Año VII
La Habana

25 al 31 de OCTUBRE
de 2008

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Pupy Pedroso, el intranquilo

Pedro de la Hoz • La Habana

 Foto: Tomada de Internet

 

Es muy posible que los asistentes al debut de la orquesta Pupy y Los que Son Son el 4 de octubre de 2001 en la localidad habanera de Güines no tuvieran conciencia de ser testigos del nacimiento de un nuevo y significativo hito de la música popular cubana.

Si nos remontamos a los rumores de la época, tendríamos que hacernos eco de dudas razonables y opiniones encontradas. César Pedroso, sin lugar a duda, ya era un pianista de amplias credenciales, acrecentadas durante su larga permanencia en Los Van Van, y había aportado como compositor medulares temas al repertorio de la formación de vanguardia liderada por Juan Formell. Se trataba, entonces, de saber si al salir al ruedo con una agrupación propia podía no solo entrar en sintonía con los bailadores, sino también ensanchar con renovados bríos su contribución a esa historia reciente que lo tenía como uno de sus protagonistas.

Oído hace fe: este nuevo fonograma de Pupy, Tranquilo que yo controlo (2008), producido por la EGREM, implica dos confirmaciones y anticipa un camino. Pupy ha logrado consolidar una orquesta con estilo propio y cuenta con la plena aprobación de su público, mientras que al mismo tiempo enrumba su sonoridad hacia una atmósfera tímbrica que pudiera marcar pautas singulares en lo adelante.

Los 14 temas aquí reunidos tienen obviamente un destinatario: el bailador. Este es el que dará seguramente la medida del éxito. Sin embargo, puede aventurarse —como lo ha probado, por ejemplo, un tema ya muy difundido, "Báilalo hasta fuera"— que las pistas no serán ajenas a la calidad y la calidez de la entrega. Un dato a tomar en cuenta: el tema aludido ha sido rebautizado a escala popular como "La machacadera". Cuando algo así acontece, es señal inequívoca de plena sintonía social entre la música y su público.

Pupy se mueve en el entorno de la timba, esa derivación del complejo sonero que se convirtió en el mainstream de la música popular bailable de la Isla durante la última década del pasado siglo. La palabra "entorno" debe ser asumida de manera literal: la música de Pupy no es ciento por ciento timbera en sentido estricto, en tanto apela con cierta frecuencia a enlaces instrumentales y desarrollos temáticos procedentes de la tradición de los conjuntos de sones y muchas veces a un aire mucho menos agresivo que el usual en la timba. También la diferencia —y la personalidad de la agrupación— está dada por el lenguaje pianístico del líder —alguna vez tendrá que hablarse de cómo Pupy se empinó sobre el legado de Lilí Martínez, René Hernández y Lino Frías— y la dicción musical de las voces de Mandy Canteros, Pepito Gómez y la joven Lilibet Jove. Y algo más: la consecuencia con que Pupy, como compositor, ha abordado la crónica de costumbres en sus piezas. Desde el pintoresco e ingenioso cosmopolitismo de "A la italiana" a la chispeante anécdota de "Vecina préstame el cubo", el autor nos ofrece estampas que hablan más de nosotros mismos que los estudios sociológicos.  A tal constancia en la obra de Pupy pudiera aplicarse una observación del musicólogo español Iñigo Sánchez Fuarros acerca de que la música popular cubana de nuestra época “se desarrolla con vocación de lenguaje de lo real cotidiano donde las palabras vuelven a recuperarse para nombrar lo que existe”.

Para este disco, Pupy ha tenido la dicha de contar con colaboradores de lujo, tales los casos de la gran diva Omara Portuondo, el inefable Changuito, el melódico Joaquín Oliveros, el todoterreno Lázaro Dagoberto González, entre otros. Y hasta se decidió a revivir el género danzón a partir del archiconocido estándar norteamericano "As Time Goes By". 

De modo que hay suficientes argumentos como para predecirle a Tranquilo que yo controlo una buena andadura en estos tiempos y su anclaje en la memoria de quienes conservan los mejores momentos de una música hecha para alegrar el espíritu. 

 

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© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
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