponde al buen arte; ese
que debe asentarse primero antes
de lograr su definitivo sabor.
En esta ocasión fue un concierto
en solitario, con banda
acompañante, con invitados de
grueso calibre y con varios
ingredientes agregados al cocido
como proyección de audiovisuales
y un uso acertado de las
posibilidades de la fotografía y
la computación.
Mauricio Figueiral es uno de
los trovadores que integró en
sus inicios esa suerte de
pandilla musical conocida por
Séptima Cuerda, agrupados
inicialmente en una peña trovera
y luego en una larga serie de
conciertos. Para los exégetas de
siempre, valga aclarar que
Séptima Cuerda no es ni un
título generacional, lógicamente
excluyente, pues ninguna
generación consta de cinco
trovadores, ni es tampoco una
etiqueta perenne que arrastrarán
de por vida los que fueron sus
integrantes. Para quien redacta
estas líneas, que sabe del
grande desconocimiento que en
materia de pertenencias acompaña
a nuestra Trova, son importantes
estos apuntes. Para cerrar este
atajo, Mauricio y sus
correligionarios, vienen a ser
como la quinta de las
generaciones u hornadas troveras,
contando desde los fundadores de
Movimiento de la Nueva Trova,
por allá por los 70. Además,
como Adrián Berazaín o Pedrito
Beritán, para contar los que se
mantienen más activos, Mauricio
ya trabaja en su carrera de modo
independiente, cada cual con sus
respectivos proyectos en
solitario. De manera que las
etiquetas, después de quedar
registrados sus trabajos en un
disco colectivo dentro del
proyecto Verdadero Complot y
salvo para deslindar primeros
pasos y ubicaciones a la hora de
los estudios y trabajos
periodísticos, no tienen ya
mayor valía.
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De este concierto me gustaría
hacer un destaque de varios
aspectos. En primer lugar, la
eficiente promoción de la
presentación, que trajo consigo
una sala repleta. Aprovecho y
lanzo el reto: Va siendo hora de
que los trovadores, los menos
veteranos, repito, se arriesguen
a presentarse en sitios algo
mayores, Bellas Artes empieza a
ser una plaza ganada para la
buena Trova. Ojo, plaza ganada
que hay que mantener sin
descuidos, aunque sea válido el
intento de espacios mayores. En
segundo término, hay que
destacar el guión, la
dramaturgia de toda la
presentación. En estos tiempos
de multimedias, hacer algo
semejante en vivo, con uso de
imágenes fotográficas, con
proyección de cortos
audiovisuales, es un notable
esfuerzo por la implicación
tecnológica que requiere y por
la exigencia para que salga bien
en directo, pero sus resultados
se agradecen. Además, nuestros
trovadores necesitan hacerse a
la idea, por duro que sea
producirlo (porque lo es, porque
todo ese añadido se traduce en
más trabajo), de que hoy son
necesarios este tipo de
espectáculos planificados de
modo global, múltiple,
integrador de medios y soportes
para comunicar.
Y los resultados fueron buenos.
Quizá, para futuros empeños,
Mauricio debe tener en cuenta
que una secuencia de fotos como
la que acompañó al tema "El hijo
de Chavela", debe llevar consigo
una canción algo más conocida y
no una casi acabada de salir del
horno. Ante lo bien hilvanado de
las imágenes, con un toque
medido y bien logrado de
humorismo en texto y edición, la
canción pasó sin que casi nadie,
y este redactor se incluye, sea
capaz de repetir luego una
estrofa. Igualmente, cumplido en
este caso, el corto debe ser
eso, un corto. Que no rompa el
devenir del concierto, y de ser
posible (aunque se trataba de un
material ingenioso, fresco,
también en una cuerda de
humorada), que guarde alguna
relación con el protagonista y
con la presentación en cuestión.
Aunque aquí, valga aclararlo, la
relación es evidente si sabemos
que Mauricio, recién graduado de
la Facultad de Medios
Audiovisuales del Instituto
Superior de Arte, comparte su
carrera musical con la de
realizador y director en esta
cuerda creativa.
Sobre los invitados, unas
palabras. Mauricio trae a su
concierto a sus “padres”
troveros: Erick Sánchez y
Fernando Bécquer. Lindo gesto y
muy válido el agradecimiento a
los que con algún consejo y
crítica ayudan a encontrar la
propia voz. Los dos estuvieron
muy bien en sus actuaciones y
hay una idea que no quisiera
dejar en el tintero. Que un
público, muy joven en gran
medida, aplauda y reciba con las
demostraciones de afecto y
conocimiento de causa (coreando
las canciones de ambos) como lo
hizo con Erick y a Fernando, es
un muy buen síntoma. Si por
causas y azares de la vida y las
difusiones, nuestra propia
generación no pudo encontrar sus
voces, desgarrones y alegrías en
las voces y cantos de estos dos
excelentes trovadores, y de
otros, que al menos lo hagan las
venideras. En igual fila
agregamos a Raúl Torres,
igualmente bien recibido y
escuchado.
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Otro punto que resulta
importante destacar es la idea
de Mauricio de proporcionar el
concierto, recién grabado, a los
que pudieran llevarlo en
soportes digitales. Las nuevas
tecnologías pueden ayudar en
buena medida a difundir la
Trova. Y aunque todo músico
desea la mayor calidad para sus
registros, algo casi imposible
de lograr en vivo por el
despliegue tecnológico que exige
el mercado musical moderno y por
las sabidas limitantes que sufre
nuestra Isla, esta es una buena
manera de hacer conocer el
trabajo. Ese mismo público,
además de colaborar en la
difusión pasando grabaciones de
mano en mano, es luego el que
regresa a los conciertos.
De lo menos logrado, un par de
notas. Lo más negativo del
concierto estuvo en que dentro
de la sala no se escucharon
jamás los coros de cada canción.
Quizá una ecualización más alta
hubiera ayudado, pues las voces
podían notarse en el sonido,
aunque en un plano demasiado
bajo como para percibirlas con
claridad dentro del resto de los
instrumentos. Una pena, pues el
sonido funcionó sin grandes
problemas. Asimismo, un par de
baches entre tema y tema
hubieran sido salvables. Y como
sugerencia de índole más
conceptual, quisiera subrayar
que aunque se presente con una
banda, Mauricio no debe
priorizar sus temas más movidos
y guarachosos en detrimento de
su canción más trovera, profunda
e íntima. No porque sus textos y
músicas bailables no posean
poesía, profundidad y mensaje,
sino porque además de aportar
variedad rítmica y ganar en
riqueza dentro del concierto,
mostrar esas otras obras,
permite que Mauricio exhiba sus
experimentos en otros lares
sonoros. Sus inquietudes como
creador lo llevan a zonas
amplias de la Trova, la
musicalización de poemas, por
solo poner un ejemplo, que
también deben darse a conocer.
Por bien que suene su banda y
por sabrosos que salgan los
temas, también su poesía, su
cuerda más lírica y menos “gozable”,
en términos de ritmo y baile,
hecha guitarra en ristre y con
algún agregado para vestir,
necesita cantarse, mostrarse al
público, para educarlo en ese
otro modo de también disfrutar
la trova. Algunos de sus temas
mejor logrados, en especial de
este aire más calmo, se
extrañaron en este concierto,
entre los que hemos seguido su
obra desde los inicios.
De cualquier modo, vale anotar
entre signos de admiración esta
actuación. Para Mauricio las
felicitaciones y los buenos
deseos de que siga en esta
senda. La anotación también para
su banda acompañante, en
especial para David Hernández en
la percusión y para Jorgito (El
Pibe) Herrera, en la guitarra
eléctrica. Ojalá sus próximos
intentos, en creaciones y en
presentaciones en directo,
lleven el mismo aire de trabajo
serio, de disciplina y de pensar
sobre lo que desea que vimos en
este concierto. Viene bien
tomarse la Trova en serio. Así,
como ocurrió en esta
oportunidad, podrá seguir
mostrando logros y ganando
canciones.
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