Año VII
La Habana

27 de SEPTIEMBRE al 3 de OCTUBRE
de 2008

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Conversación con el Coronel Fidencio González Peraza
y el Tte. Coronel Fernando Fuentes Rivero, protagonistas de la acción

Para ver Kangamba con Cangamba en el corazón

Marianela González • La Habana

 Fotos: Cortesía Editorial Verde Olivo

 
Corre el año 1983. A 14 mil kilómetros de Cuba, ocho mil angolanos apenas sobreviven en el lugar más intrincado de la región centro oriental de Angola: Cangamba, estratégico puente de acceso hacia el territorio central del país.

Sobre los kimbos de esa aldea, como mismo en todo Angola, actúa desde hace años la sangrienta división racial entre los negros y la minoría blanca gobernante. Cangamba, en la provincia de Moxico, es por ello centro de acción para las fuerzas cubanas que ―dispersadas por todo Angola― se unen a las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola (FAPLA) para detener el avance de la llamada Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), aliada y asistida por la Sudáfrica del apartheid.

El año 1983 no fue el primer lustro en presenciar esta lucha; pero para el centenar de combatientes cubanos que se hallaron en Cangamba en el mes de agosto, fue un año difícil. Quizá, el más difícil de sus vidas.

Hoy, 25 años después y 14 desde el fin de la dictadura racista en Sudáfrica, quienes sienten el orgullo de haber liberado a Angola de la segregación, lo acrecientan al compartir aquellos días amargos con los espectadores de Kangamba: 24 imágenes por segundo que atesoran, en una película de menos de dos horas, diez días de heroísmo.

Para dos de sus protagonistas, revivirlos aquí ― “en voz alta” ― “es como prepararse para lo que veremos ―silenciosamente― en solo minutos”.

Cronología de resistencia en las trincheras, bajo el suelo arenoso de Cangamba. 

Martes, 2 de agosto de 1983.

5:55 a.m. (Hora de Angola) 

En Cangamba, fuerzas de la infantería de la UNITA atacan a las tropas de las FAPLA que defienden el extremo oriental de la aldea. Aunque son rechazados por los soldados cubanos y angolanos, el enemigo despliega durante todo el día fuerzas de artillería y morteros, a la vez que embiste con la fuerza aérea. La línea de defensa que ocupan los cubanos queda expuesta, y el asedio se intensifica durante toda la noche. 

"El enemigo nos hacía fuego todos los días; pero aquella mañana lo hizo con más intensidad que nunca: morteros, lanzagranadas… todos de gran potencia. Disparaban por todos lados y no había posibilidades de moverse. Nos vimos realmente en situaciones muy difíciles…" (Coronel Peraza) 

"Entonces llegan los aviones también y empieza el bombardeo con granadas poderosas. Lo que se vivió allí ese primer día a uno no se le olvida…" (Teniente Coronel Fuentes) 

Miércoles, 3 de agosto de 1983.

10.00 p.m. (Hora de Cuba) 

En La Habana, llega la noticia de la situación del combate en la región angolana. De inmediato, comienza el envío de refuerzos hasta completar los 184 internacionalistas cubanos en Cangamba. Mientras, continúa allí el asedio enemigo y las fuerzas de la UNITA ocupan el río que atraviesa el barrio 4 de Febrero, al extremo oriental de la aldea africana.

Las fuerzas aliadas de Cuba y las FAPLA pierden el único suministro de agua. A causa del creciente hostigamiento, no volverían a recuperarlo en una semana. 

"La situación en la cual nos encontrábamos era bastante compleja; pero las tropas se crecieron de una forma casi increíble. Era la decisión de no entregar aquel pedacito de tierra que nos tocó defender. Sabíamos lo que significaba para el mundo, para Angola y para Cuba, y era preciso que el enemigo viera lo que estábamos dispuestos a hacer. Eso era irrevocable. Allá lo dije, en el momento de la victoria: ¡si esto es aquí, a 14 mil kilómetros de distancia, qué no sería en Cuba!" (Teniente Coronel Fuentes) 

"De los acontecimientos de Cangamba, recuerdo muy bien el valor y el coraje de todos los que estuvieron en aquella acción; de conjunto, por supuesto, con los compañeros angolanos. De alguna manera esta situación aportó una página en la historia militar de Cuba, pues como acción combativa no fue nada fácil.

Además de haber transcurrido durante un tiempo bastante largo, no teníamos los suficientes recursos, desde todos los puntos de vista: carecíamos prácticamente de alimentos, municiones, medicamentos, y realmente exigió de los hombres un sacrificio y un patriotismo extraordinarios. Muchas de las veces en que se enviaron recursos, no los pudimos recoger por causa del asedio enemigo.

En nombre de todos los que allí estuvimos, angolanos y cubanos, puedo decir también que allí se evidenció la gran preparación política, ideológica y militar de todos…y nos sentimos, en aquella ocasión, comprometidos con nuestro pueblo, del cual somos hijos y por el cual sentimos orgullo.

Todo eso lo recuerdo muy bien, y una de las cosas fundamentales que me vienen a la mente cuando rememoro el cerco de Cangamba, es la preocupación constante y la dirección del Comandante en Jefe…" (Coronel Peraza) 

Lunes, 8 de agosto de 1983.

14:20 p.m. (Hora de Angola) 

Se transmite hacia Cangamba un mensaje dirigido a los soldados cubanos y angolanos:

"Durante días hemos seguido hora a hora la heroica resistencia de ustedes frente a fuerzas muy superiores en número y medios de los títeres del Sur de África en Cangamba (…) Nuestras tropas llegarán rápido, en tres o cuatro días, pero si la distancia, los obstáculos naturales y la acción del enemigo, las retrasan el doble o el triple de tiempo, o aun más, hay que resistir, porque llegarán allí a cualquier precio (…) Que Cangamba se convierta en cementerio de los mercenarios que sirven a los odiosos intereses de los racistas surafricanos (…)."

Desde La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro alentaba a las tropas cercadas por las fuerzas de la UNITA. En Cangamba la comunicación se había perdido y aún faltaban cuatro días para que las tropas cubanas fuesen evacuadas hacia Luanda.

"El momento de la carta de Fidel fue un momento impresionante. A pesar de la moral combativa que mantenían las tropas, eso la levantó más…si la teníamos al cien, la puso al mil por ciento de alegría, de ganas de expresar lo que sentían en ese momento, metidos en las trincheras. Y eso es importante cuando se libra un combate tan duro. Los alentó que el Comandante, desde tan lejos, se preocupara hasta por los más mínimos detalles, elevando el sentimiento de victoria que nunca ha perdido…ya lo vimos recientemente, con el desastre de los huracanes. Así ha sido desde aquel día en que se vio con doce hombres…y ganó la guerra. Nos dijo que resistiéramos, que no estábamos solos… y eso prendió mucho en la gente, en un momento tan crítico de la batalla." (Teniente Coronel Fuentes)

Viernes, 12 de agosto de 1983.

9:00 a.m. (Hora de Angola) 

En Cangamba se inicia la evacuación de los cubanos hacia Luanda. Las fuerzas, unidas a los soldados de las FAPLA, habían logrado superar el cerco de la UNITA y la posición entonces no ameritaba arriesgar más vidas.

Dieciocho combatientes cubanos murieron durante los diez días que duraron las acciones. 

"Hoy sentimos que no defraudamos a nuestros compatriotas caídos, hicimos lo que se esperaba de nosotros y eso es un orgullo que percibimos cada vez que contactamos ahora con gente que nos reitera el afecto. Todo eso…, nos compromete aún más. Ayer en Cangamba, hoy y siempre, vamos a estar al lado de la Revolución.

En Cangamba quedó demostrado que en la medida en que el hombre se enfrenta a situaciones difíciles se hermana más, se hace más humano, más comprometido, más familiar…más todo. Por eso, recordarlos hoy es imprescindible…" (Coronel Peraza) 

"Me dices ahora que para Rogelio París, director de la película, su obra tiene un sabor agridulce. Pues la victoria también lo tuvo, porque uno recuerda… Uno recuerda los compañeros caídos, los compañeros heridos… uno lo recuerda todo con sentimiento, con amor, con respeto. Eran los hombres que combatían a nuestro lado todos los días, que hacían planes para la vuelta a Cuba, y nacían sentimientos entre todos…

Si hoy, después de tantos años, me preguntaras qué significa la guerra, te diría: unidad. Eso se mete dentro de uno para siempre… no se olvida." (Teniente Coronel Fuentes) 

Viernes, 26 de septiembre de 2008

8:00 p.m. (Hora de Cuba) 

En La Habana, el portal del Cine Chaplin está repleto de gente. Dentro de pocos minutos, se exhibirá ―en première mundial― la cinta Kangamba, del cineasta cubano Rogelio París: un homenaje, según el propio director, a todos los combatientes que participaron en las duras acciones de agosto de 1983.

Dentro, el Coronel Fidencio Peraza y el Teniente Coronel Fernando Fuentes, esperan para sentir ―una vez más― el ruido de los aviones desgarrando el cielo de Cangamba. Sin embargo, este viaje en el tiempo no será un golpe seco: hace dos años que viven entre eucaliptos implantados y trincheras construidas en la llanura de Camagüey, entre cámaras y luces que acercarán hoy la epopeya a quienes no tuvimos ―¿por qué no? ― el privilegio de pisar suelo africano durante el triste reinado del apartheid. 

"Para hacer la película tuvieron que recolectar toda la documentación que teníamos: materiales que atesorábamos, fotos de corresponsales…visitaron a compañeros participantes en el cerco. Los actores estuvieron con nosotros oyendo de cerca nuestras experiencias; estaban orgullosos de representarnos, nos decían que se sentían satisfechos de participar de alguna forma en ese hecho tan importante…y uno ve que lo sienten, de verdad.

"Uno veía el afán, en la filmación, de hacerlo lo mejor posible, de acercarse a nosotros para aprender hasta el detalle, para que no se escapara nada de lo que nosotros les pudiéramos aportar. Esa fue la actitud de todo el equipo de realización…" (Teniente Coronel Fuentes) 

"La película tiene un valor histórico muy fuerte. El pueblo merece disfrutarla para orgullo incluso de nosotros mismos, que nos alegramos de haber contribuido a que se hiciera posible. Es bueno que todos conozcan lo vivido allí, que los jóvenes sepan cuál fue la respuesta de los cubanos y los angolanos ante ese cerco tan difícil. Ojalá que ese mensaje llegue y que Cangamba sea recordado siempre como ejemplo de crecimiento: crecimiento del hombre…del revolucionario cubano ante situaciones extremas. Eso es, para nosotros, lo más importante." (Coronel Peraza)
 

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La Habana, Cuba. 2008.
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