Año V
La Habana
2008

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Selección de poemas declamados por Luis Carbonell

 

Esa negra Fuló 

Jorge de Lima 

Ahora se cuenta que llegó
(de eso hace ya mucho tiempo)
a la estancia de mi abuelo,
una negra algo bonita
que se llamaba Fuló. 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¡Oh Fuló! ¡Oh Fuló!
quedó luego de mucama,
para cuidar a la señora
y planchar la ropa del señor. 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¡Oh Fuló! ¡Oh Fuló!
(así hablaba la señora)
ven a ayudarme, Fuló,
ven a abanicar mi cuerpo,
que estoy sudando, ¡Fuló!,
a rascar mi picazón,
y a espulgarme la cabeza;
ven a mecerme la hamaca,
y ven a contarme un cuento,
que tengo sueño, ¡Fuló! 

¡Esa negra Fuló! 

- "Hubo un día una princesa
que moraba en un castillo,
y que tenía un vestido
con pececillos del mar.

Entró en la pierna de un pato,
salió por la de un pollito,
y Nuestro Señor mandó
que usted contara hasta cinco". 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¡Oh Fuló! ¡Oh Fuló!
Lleva a dormir a los niños,Fuló.

"La madre mía me peinó,
mi madrastra se enteró
por los higos de la higuera
que el sabiá me pellizcó". 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¿Fuló? ¿Eh, Fuló?
(así decía la señora
llamando a la Negra Fuló)
Dime, ¿dónde está el perfume
que tu señor me mandó?

- ¡Fuiste tú quien lo robó!

- ¡Fuiste tú quien lo robó! 

El señor fue a ver a la negra,
que el capataz azotó;
la negra se quedó en cueros,
y el señor dijo: -¡Fuló!
(el señor vio oscuro, oscuro,
como la negra Fuló) 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¿Fuló? ¿Eh, Fuló?
¿y mi pañuelo de encaje?
¿y el cinturón? ¿y el broche?
¿y mi rosario de oro
que tu señor me mandó?
¡Fuiste tú quien los robó!
¡Fuiste tú quien los robó! 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

Y fue el señor a azotar
a solas a la negra Fuló:
la negra se quitó la pollera,
y el corpiño también se quitó,
y se fue poco a poco quedando
desnudita la negra Fuló... 

¡Esa negra Fuló! ¡Esa negra Fuló! 

- ¿Fuló? ¿Eh, Fuló?
¿Dónde, donde está tu señor,
que Nuestro Señor me mandó?
¿Ah, fuiste tú quien me lo robó,
fuiste tú, negra Fuló? 

¡Esa negra Fuló! 


Danza Negra

Luis Pales Matos

Calabó y bambú.
Bambú y calabó
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.
Es el sol de hierro que arde en
Tombuctú.

Es la danza negra de Fernanco Póo.
El cerdo en el fango gruñe:
pru-pru-prú.
El sapo en la charca sueña:
cro-cro-cró.
Calabó y bambú.
Bambú y calabó.

Rompen los junjunes en furiosa ú.
Los congos trepidan con profundo ó.
Es la raza negra que ondulando va
en el ritmo gordo del marinyandá.
Llegan los botucos a la fiesta ya.
Danza que te danza la negra se da.

Calabó y bambú.
Bambú y calabó
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó.

Pasan tierras rojas, islas de betún:
Haití, Martinica, Congo, Camerún;
Las papiamentosas antillas del ron
Y las patualesas islas del volcán,
Que en el grave son
Del canto se dan.

Calabó y bambú.
Bambú y calabó
Es el sol de hierro que arde en
Tombuctú.
Es la danza negra de Fernanco Póo.
El alma africana que vibrando está
En el ritmo gordo del mariyandá.

Calabó y bambú.
Bambú y calabó
El Gran Cocoroco dice: tu-cu-tú.
La Gran Cocoroca dice: to-co-tó


Majestad Negra

Luis Pales Matos

Por la encendida calle antillana
va Tembandumba de la Quimbamba
-rumba, macumba, candombe, bámbula-
entre dos filas de negras caras.
Ante ella un congo -gongo y maraca-
ritma una conga bomba que bamba.

Culipandeando la Reina avanza,
y de su inmensa grupa resbalan
meneos cachondos que el gongo cuaja
en ríos de azúcar y de melaza.
Prieto trapiche de sensual zafra,
el caderamen, masa con masa,
exprime ritmos, suda que sangra,
y la molienda culmina en danza.

Por la encendida calle antillana
va Tembandumba de la Quimbamba.
Flor de Tortola, rosa de Uganda,
por ti crepitan bombas y bámbulas,
por ti en calendas desenfrenadas
quema la Antilla su sangre ñáñiga.
Haití te ofrece sus calabazas;
fogosos rones te da Jamaica;
Cuba te dice: ¡dale, mulata!
Y Puerto Rico: ¡melao, melamba!

¡Sús, mis cocolos de negras caras!
Tronad, tambores; vibrad, maracas.
Por la encendida calle antillana
-rumba, macumba, candombe, bámbula-
va Tembandumba de la Quimbamba


Elegía de María Belén Chacón

Emilio Ballagas

María Belén, María Belén, María Belén.
María Belén Chacón, María Belén Chacón, María Belén Chacón,
con tus nalgas en vaivén,
de Camagüey a Santiago, de Santiago a Camagüey.

En el cielo de la rumba,
ya nunca habrá de alumbrar,
tu constelación de curvas.

¿Qué ladrido te mordió el vértice del pulmón?
María Belén Chacón, María Belén Chacón...
¿Qué ladrido te mordió el vértice del pulmón?

Ni fue ladrido ni uña,
ni fue uña ni fue daño.
¡La plancha, de madrugada, fue quien te quemó el pulmón!
María Belén Chacón, María Belén Chacón...

Y luego, por la mañana,
con la ropa, en la canasta, se llevaron tu sandunga,
tu sandunga y tu pulmón.

¡Que no baile nadie ahora!
¡Que no le arranque más pulgas el negro Andrés a su tres!

Y los chinos, que arman tánganas adentro de las maracas,
hagan un poco de paz.
Besar la cruz de las claves.
(¡Líbranos de todo mal, Virgen de la Caridá!)

Ya no veré mis instintos
en los espejos redondos y alegres de tus dos nalgas.
Tu constelación de curvas
ya no alumbrará jamás el cielo de la sandunga.

María Belén Chacón, María Belén Chacón.
María Belén, María Belén:
con tus nalgas en vaivén,
de Camagüey a Santiago...
De Santiago a Camagüey.


Son de negros en Cuba

Federico García Lorca

Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera.
Iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüeña,
iré a Santiago.
Y cuando quiere ser medusa el plátano,
Iré a Santiago
con la rubia cabeza de Fonseca.
Iré a Santiago.
Y con la rosa de Romeo y Julieta
iré a Santiago.
Mar de papel y plata de monedas
Iré a Santiago.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
¡Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco!
Iré a Santiago.
Siempre dije que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a Santiago,
calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de cañaveral!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.

 

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La Habana, Cuba. 2008.
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