Se
celebraba un partido de béisbol
memorable. Una selección de Barbudos
(miembros del Ejército Rebelde) se
enfrentaba al equipo de la Policía
Nacional Revolucionaria. Se había
anunciado por la prensa que los
pitchers iban a ser Fidel y Camilo.
Al aparecer los jugadores en el terreno,
el Señor de la Vanguardia vestía el
uniforme de los Barbudos y portaba en la
mano una mascota de catcher. “Yo no
estoy en contra de Fidel ni en un juego
de pelota”, dijo a los periodistas,
mientras se preparaba para recibir los
lanzamientos del Jefe de la Revolución.
El
juego terminó 3 a 0 a favor de los
Barbudos, y entre Fidel y Camilo
hicieron una gran jugada en primera
base. Al bate, Fidel dio un roletazo al
cuadro; a Camilo, en dos strikes, le
salió foul el intento de toque y el
árbitro Amado Maestri le declaró out por
regla. “Camilo, ¡te poncharon!”, dijo
Fidel y al Héroe de Yaguajay le brotó
una carcajada que provocó una risa
general. |