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“Le debíamos esta
obra a los internacionalistas
cubanos”, aseguró en conferencia
de prensa el realizador cubano
Rogelio París al hacer su
primera presentación el tan
esperado filme Kangamba,
“una manera de rendir homenaje a
la confluencia de dos culturas
muy relacionadas, la cubana y la
africana”.
La producción
llevada de manera conjunta con
el apoyo del ICAIC y las FAR
enfrentó desafíos que fueron
sorteados con inteligencia,
gracias al talento de un equipo
de experimentados profesionales
del cine. "Fue un gran reto
tecnológico y logístico en el
que todos sacamos una gran
experiencia —apuntó el productor
Rafael Rey. Por su parte,
Adriano Moreno, director de
fotografía, comentó a la prensa
que "la mayoría de las
explosiones fueron reales".
Muchos otros testimonios del
rodaje fueron filmados para un
documental televisivo que fue
transmitido en el espacio
Huellas de Luz, del Canal
Educativo y del cual se
seleccionan algunos comentarios.
Alain Ortiz Duarte.
Escenógrafo y director artístico.
El reto mayor desde el
punto de vista de la dirección artística
de esta producción, Kangamba, fue el
reproducir un ambiente y escenario que
no tiene nada que ver con nuestra
cultura, que nos obligó a hacer una
investigación exhaustiva, no solo del
punto de vista tipológico en el caso de
las construcciones y de la expresión de
la arquitectura, no solamente de la
cultura angolana sino también de la
cultura portuguesa, por la que estuvo
colonizada muchos años. El hecho
histórico se convierte en reto también
por la peculiaridad de que los
espectadores siempre van a estar
cuestionando cuán apegado a la realidad
puede estar esta reproducción. De alguna
manera mi especialidad tiene que entrar
a conciliar determinadas soluciones
tanto técnica como expresivamente, las
intenciones que tiene el director como
visionario general de la película, la
línea estética que va a realizar el
fotógrafo con su trabajo y tratar de
despertar en el espectador una serie de
reflexiones y sensaciones sobre el
fenómeno de la guerra.
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Pedro Suárez. Editor.
La
posfilmación del filme Kangamba
resulta un hecho muy particular. Por
primera vez toda una estación, un
conjunto de estaciones de posfilmación
se acercan al rodaje, trabajan en
colaboración con el rodaje, esto ayuda
muchísimo ya que, tanto los elementos de
fotografía, la relación con los
actores, la interrelación con los
directores de arte, todo el trabajo
junto a los compañeros de maquillaje,
resulta interactivo, muy dinámico.
Ellos pueden ver casi inmediatamente los
planos filmados, pero no solo eso, sino
además pueden ver las secuencias que han
sido filmadas ya, que han sido contadas
tal y como puede ir quedando la
película. Para el equipo de dirección
que está viendo cómo queda la película
armada, le ayuda mucho el ir avanzando,
el irse dando cuenta de cómo está
resultando el filme. Ese es un trabajo
que comenzó desde la prefilmación, se
hizo el estudio de cómo debía ser esta
interrelación y cómo podía funcionar el
conjunto de elementos, el conjunto de
estaciones de trabajo que tuvieran
relación con el rodaje. Así se llevó a
toda una instalación de posfilmación
que tiene 7 computadoras, 7 estaciones,
tenemos un servidor que manipula toda la
relación entre ellos, tenemos una
máquina determinada a la adquisición y
preprocesamiento de todos los sistemas
de audio, incluso que ha trabajado en
las secuencias montadas relacionadas con
nosotros, una estación de trabajo para
el asistente de dirección que se encarga
de toda la organización del material que
está siendo filmado, la estación de
trabajo del editor y algo que es una
peculiaridad más, tres estaciones de
trabajo para los efectos especiales
digitales. Esto para el cine cubano,
por primera vez en pantalla grande,
puede ser algo muy particular. Todo este
conjunto de estaciones interactúan y
trabajan con el rodaje simultáneamente y
permite ir adelantando una buena parte
de este proceso.
Germinal Hernández . Sonido.
Kangamba es
una película bastante difícil, porque no
es un musical ni un drama, es una
película de guerra, en la que existen
helicópteros, sonido de morteros,
disparos de ahí que la banda sonora de
esta película sea bastante complicada.
Algunos compañeros lo estamos haciendo,
y felizmente lo estamos haciendo bien,
pero es un reto para nosotros. Creo que
en Cuba no se ha hecho una película de
estas, de guerra como esta que estamos
haciendo por lo que es un desafío para
la banda sonora nuestra.
Violeta Cooper.Vestuario
y Guardarropía.
Esta película tiene lugar en los años
80, en Angola. La moda en Angola no es
igual que la que se usaba en Cuba;
tuvimos que empezar a hacer
investigaciones en la Embajada, en la
casa de cultura para ver más o menos
cómo se vestían. Empezamos a juntar la
ropa en los almacenes, a trabajar con el
diseño de vestuario, y a partir de ahí
se hizo coincidir toda la ropa con los
personajes. También, con la ayuda de las
FAR, se dispuso de los uniformes para
los personajes de la FAPLA y la UNITA.
Esa fue la composición de vestuario; la
ropa de la película ofrece distintos
elementos que nos podrían servir para
ambientar a la gente y ofrecer un efecto
creíble de la Angola de aquellos años.
Magdalena Álvarez.
Maquillaje.
El
maquillaje en Kangamba no es maquillaje
de embellecer ni de poner bonito a
nadie, es un maquillaje de
caracterización principalmente, pero
donde tenemos lo sucedido en la batalla,
que son heridas, son quemadas y es un
trabajo bastante difícil, porque todo el
tiempo estás haciendo combate, sucio,
estás haciendo heridas, quemadas, no
es bonito con respecto a la vista
porque realmente es un trabajo de cosas
feas, pero es muy difícil y tiene mucho
trabajo de ese tipo esta película.
Rafael Rosales.
Asistente de dirección.
Se
comenzó fundamentalmente por organizar
la película, desde el guión. Tuvimos la
suerte de tener un guión técnico desde
antes de salir, lo que permitió darle
más aire a las secuencias más
complicadas, porque realmente cuando uno
tiene que pasar un plan de rodaje, tiene
que imaginarse la película antes de
hacerla. Hay que saber que vamos a tener
tantas figuraciones, tantos elementos
de ambientación, de pirotecnia... Hay
cosas que están dichas en el guión pero
hay cosas que uno tiene que crearlas
para la puesta en escena, hay que
imaginarlas para programarlas y no
falten después en el rodaje. Esta
película tiene una dificultad muy
grande, que nos ha llovido
constantemente, está filmada en un lugar
que tenía que parecer un desierto, donde
no llovía, donde la gente se moría de
sed... (…) También, es una película con
la ayuda de las Fuerzas Armadas… los
días de tiro real se solicitaban con
ocho días de antelación, la aviación
hay que planificarla porque tiene que
tener combustible, sus pilotos tienen
que tener sus horas de descanso. O sea,
es pensar en todos los detalles a la
hora de organizar la película. Después,
el rodaje es más fácil, es verdad que
uno corre mucho, va para aquí, para
allá, pero es la parte donde uno suelta
la adrenalina, y batallas, y estás
pendiente de que todo esté a la hora, en
el momento justo para salir a filmar.
Pero pienso que no es nada
extraordinario, ahí la lucha, el trabajo
mismo y las necesidades de la filmación
te dicen lo que tienes que hacer. |