Año VII
La Habana

27 de SEPTIEMBRE al 3 de OCTUBRE
de 2008

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Kangamba, tras bambalina

 La Habana

 Fotos: Cortesía del ICAIC y del MINFAR

 

“Le debíamos esta obra a los internacionalistas cubanos”, aseguró en conferencia de prensa el realizador cubano Rogelio París al hacer su primera presentación el tan esperado filme Kangamba, “una manera de rendir homenaje a la confluencia de dos culturas muy relacionadas, la cubana y la africana”.

La producción llevada de manera conjunta con el apoyo del ICAIC y las FAR enfrentó desafíos que fueron sorteados con inteligencia, gracias al talento de un equipo de experimentados profesionales del cine. "Fue un gran reto tecnológico y logístico en el que todos sacamos una gran experiencia —apuntó el productor Rafael Rey. Por su parte, Adriano Moreno, director de fotografía, comentó a la prensa que "la mayoría de las explosiones fueron reales". Muchos otros testimonios del rodaje fueron filmados para un documental televisivo que fue transmitido en el espacio Huellas de Luz, del Canal Educativo y del cual se seleccionan algunos comentarios.

Alain Ortiz Duarte.
Escenógrafo y director artístico.

El reto mayor desde el punto de vista de la dirección artística de esta producción, Kangamba, fue el reproducir un ambiente y escenario que no tiene nada que ver con nuestra cultura, que nos obligó a hacer una investigación exhaustiva, no solo del punto de vista tipológico en el caso de las construcciones y de la expresión de la arquitectura, no solamente de la cultura angolana sino también de la cultura portuguesa, por la que estuvo colonizada muchos años. El hecho histórico se convierte en reto también por la peculiaridad de que los espectadores siempre van a estar cuestionando cuán apegado a la realidad puede estar esta reproducción. De alguna manera mi especialidad tiene que entrar a conciliar determinadas soluciones tanto técnica como expresivamente, las intenciones que tiene el director como visionario general de la película, la línea estética que va a realizar el fotógrafo con su trabajo y tratar de despertar en el espectador una serie de reflexiones y sensaciones sobre el fenómeno de la guerra. 
 


Pedro Suárez. Editor.

La posfilmación  del filme Kangamba resulta un hecho muy particular.  Por primera vez toda una estación, un conjunto de estaciones de posfilmación se acercan al rodaje, trabajan en colaboración con el rodaje,  esto ayuda muchísimo ya que, tanto los elementos de fotografía,  la relación con los actores, la interrelación con los directores de arte, todo el trabajo junto a los compañeros de maquillaje,  resulta  interactivo, muy dinámico.  Ellos pueden ver casi inmediatamente los planos filmados, pero no solo eso, sino además pueden ver las secuencias que han sido filmadas ya, que han sido contadas tal y como puede ir quedando la película.  Para el equipo de dirección que está viendo cómo queda la película armada, le ayuda mucho el ir avanzando, el irse dando cuenta de cómo está resultando el filme. Ese es un trabajo que comenzó desde la prefilmación, se hizo el estudio de cómo debía ser esta interrelación y cómo podía funcionar el conjunto de elementos, el conjunto de estaciones de trabajo que tuvieran relación con el rodaje. Así se llevó a toda una instalación de posfilmación que tiene 7 computadoras, 7 estaciones, tenemos un servidor que manipula toda la relación entre ellos, tenemos una máquina determinada a la adquisición y preprocesamiento de todos los sistemas de audio, incluso  que ha trabajado en las secuencias montadas relacionadas con nosotros, una estación de trabajo para el asistente de dirección que se encarga de toda la organización del material que está siendo filmado, la estación de trabajo del editor y algo que es una peculiaridad más, tres estaciones de trabajo para los efectos especiales digitales.  Esto para el cine cubano, por primera vez en pantalla grande, puede ser algo muy particular. Todo este conjunto de estaciones interactúan y trabajan con el rodaje simultáneamente y permite ir adelantando una buena parte de  este proceso. 


Germinal Hernández . Sonido. 

Kangamba es una película bastante difícil, porque no es un musical ni un drama, es una película de guerra, en la que existen helicópteros, sonido de morteros, disparos de ahí que la banda sonora de esta película sea bastante complicada. Algunos compañeros lo estamos haciendo, y felizmente lo estamos haciendo bien, pero es un reto para nosotros.  Creo que en Cuba no se ha hecho una película de estas,  de guerra como esta que estamos haciendo por lo que es un  desafío para la banda sonora nuestra.


Violeta Cooper.Vestuario y Guardarropía.

Esta película tiene lugar en los años 80, en Angola. La moda en Angola no es igual que la que se usaba en Cuba; tuvimos que empezar a hacer investigaciones en la Embajada, en la casa de cultura para ver más o menos cómo se vestían.  Empezamos a juntar la ropa en los almacenes, a trabajar con el diseño de vestuario, y a partir de ahí se hizo coincidir toda la ropa con los personajes. También, con la ayuda de las FAR, se dispuso de los uniformes para los personajes de la FAPLA y la UNITA. Esa fue la composición de vestuario; la ropa de la película ofrece distintos elementos que nos podrían servir para ambientar a la gente y ofrecer un efecto creíble de la Angola de aquellos años.


Magdalena Álvarez. Maquillaje.

El maquillaje en Kangamba no es maquillaje de embellecer ni de poner bonito a nadie,  es un maquillaje de caracterización principalmente,  pero donde tenemos lo sucedido en la batalla, que son  heridas, son quemadas y es un trabajo bastante difícil, porque todo el tiempo estás haciendo combate, sucio, estás  haciendo heridas, quemadas, no es  bonito con respecto a la vista porque realmente es un trabajo de cosas feas, pero es muy difícil y tiene mucho trabajo de ese tipo esta película.


Rafael Rosales. Asistente de dirección.

Se comenzó fundamentalmente por organizar la película, desde el guión. Tuvimos la suerte de tener  un guión técnico desde antes de salir, lo que permitió darle más aire a las secuencias más complicadas, porque realmente cuando uno tiene que pasar un plan de rodaje, tiene que imaginarse la película antes de hacerla. Hay que saber que vamos a tener tantas figuraciones, tantos  elementos de ambientación, de pirotecnia... Hay cosas que están dichas en el guión pero hay cosas que uno tiene que crearlas para la puesta en escena, hay que imaginarlas para programarlas y no falten después en el rodaje. Esta película tiene una dificultad muy grande, que nos ha llovido constantemente, está filmada en un lugar que tenía que parecer un desierto, donde no llovía, donde la gente se moría de sed...  (…) También, es una película con la ayuda de las Fuerzas Armadas… los días de tiro real se solicitaban con ocho días de antelación,  la aviación hay que planificarla porque tiene que tener combustible, sus pilotos tienen que tener sus horas de descanso. O sea, es pensar en todos  los detalles a la hora de organizar la película. Después, el rodaje es más fácil, es verdad que uno corre mucho, va para aquí, para allá, pero es la parte donde uno suelta la adrenalina, y batallas,  y estás pendiente de que todo esté a la hora, en el momento justo para salir a filmar. Pero pienso que no es nada extraordinario, ahí la lucha, el trabajo mismo y las necesidades de la filmación te dicen lo que tienes que hacer. 

 

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La Habana, Cuba. 2008.
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