Cada victoria del deporte cubano en las
últimas décadas ha llevado consigo el
nombre de Fidel. Bien lo saben los
deportistas cubanos que en Beijing
brillan con luz propia entre las grandes
potencias del deporte mundial, cuando le
dedican al Jefe de la Revolución cada
medalla y le llaman “padre” en el
mensaje de felicitación que le enviaron
por su cumpleaños. Sus razones son
claras:
"por haber sido el creador del deporte
revolucionario cubano, que lleva en su
esencia la lucha para que el atleta no
sea una mercancía". El mejor regalo: el
medallero en sostenido ascenso que nos
mantiene en vilo por estos días.
¿Por qué son tan talentosos los atletas
cubanos, que se hacen sentir en
cualquier encuentro internacional al que
se presentan, ya sea en desafíos
regionales, mundiales u olímpicos? Esta
pequeña Isla del Caribe, sin fácil
acceso a las tecnologías de punta o a
las millonarias subvenciones de las
firmas publicitarias, ha logrado una
profusión de atletas de primera talla
mundial. El principio ha sido el rol
protagónico y masivo que ha tenido la
práctica deportiva en Cuba desde el
mismo triunfo revolucionario, impulsada
incansablemente por el propio Fidel, que
situó el desarrollo del deporte entre
las prioridades sociales del país.
En el mismo 1959 se fundó la Dirección
General de Deportes, y luego, en 1961,
nace el Instituto Nacional de Deportes,
Educación Física y Recreación (INDER)
con la misión de brindar oportunidades
deportivas en todas las regiones
cubanas, bajo la premisa de que el
deporte es un derecho del pueblo.
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Desde entonces, Fidel ha estado
involucrado, en persona o en espíritu,
en todos los momentos de relevancia
deportiva que se han vivido como eventos
históricos a los ojos la nación. Ahí
están la I Serie Nacional de Béisbol
Amateur, en 1962; los I Juegos
Nacionales Escolares en 1963,
inaugurados por el Comandante en Jefe el
22 de agosto; los sucesos del Cerro
Pelado, en 1966, cuando la
delegación cubana amenazó con llegar
nadando a las costas puertorriqueñas
para competir en los X Juegos
Centroamericanos y del Caribe si el
gobierno norteamericano no la dejaba
desembarcar; la derrota a EE.UU. en los
Juegos Panamericanos de 1991, en los que
Cuba cosechó 140 medallas doradas; la
hazaña en los Juegos Olímpicos de
Barcelona, en los que Cuba terminó en
quinto lugar con 14 oros y la plata en
el I Clásico Mundial de Béisbol de 2006,
ante los mejores profesionales.
Herencia de las ideas de Fidel ha sido
la concepción que prima en los programas
deportivos cubanos, aquella que da mayor
relevancia a la lealtad y al compromiso,
al amor al equipo y al valor moral de
las victorias antes que a la
competitividad agresiva e individual
como medio para mejorar los resultados,
una visión del deporte como propiciador
de paz, de fraternidad y de los mejores
valores del ser humano.
El 23 de febrero de 2001, coincidiendo
con el aniversario 40 del INDER, el
Comandante inauguró la Escuela
Internacional de Deportes, dedicada a la
preparación de profesores, entrenadores
y terapeutas de más de 70 países. En
aquella oportunidad dijo:
"Si trágico es convertir la salud en una
mercancía, trágico es convertir algo tan
noble como el deporte y el ejercicio
físico, tan relacionado con el bienestar
y la salud humana, en una mercancía.
Contra eso, Cuba lucha hoy prácticamente
en solitario contra un repugnante
mercachiflismo que se ha introducido en
el deporte, que no tiene ya nada de
amateur, ni en las Olimpiadas.
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[…] experimentamos el honor de que jamás
hemos ganado una sola medalla, de ningún
color, con atletas arrebatados a otros
países; que a lo largo de 42 años de
lucha revolucionaria y de 40 años de
fundada esta institución [el INDER]
todas las medallas las hemos ganado con
atletas nacidos y formados en nuestro
país a lo largo de los años, y tras una
larga e infatigable lucha, para crear
una cultura deportiva, para crear un
movimiento deportivo como el que hemos
creado, dedicando atención y recursos a
formar profesores y a construir
instalaciones. Eso es lo que ha llevado
a nuestro país a un sitial en el deporte
que ya nadie niega y que hoy es
reconocido por el mundo.” |