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A los cubanos y a la 32 brigadas FAPLA que luchan en Cangamba.
Queridos compañeros:
Durante días hemos seguido hora a
hora la heroica resistencia de ustedes
frente a fuerzas muy superiores en
número y medios de los títeres de
Sudáfrica en Cangamba.
Hemos adoptado todas las medidas
para apoyar las tropas sitiadas. El
envío de refuerzos cubanos por
helicópteros a ese punto es prueba de
nuestra determinación de librar y ganar
esa batalla junto a los angolanos.
Poderosas columnas blindadas
avanzan ya rápidamente en dirección a
Cangamba.
Todo depende ahora de la capacidad
de ustedes para resistir el mínimo de
tiempo indispensable para que sus tropas
lleguen a su objetivo.
Si el enemigo toma Cangamba no
tendrá piedad con los heridos y
prisioneros.
Desde sus posiciones, bien
atrincherados, con serenidad, confianza
en sí mismos y total determinación deben
rechazar los ataques enemigos, resistir
a pie firme el fuego artillero y
aniquilar a los que intenten apoderarse
de la posición.
Es preciso ahorrar municiones y
asegurar un fuego certero, así como
soportar con firmeza el hambre y la sed
si se agotan los víveres y el agua.
Todos los medios y fuerzas cubanas
se emplearán si fuera necesario para
liberarlos del cerco enemigo.
Nuestras tropas llegarán rápido, en
tres o cuatro días, pero si la
distancia, los obstáculos naturales y la
acción del enemigo las retrasan el doble
o el triple del tiempo, o aún más, hay
que resistir, porque llegarán allí a
cualquier precio.
Que Cangamba se convierta en
cementerio de los mercenarios que sirven
a los odiosos intereses de los racistas
surafricanos.
Que Cangamba sea un símbolo
imperecedero del valor de los cubanos y
angolanos.
Que Cangamba sea ejemplo de que la
sangre de angolanos y cubanos derramada
por la libertad y dignidad de África no
ha sido en vano.
Confío en el valor insuperable de
ustedes y les prometo que los
rescataremos cueste lo que cueste.
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
Fidel Castro
Agosto 7 de 1983. 6 p.m. |