Año VI
La Habana

29 de DICIEMBRE
al 4 de ENERO
de 2008

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

LA OTRA CUERDA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

Preparando la fiesta con la fiesta

Pedro Luis Ferrer • La Habana
Fotos: Alain Gutierrez

 


Estando todavía en Europa —una estancia de siete largos meses que me parecieron siglos— recibí del Centro Pablo de la Torriente Brau el convite a realizar, una vez más, un concierto para cerrar el 2007.

El fin de año me exacerba la creatividad. Son los meses que —luego de haber transitado 200 días bajo el azote sofocante del verano agosteño— ansiamos desesperadamente la llegada de un frente frío, esos nortes breves y repentinos que nos alteran la rutina y nos permiten sacar del armario los abrigos que apenas usamos el año anterior. Así, desde temprano, me voy apoderando del mejor carbón y lo pongo a buen recaudo para la hora decisiva de la parrilla; recolectamos la naranja agria, el limón criollo, la buena ristra de ajo, los cominos y oréganos de la tierra…Y llega el día de ir a la finca del amigo a elegir el animal que emparrillaremos en el patio, en evitación de los precios despampanantes del agromercado. Todo, bajo la protesta jocosa de las nuevas generaciones vegetarianas que, en abierto desafío al padre – abuelo carnívoro, rebosan los sacos de frutas y hortalizas. Poco a poco se han urdido los planes familiares, la lista de los invitados para la Noche Buena y el Fin de Año. ¿Dónde vas a pasar el 31? ¿Vienes con nosotros? Es entonces cuando más echo de menos a los padres y tíos fallecidos, quienes nos legaron la costumbre de reunirnos a cocinar mientras disfrutamos del jolgorio de anécdotas y reflexiones. Me aferro al recuerdo de aquellos días de júbilo para el adobo, entre cervezas, empellas y chicharrones, tomates, pepinos, berenjenas… Preparando la fiesta con la fiesta. Así nuestros difuntos se arriman a la mesa, beben, cantan y esperan el año nuevo con nosotros.

Llevo años escribiendo un poemario que desde el inicio mismo titulé: Poemas de Diciembre, dedicado a mi madre. Año tras año aporto nuevas criaturas que luego —poco a poco — van siendo acicaladas con puntuaciones y precisiones gramaticales, transparencias metafóricas… Como el niño que se dispone a asistir a la trascendencia de un evento colegial. Son versos que van rememorando el arsenal afectivo de mi familia: Recuerdos de las incipientes meditaciones y experiencias de mi infancia en Yaguajay; y mi adolescencia en la barriada de Santos Suárez, en La Habana. Algunos poemas intentan ser escritos desde la época recordada, como si entonces yo hubiera sido capaz de concebirlos: Malabares del alma que no se resigna a haber dejado pasar la ocasión de la belleza.

Hagamos entonces un concierto para cerrar este año donde ha prevalecido el trabajo y la búsqueda 

¡Feliz Año Nuevo!                     

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
IE-Firefox, 800x600