Año VII
La Habana

27 de SEPTIEMBRE al 3 de OCTUBRE
de 2008

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

ENREDOS

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

Paul Newman: se  fue otro gran mito

Paquita Armas Fonseca • La Habana

 

Mucho se ha escrito en pocas horas, a raíz de su muerte este 26 de septiembre, de Paul Newman. No es para menos: con el hombre dueño absoluto de los ojos más azules y transparentes de Hollywood se fue otro gran mito del cine, quizás el último de toda una época en la que el séptimo arte demostró que había llegado para quedarse.

De las múltiples opiniones recogidas por la prensa, el británico Daniel Craig, fue el más categórico: "Creo que ha terminado una era".

Robert Redford que compartió con Newman dos filmes antológicos -Dos hombres y un destino (Butch Cassidy and the Sundance Kid, 1969) y El Golpe (The Sting, 1973), - no vaciló en expresar “Hay momentos en los cuales los sentimientos no pueden traducirse en palabras. He perdido a un verdadero amigo. Con su presencia, él mejoró mi vida y a este país”.

Meryl Streep, por su parte, quiso destacar la faceta no actoral de la estrella “Le echaré de menos, todos lo echaremos de menos, no hay otro como él. Tuvo una vida de la cual puede estar orgulloso por su familia, su actividad de beneficencia".

A su vez Julia Roberts declaró "No sólo fue un colega, sino también un ejemplo personal; era mi héroe".

Lo cierto es que con Newman el cine pierde además de un gran actor a un caballero y un hombre que  luchó por los derechos civiles, contra la guerra de Vietnam y que se sentía orgulloso de estar en la lista de enemigos de Richard Nixon. Participó en campañas por el Partido Demócrata y en la Conferencia de Desarme Nuclear.  En 1982 fundó  una línea de productos alimenticios que incluyó aderezos y salsas para pastas, la marca Newman's own, cuyas ganancias –se dice que mas de 200 millones de dólares hasta hoy- las donó íntegramente a obras de caridad.
 

Considerado un sex-symbol, en 1990  fue electo por la revista People como uno de los 50 hombres más bellos del mundo,  un lustro mas tarde Empire Magazine  publicó que Newman era una de las 100 estrellas más sexys en la historia del cine. Estos atributos, sin embargo, no hicieron de él un divo, ni se caracterizó  por escándalos actorales o de pareja.
 


Casado en 1949 con Jackie Witte,  tuvo tres hijos, y otros tres con Joanne Woodward con quien se contrajo matrimonio en 1958 y lo acompañó hasta su muerte, cosa rara en la meca del cine y mucho más cuando se habla de una mutua fidelidad “¿Por qué ir a buscar una hamburguesa cuando tienes una chuleta en casa?”, afirmó cierta vez al referirse a su unión con Joanne, a quien, a propósito dirigió en tres filmes.

Porque si Newman es reconocido como actor (mas de 60 películas) fue también productor y director cuando decidió hacer un cine distinto, más de personaje que de acción. Entre las cintas que realizó despunta Rachel, Rachel, su debut en la dirección, y una de las mejores radiografías de la condición femenina de Estados Unidos.

Hijo de un próspero padre judío y una madre húngara católica, nacido el 26 de enero de 1925 en Shaker Heights, Ohio, Newman debutó con 7 años en una obra escolar. Luego se enroló en el ejército y sirvió como artillero de cola en el Pacífico en la Segunda Guerra Mundial. Se reincorporó a la universidad, terminó estudios de economía y realizó los de actuación en  Yale.

Como luciérnaga tras la luz fue a Nueva York y matriculó en Actors Studio. “Allí aprendí casi todo lo que sé de la actuación. Una vez que comencé las clases, lamenté haber perdido tanto tiempo con el fútbol” declaró años después. El mítico director Lee Strasberg, uno de los pilares de la singular academia, declaró en alguna oportunidad que “si Paul Newman no hubiera sido tan guapo, habría sido tan buen actor como Marlon Brando.” Un tema para discutir y en el que entró el propio Newman cuando dijo “Algún día tendrán que reconocer que es Brando el que se parece a mí”.

Su primera película, calificada por el mismo como la peor de la década fue The Silver Chalice en la que sustituyó precisamente a Brando. El éxito le llegó con Marcado por el odio (1956) en el que encarna al boxeador Rocky Graciano, papel que debió interpretar James Dean, pero la muerte se lo impidió. Luego vendría, junto a Elizabeth Taylor otra sonada cinta La gata sobre el tejado de zinc, por la que Newman fue nominado por primera vez al Oscar. Lo fue en diez ocasiones y sólo lo obtuvo en una, en  1986 con  El color del dinero, dirigido por Martin Scorsese. “Es como perseguir a una mujer preciosa durante 80 años” dijo el actor al recibir el premio, al que siguieron otras dos nominaciones, por Nobody's Fol. (1994) y Road to Perdition (2002). En total recibiría otros dos Oscares: uno honorífico por su carrera y otro por su obra humanitaria.


El de 10 mayo pasado en un evento automovilístico –su otra gran pasión- Newman hizo su última aparición física. En el 2006 había dicho que no actuaría más “No estoy más disponible para trabajar como un actor y estar al nivel que me gustaría. Uno comienza a perder su memoria, uno comienza a perder su confianza, uno comienza a perder su capacidad de inventar” y por todo ello, “creo que esto es más bien un capítulo cerrado para mí”. Ese mismo año prestó su voz a un animado Cars.
 


Al preguntarle que consejos daba para actuar había dicho “Estudia tus fuerzas y conoce quién eres y qué tienes de especial. Descubre qué hace cada uno en un set de filmación, pregunta y escucha. Asegúrate de vivir la vida, lo que significa no hacer cosas para conseguir celebridad, y devuelve algo positivo a nuestra sociedad”.


Entre los  directores con los que trabajó se encuentran Alfred Hitchcock (Cortina rasgada, 1966), George Roy Hill (Dos hombres  y un destino, 1969) junto a Robert Redford; John Huston (El hombre de Mackintosh, 1973), John Guillermin (El coloso en llamas, 1974), Robert Altman (Buffalo Bill y los indios, 1976) y  James Ivory (Esperando a Mr. Bridge, 1990).
 

Además de las estatuillas obtuvo cuatro Globos de Oro (Mejor actor de reparto de serie en 2006; Premio Cecil B. DeMille en 1984; Mejor director por Rachel, Rachel en 1969 y Globo de Oro a la nueva estrella del año en 1957 por El cáliz de plata). Y en el 2005 ganó un Emmy y un Globo de Oro por su aparición en la mini-serie para televisión Empire Falls.

Al final de sus memorias, el bello octogenario escribió “Me gustaría ser recordado como un tipo que lo intentó, que trató de ser parte de su tiempo y de que la gente se comunicara con los demás, que buscó algo de decencia en su propia vida, que quiso engancharse como ser humano”.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2008.
IE-Firefox, 800x600