Javier Sotomayor:
Gracias a su inspiración es que el
deporte cubano ha estado por casi 50
años dentro de la elite mundial.
En el año 96, cuando fui lesionado a
Atlanta, antes de salir para las
Olimpiadas me llamó a su oficina, me
preguntó las condiciones en que yo
estaba, me dio todo el ánimo del mundo y
eso fue lo poco o lo mucho que me
inspiró para ir por lo menos hasta el
final, con las condiciones en que me
encontraba en ese momento, y se lo
agradecí de corazón.
Regla Torres:
Le deseo lo más grande del mundo, que
tenga mucha salud, lo primero que todo
es la salud, mucha salud que aquí
nosotros trataremos de alegrarle con los
triunfos.
La vez que regresamos de la Olimpiada de
Barcelona en el 92, yo recién comenzaba
a jugar como directora regular pero
fallaba en muchos saques, y cuando
llegamos al aeropuerto nos estaba
recibiendo, y le pregunta a Eugenio
“¿Dónde está la muchachita joven?”. Dice
Eugenio, “mírela aquí, Comandante, ella
es Regla Torres”. Dice: “pero vas a
tener que mandarla a hacer mil saques al
día porque, por favor, como pierde
saques, le va a dar un infarto a uno”. A
mí me dio tremenda pena en ese momento,
pero era verdad, en ese momento es
verdad que fallaba en muchos saques. Nos
empezamos a reír de la ocurrencia.
Tomás Herrera:
Con 16 años conocí a nuestro Comandante
en Jefe, cuando iba con nosotros a jugar
baloncesto a la Ciudad Deportiva, a
altas horas de la noche. Tuve la
responsabilidad en muchas oportunidades
de defenderlo porque jugamos en equipos
contrarios, y también el privilegio de
protegerlo porque nunca le di un golpe
aun cuando lo defendía como él quería,
con agresividad. Me enseñó muchas cosas,
fue un seguidor y un orientador de mi
carrera deportiva y ese es un privilegio
que tengo, y una motivación muy grande
que ha marcado mi vida personal y mi
vida como deportista.
Ana Fidelia
Quirot:
Mucha salud sobre todo, muchas, muchas
felicidades, y que sepa el Comandante
que nuestras dos tropas regresarán como
él nos dijo: con el escudo y sobre el
escudo.
Después de mi accidente, él estuvo allí
para darme ese aliento, esa fuerza
interna para luchar por la vida, esa es
la anécdota que siempre recordaré hasta
los últimos días de mi vida.
Dayron Robles:
Las nuevas generaciones le deseamos un
buen cumpleaños, y le deseamos que tenga
una larga vida, por ese ejemplo que
siempre nos ha dado, que siempre ha
estado ahí con nosotros, por todo lo
bueno que ha hecho en el deporte cubano,
y además de eso, aquí en estos Juegos
Olímpicos el atletismo siempre va a
estar presente en esta delegación, y
vamos a dar todo por ir adelante. Y de
mi parte, que lo voy a dar todo por el
bien de Cuba, por el bien mío y que la
medalla siempre va a estar ahí.
Alexei Bell:
Él siempre ha estado al frente de la
pelota, siempre ha estado buscando
entrenar bien, hacerlo bien. Y creo que
nosotros no lo vamos a defraudar,
nosotros los jóvenes con los peloteros
de más experiencia vamos a salir a darlo
todo en el juego para ganarlo, y
entonces llevar la medalla de oro hacia
nuestro país, que se lo merece.
Alexander
Malleta:
Que esté al tanto del juego de mañana,
vamos a darlo todo por esa victoria,
pienso que es uno de los mejores regalos
que va a obtener ese día.
Teófilo Stevenson:
Cuando el Campeonato Mundial de La
Habana, que poca gente lo conoce en
Cuba, yo tenía el pie derecho
fracturado, así gané el Campeonato
Mundial, y él iba todos los días allí a
darme ánimo, y creo que ha sido el
principal psicólogo y el árbitro de los
resultados del deporte en Cuba por sus
ideas, por sus conceptos sobre el
deporte.
Mireya Luis:
En la historia de mi vida tengo tantas
anécdotas con el Comandante, pero en
especial recuerdo en este momento cuando
ganamos los terceros Juegos Olímpicos
nuestros, para el equipo de voleibol
femenino. Terminado ese partido tan
emocionante, después de haber perdido
dos sets y ganar los tres últimos,
recuerdo que terminó aquel partido
emocionante y alguien me entrega un
teléfono, y me dice, “aquí está el
jefe, quiere hablar contigo”, y él me
dijo tantas cosas, me felicitó, lo sentí
muy emocionado, estaba tan emocionado
como nosotras porque yo sé que él estaba
aquí, y me dijo, “salí afuera y escuché
un grito tan grande del pueblo que
parecía como si hubiera llegado la luz”,
fue algo muy cómico en ese momento pero
muy lindo, muy sencillo, muy sano, muy
cubano y eso lo llevo conmigo. Yo, en
este día tan especial, Comandante, le
deseo muchísima salud, muchas cosas
lindas, muchas cosas grandes que le
esperan en el resto de este milenio.
Nosotros estamos aquí apoyando, en mi
caso apoyando a la delegación cubana,
apoyando a mis morenas y a las morenitas
del voleibol de playa y deseándole a
usted un feliz cumpleaños. Que cumpla
muchos más y lo queremos, lo tenemos
aquí.
*Cortesía de los Servicios Informativos
de la Televisión Cubana. |