Los pilotos y los técnicos de aviación
Teniente Coronel de la Reserva
Quesada
Fue el hecho de mayor relevancia en mis
más de veinte años como piloto de
combate. Fue un reto, mi bautismo de
fuego como piloto recién graduado.
Constituyó un éxito para nosotros y para
la parte angolana, pues todo se hizo de
conjunto. Una demostración de que las
misiones combativas cuando usted las
organiza, las planifica y todo se hace
como debe ser, al final se logra el
objetivo. Si en Cuba se habla de Girón,
en Angola hay que hablar de Cangamba.
Fue un ambiente de mucho fervor
revolucionario; me parece estar en la
rampa de vuelo en Menongue y ver el
mismo fervor que se creó cuando el
sabotaje al barco La Coubre136
el pueblo enardecido que lo que quiere
es ajustarles cuentas a los criminales;
el fervor que se creó cuando Girón,
donde el enemigo subestimó una vez más a
los cubanos. Allí, lejos de la patria,
había un fervor muy grande, porque
además del deber internacionalista que
uno cumple de forma desinteresada,
estábamos defendiendo también
―por
qué no decirlo―
a doscientos compatriotas nuestros.
Usted pone eso por encima de todo. En
ese momento no piensa en familia ni en
nada, arriesga su vida en aras de salvar
la sus compañeros.137
Mayor de la Reserva Riverón
Por la experiencia del compañero Fidel,
que afortunadamente lo tenemos todavía
ahí, que se puede decir que dirigió las
acciones desde Cuba, considero que la
operación fue perfecta, el enemigo no
pudo lograr el objetivo que se propuso.
Mayor Ferreiro
El espíritu combativo y solidario que
había allí, entre todos nosotros, era
extraordinario. Realmente hubo un
espíritu combativo muy fuerte que al
final nos dio la victoria. Soldados de
dieciocho años con una actitud tremenda,
porque sabían que estaban luchando por
Cuba. Para saber si uno se puede
mantener en un combate y no echarse para
atrás, tiene que estar realmente en él,
porque la práctica es completamente
diferente a la teoría. Yo pienso que lo
que me pasó a mí, al igual que al resto
de los compañeros, es lo que puede
pasarle a cualquier joven cubano tanto
en la tierra donde nació, como en
cualquier parte del mundo, si le toca
defender a su patria y sus ideales hasta
las últimas consecuencias. En esos
momentos nadie dijo: "No, no voy a ir,
me siento mal". Todos estuvimos
dispuestos y muchas veces uno la sentía
cerca, porque te rozaba, a veces te
pasaba por el lado la bala y tú decías
"¡si me coge...!". Después por la noche,
haciendo el cuento decíamos: "¡Oye, me
dieron un tiro cerca del sistema
hidráulico, nos hubiéramos caído!".
Después que termina el vuelo dices
"¡estuve cerca!", pero en ese momento
uno no piensa en la muerte, no piensa en
la familia, piensa solamente en que
tiene que cumplir la misión, sigue
volando y no pasa nada, no le da miedo.
Teniente Coronel Ortega
El cubano se adapta muy rápido a las
dificultades, al riesgo, se crece y se
convierte como en un gato acorralado.
Eso uno lo percibía incluso a cuatro
kilómetros de altura y a veinte millas
de distancia. Esa gente, cuando hablaba,
cuando ese comunicador hablaba,
recibíamos desde abajo, desde los que
defendían aquello, como una inyección de
heroísmo, de decisión de resistir. Yo
aprecié y se mantiene esa imagen en mi
mente por años y años, que el cubano no
es fácil en circunstancias como esas.
Teniente Coronel Martínez
Fue un hecho que además de histórico,
para mí que era un joven oficial,
constituyó la confirmación de cuánto se
preocupaba y, sobre todo, ocupaba la más
alta dirección de nuestro país por la
vida de los cubanos que estábamos allí,
en cualquier lugar que nos
encontráramos, de igual manera la
dirección directa del Comandante en Jefe
en estas operaciones, la percibíamos
cotidianamente.
Coronel de la Reserva Calvo
Muchos de los que participaron allí eran
reservistas. Ellos fueron los que
prepararon los helicópteros, técnicos de
vuelo con diez años sin ver un MI-8 y
algunos que nunca lo habían visto:
abogados, taxistas, un musicalizador de
la televisión, gente de todos los
oficios que allí tuvieron un
comportamiento ejemplar. Fue una gran
escuela, por la situación en que se voló
allí, el agotamiento de las
tripulaciones, el trabajo de los
técnicos la noche entera, porque
sabíamos que nuestros compañeros estaban
en peligro de muerte.
Coronel de la Reserva Henry
Era pueblo lo que estaba allí.
Prácticamente no había militares
profesionales, incluso en la aviación,
la gran mayoría eran reservistas que
dieron una demostración del valor y la
decisión de los cubanos. Sobre todo los
que estaban allá abajo, en ese hueco,
sin comida, sin agua, sin nada, siempre
tuvieron fe en que el Comandante en Jefe
los iba a sacar de allí; tuvieron fe en
que iban a ganar y nadie se rajó.
Recuerdo que René, un ingeniero nuestro
de aviación, me dijo que Cangamba era
como un Girón más grande, porque si aquí
en Cuba los Sea Fury138
volaron con tacos de tractor, allá se
voló sin oxígeno, con combustible
extraído directamente del motor de otro
avión. Todo eso se traduce en el hombre,
en su papel en el combate. Fue una
respuesta contundente de qué pasaba si
algún día los yanquis se atrevieran a
invadir a Cuba.
Los Tigres (Tropas especiales)
Sargento de la Reserva Michel
Fue una experiencia muy importante sobre
todo en el momento que hoy vivimos.
Porque demostró que los cubanos estamos
preparados para cualquier cosa. Aquellos
que tuvimos esa honrosa tarea de
defender palmo a palmo un pedacito de
suelo africano, en la actualidad
seguimos luchando y preparándonos para
que eso no suceda en nuestro país.
Teniente Coronel Goytizolo
Para mí, en el orden particular, es un
orgullo, un ejemplo de la moral
combativa que caracteriza a las tropas
nuestras, una oportunidad de demostrar
cómo son los combatientes cubanos. El
enemigo tenía más hombres, más
armamento; nosotros, muchachos jóvenes,
porque la mayoría de los que combatieron
allí eran muy jóvenes, cubanos y
angolanos, pero con una ideología más
fuerte. Eso fue lo más importante.
Teniente Coronel Fajardo
En lo personal, me marcó para toda la
vida. Fue un momento culminante de la
misión nuestra en Angola, aunque
habíamos cumplido muchas misiones
combativas, incluso contra los
sudafricanos, por primera vez allí
atacamos frontalmente a una tropa
regular protegida en trincheras y que
cuenta con artillería. La disposición de
ánimo de los compañeros, la valentía,
ese deseo inmenso de ayudar a los que
estaban en el cerco, la solidaridad de
todas las especialidades, de los
compañeros de la aviación, de la
logística, de las comunicaciones tanto
cubanos como angolanos, en función de un
único objetivo: lograr la victoria,
rescatar a nuestros compañeros. El valor
de la resistencia de los cercados, su
capacidad para soportar los mayores
sacrificios, de defender hasta las
últimas consecuencias el prestigio y el
honor de la misión internacionalista
cubana, que era igual a defender la
patria.
Los combatientes del cerco
Teniente Coronel de la Reserva Cándido
Aquel pequeño lugar devino bastión donde
se impusieron la dignidad y el valor de
los principios. El derroche de audacia,
arrojo y valor se convirtió en un duro
revés para el enemigo y en una hermosa
expresión del internacionalismo
proletario.
Soldado de la Reserva Amaury
En estos casos se manifiesta como nunca
la solidaridad humana.
Suboficial de la Reserva René
Cangamba cambió mi vida brutalmente.
Pero los ideales que me llevaron allí,
como mi profundo amor al prójimo y mis
principios revolucionarios y de
solidaridad, siguen siendo iguales que
cuando me fui para Angola. A mí nadie me
obligó. Yo fui por convicción. Yo nací
con la Revolución, crecí y me desarrollé
en ella. Me hice hombre y soy portador
de sus ideas. Por eso siento orgullo de
haber sido internacionalista, aunque
existan hoy países y gentes que
torcieron el camino donde quedó mucha
sangre de cubanos. Pero me anima que ese
no sea el fin de la historia.139
Mayor Bernis
Para mí, fue una demostración de la
voluntad y el estoicismo de la tropa
nuestra. Y esa voluntad, ese estoicismo
que demostraron los cubanos allí,
permitió que los combatientes angolanos,
con menos fogueo y preparación política
que nosotros, asumieran igual actitud.
Fue algo que levantó la moral combativa
de las FAPLA que en aquel momento
realmente había bajado, porque habían
recibido golpes fuertes en diferentes
lugares. Nos permitió conocer en la
práctica lo que es capaz de hacer un
hombre cuando está convencido de por qué
lo hace. Nos demostró que un combatiente
en una trinchera, convencido de por qué
está ahí, ¡hay que matarlo!, ¡y sobre
todo que no es fácil matarlo! Fue una
experiencia muy positiva y por eso todos
nosotros tratamos de mantenernos en
contacto, los que estuvimos directamente
allí, los pilotos y los que ayudaron en
el aseguramiento. Nos esforzamos por
hacer actividades, porque nos parece
necesario que estas cosas se conozcan,
sobre todo por los más jóvenes, cuánto
puede lograrse cuando hay estoicismo y
convicción de por qué se lucha.
Capitán de la Reserva Félix
Hubo cosas muy bonitas. Cuando estás en
una situación tan difícil como esa, es
increíble la disciplina que uno tiene.
Allí nadie tiraba por gusto, porque la
orden era hacerla cuando estuvieras casi
seguro de que le ibas a dar al enemigo.
¡Y los jóvenes! ¡Cómo se fajaron los
muchachos! Uno de ellos, Fidel —no sé el
apellido—, un muchacho joven,
reservista, que poco antes había salido
del Servicio Militar, cada vez que tenía
un chance venía a la trinchera a hablar
conmigo un ratico, y un día me dice: "¿A
que tú no sabes para qué tengo deseos de
llegar a Cuba?". Le pregunto: "¿Para
qué, chico?, ¿para ver a la familia?" y
me dice: "No, no, no, es para nada más
que venga alguien a decirme que 'ustedes
los muchachos nuevos no saben lo que es
pasar trabajo', ¡mandarlo bien lejos!".
Sargento de la Reserva Viréllez
Fue una gran experiencia de la tenacidad
y la decisión de lucha de los cubanos,
porque bueno, habíamos pasado por el
ejército y ya éramos reservistas, pero
nunca habíamos tenido un enfrentamiento
con el enemigo así directamente, y allí
pudimos experimentar de qué somos
capaces los cubanos cuando las
circunstancias lo exigen. Luchamos
prácticamente con una desventaja de diez
a uno, en hombres y en armamento, y
resistimos y ganamos.
Sargento de la Reserva Osnel
Demostramos toda la preparación que
habíamos recibido durante el Servicio
Militar y las movilizaciones
posteriores, que a veces uno no les daba
el valor verdadero, porque no se
imaginaba que tendría que llevar todo
eso a la práctica. Vimos hasta dónde
llegaba nuestra capacidad de resistencia
frente a una guerra de desgaste que duró
meses hasta que filialmente nos
atacaron. Cangamba es algo inolvidable
para cada uno de nosotros en particular
y para la historia de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias. Fue algo muy
grande donde se demostró el nivel de
resistencia del hombre, de las tropas
cubanas, por eso hemos sido capaces de
propinarles la derrota a tantos
enemigos.
Soldado de la Reserva Cruz
No pudieron tomar la posición. Pusimos
en alto nuestra moral combativa, pusimos
en alto el internacionalismo proletario,
el patriotismo. Sentíamos que estábamos
defendiendo un pedacito de Cuba allí. En
ningún momento el enemigo logró
atemorizarnos, estábamos convencidos de
que íbamos a luchar hasta el final,
hasta el último soldado. Allí la palabra
rendición jamás se mencionó, porque no
pasó por la mente de ninguno de
nosotros. Cada vez que caía un
compañero, nos daba más ánimo para
seguir combatiendo, y aún más sabiendo
que el Comandante en Jefe estaba al
tanto de todo lo que acontecía allí.
Todo el tiempo fue luchar, mientras
tuviéramos vida íbamos a estar
combatiendo. Eso es seguro.
Soldado de la Reserva Ponce
Con las situaciones que estamos
viviendo, la amenaza constante que
tenemos del imperialismo, pienso que fue
una gran preparación la que tuvimos
allí. Por lo menos yo me siento
preparado para cualquier situación y
pienso que los demás compañeros que
estuvieron allí se sienten igual. Me
siento capaz, con lo poco que sé, de
dirigir en un combate aquí a cualquiera,
si tengo que hacerla. Estuvimos en un
combate no de juego, de verdad, y eso
nos hizo sentir más cubanos y más
revolucionarios que nunca.
Soldado de la Reserva Rodríguez
En esa época, casi todos nosotros éramos
unos muchachos de dieciocho o veinte
años y aquello fue una escuela bastante
rigurosa, porque no es lo mismo ir a un
campo de tiro y dispararle a un blanco
como que te tiren a ti; verse entre
tantos compañeros muertos allí. Si
fuimos capaces de soportar hambre, sed,
escasez de municiones, porque de verdad
al final estábamos que los veíamos pasar
por las trincheras, caminar cerquita de
nosotros, y no podíamos tirarles, porque
había que preservar las municiones para
cuando nos atacaran, y si fuimos capaces
de soportar todo eso, qué no haríamos
aquí, nosotros y todos los cubanos.
Soldado de la Reserva Vázquez
Un grupito de cubanos para todo ese
batallón y no nos pudieron derrotar; no
pudieron decir que los cubanos éramos
blanditos.
Soldado de la Reserva Figueredo
Lo que se hizo allí no fue en vano. Fue
una experiencia que vivimos para poder
defender el proceso que estamos viviendo
con tanta seguridad y tanta certeza como
lo estamos haciendo en la actualidad.
Poder decirle al enemigo que cuente con
lo que hay aquí en Cuba; tener la
seguridad que tiene este país para
enfrentar al enemigo en cualquier
circunstancia.
Capitán de la Reserva Chiong
En esa batalla todos esos muchachos se
forjaron, se graduaron hombres, de
revolucionarios, consolidaron su
conciencia y realmente fueron heroicos,
unos más otros menos, pero casi fue
general el heroísmo en esa batalla.
Cangamba puede ser un referente del
heroísmo de nuestra juventud, de lo que
son capaces de hacer los jóvenes. Ellos
demostraron que sí se puede combatir
contra fuerzas muy superiores en número
y en armamento y derrotarlas. Sí se
puede vencer cuando hay realmente deseos
de vencer. Estos muchachos lo
demostraron.
Subteniente de la Reserva Grandía
Es importante que se divulgue, pienso
que para la historia de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias es muy
importante, porque es un ejemplo de
estoicismo, de lo que se viene
demostrando desde los mambises: el
soldado cubano es capaz de enfrentar
cualquier situación, de dar ejemplo de
resistencia, de estoicidad. Fue una
muestra de lo que sería la guerra de
todo el pueblo, de la importancia de la
preparación ingeniera, de la preparación
del personal, de que cada uno cumpla su
misión cabalmente.
Primer Teniente Paulino N'gola
Los combatientes ofrecieron una fiera y
decidida resistencia a fuerzas
superiores del enemigo hasta que
finalmente las derrotaron, frustrando
así todos los planes originales de
Pretoria. En situaciones como esta la
conducta de cada hombre es claramente
visible. Estoy orgulloso de los
oficiales, sargentos y soldados de la 32
Brigada de Infantería de las FAPLA.
Teniente Coronel de la Reserva Sessé
Me dio experiencia, creo que me dio
valor y la posibilidad de cumplir
cualquier misión importante que me
planteen. A veces, no crea, las lágrimas
se me saltan cuando dan los días de la
defensa aquí en Santiago y veo que ya no
puedo participar por mi estado de salud
actual.
Teniente Coronel de la Reserva Fuentes
La actitud fue unánime. Resistir hasta
la muerte después de los comunicados de
nuestro Comandante en Jefe, firmes y sin
retroceder en ningún momento. Resistir
hasta el final, hasta la llegada de los
refuerzos que nos sacarían de allí bajo
cualquier circunstancia. Ese fue un
ejemplo para África y el mundo entero.
Coronel de la Reserva Peraza
Lo más difícil ―y pienso que los demás
compañeros sientan lo mismo― es recordar
a los compañeros caídos. Yo sí quisiera
destacar el coraje, el valor, el
patriotismo de las tropas, y cuando digo
las tropas me refiero a cubanos y
angolanos. Todos se mostraron realmente
patriotas, allí no hubo un lamento,
nadie desmayó en aquella situación. La
batalla en general yo creo que fue, no
diría una escuela, fue una vivencia muy
práctica para cada uno de nosotros,
donde nos pusimos a prueba. Nos permite
hacer una valoración de lo que ocurriría
si el enemigo intentara agredirnos,
teniendo en cuenta que nosotros los
cubanos, en un lugar tan distante, sin
recursos, con veinte limitaciones, nos
comportamos de esa manera, la mayoría
jóvenes y reservistas que derrocharon
valentía y patriotismo. Nunca debe
olvidarse que en un alto por ciento
nuestro personal estaba formado por
jóvenes del Servicio Militar Activo y
reservistas. Aun cuando perdimos
diecisiete compañeros y otros treinta
resultaron heridos, nadie dio señales de
flaqueza ni de derrota. Allí se demostró
que tenemos una juventud fiel al Partido
y al Comandante en Jefe, capaz de
responder ante las más adversas
circunstancias. Hay que destacar el
coraje, el valor, el patriotismo de las
tropas, tanto cubanas como angolanas.
Quienes dirigieron y apoyaron
Subteniente de la Reserva Figueroa
Encontré gente maravillosa, sobre todo
los soldados.
General de Brigada Colás
La batalla respondió al enemigo de forma
contundente ante una disyuntiva que por
primera vez se planteaba en la práctica:
¿Se empeñaría o no el mando cubano con
todas sus fuerzas en salvar a unos
combatientes ubicados en un lugar
sumamente alejado y de difícil acceso?
Un grupo además relativamente pequeño si
se le compara con el gran contingente de
hombres que había en Angola y en una
región totalmente desfavorable desde el
punto de vista geográfico militar. Para
nuestros compatriotas no existió la
menor duda, siempre estuvo clara la
respuesta. De ahí su plena confianza, su
absoluta convicción de que con ellos
también se cumpliría la máxima que
invariablemente ha practicado la
Revolución y el Comandante en Jefe en
todas la etapas, de que jamás se
abandonará a un combatiente
revolucionario, dondequiera que esté y
bajo las condiciones que sea. En lo que
respecta a nosotros, los compañeros que
en aquel momento tuvimos la oportunidad
de trabajar, de colaborar aquí en Cuba
con la victoria, constituyó una gran
escuela, una experiencia extraordinaria.
General de Brigada de la Reserva
Villegas
Lo más importante de Cangamba es el
factor humano, la firmeza, la
resistencia, el derroche de valor tanto
de los cubanos, como de los combatientes
de las FAPLA, ese gesto de no permitir
que los cubanos arriesgaran para ir a
buscar agua, de ser ellos los que salen,
de ocupar el lugar más peligroso.
General de División Lussón
La operación de Cangamba es una acción
que pasará a la historia de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias. A quince mil
kilómetros de Cuba, a cientos de
kilómetros del punto más cercano, en
medio de la selva, en el área donde más
fuerza tiene el enemigo, yo creo que
realmente fue un hecho heroico. Cuando
se hable de resistencia, de la casa de
Pavlov, en Leningrado; de la fortaleza
de Brest, si incluimos la resistencia de
Cangamba no estaremos exagerando nada.
Lo puedo decir con propiedad, porque
durante todo el combate estuve
directamente en contacto con ellos por
radio, y por la voz, por la forma en que
hablaban, por la entereza y
responsabilidad con que defendieron el
punto donde se encontraban, sus vidas y
fundamentalmente el prestigio de la
Revolución y de nuestras Fuerzas
Armadas.
General de Cuerpo de Ejército Cintra
Frías
Con la calidad humana del soldado
nuestro, su valor, su espíritu de
sacrificio, cuando hay un buen jefe que
lo dirija, todo funciona, eso está más
que probado; igual ocurre con el
combatiente angolano. Además, el
Comandante en Jefe hablaba con nosotros
todos los días mientras duró el combate.
Veníamos todas las noches a Luanda y
conversábamos con él y con el ministro
de las FAR. Pedía constante información
y nos daba instrucciones precisas, que
fueron decisivas para la victoria.
General de Ejército Kundi Payhama
Había hermandad, había fraternidad, y
todo lo que se hacía aquí se hacía con
un sentido diferente. La amistad, el
cariño, el sacrificio, la entrega de los
compañeros cubanos, al dejar aquí su
sudor, su sangre, no tiene precio. Que
se diga que somos hermanos de facto y
eternamente. No hay nada, nada en este
mundo que justifique que algo se meta en
medio de la amistad entre Angola y Cuba.140
*Tomado del libro Cangamba, de
Jorge Martín Blandino, publicado por la
Casa Editorial Verde Olivo, Ciudad de La
Habana, 2006.
Notas:
136 Barco mercante
francés que traía armas para Cuba
procedentes de Bélgica, destruido por
una explosión en el puerto de La Habana,
el 4 de marzo de 1960. Numerosas
evidencias indican que se trató de un
sabotaje organizado Agencia Central de
Inteligencia de los EE.UU.
137 En este capítulo
aparecen los grados militares de los
compañeros en el momento de redactar
estas páginas.
138 Avión de combate a
hélice de fabricación inglesa con que la
Fuerza Aérea Revolucionaria combatió en
Playa Girón.
139 Entrevista concedida
al periodista Roger Ricardo Luis y
publicada con el título "Historias
después de la batalla", en la revista
Habanera No. 2 de 1997.
140 Entrevista realizada
por el autor a Kundi Payhama, ministro
de Defensa de Angola. |