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El
recital de poesía de Roberto Fernández
Retamar convidó una vez más a los
cubanos a compartir una tarde diferente
como parte de las acciones del Festival
Universitario del Libro y la Lectura.
Roberto abrió la velada a las cinco de
la tarde de este sábado 17 de noviembre
leyendo “Felices los normales, esos
seres extraños…”; luego recorrió
momentos e imágenes recurrentes para la
historia nacional a través de sus
vivencias cotidianas, también nostalgias
y desgarraduras, que trajeron de vuelta
las voces y recuerdos de varias décadas:
Lezama, Lorca, la amistad, la familia,
sus hijas, todo ello reunido en ese gran
legado de amor que es su obra. Recordó
esa relación especial entre los
estudiantes universitarios y la Casa de
las Américas, a cuya biblioteca hemos
llegado todos alguna vez en busca de
información para nuestros trabajos de
clases, pero también de prosa y verso
para nuestros ratos de lectura apacible.
Para finalizar, a solicitud de los
asistentes regaló “¿Y Fernández?”
Hubo
otros muchos espacios por toda la calle
G de El Vedado donde la música, la
danza, las artes plásticas, el cine y la
literatura coexistieron. En la tarde, un
placentero intercambio con Miguel
Cabrera y noveles figuras del Ballet
Nacional de Cuba aportaron anécdotas y
testimonios de cómo fue el acercamiento
de los jóvenes intérpretes a este arte.
También, “un gran librero en forma de
estrella” como le llamó Kcho a la
instalación de gran formato que junto a
otros artistas de la plástica como
Vicente Bonachea, Eduardo Abela, Sandor
González, entre otros quedó inaugurado
en la céntrica avenida. Al final de la
cita, los libros, soporte principal de
la obra, pudieron ser llevados de regalo
a casa por los asistentes, en su mayoría
niños y jóvenes, quienes también
participaron de su confección con
pinceles y acuarelas.
Ya al
anochecer, la presentación de El
infinito rumor del agua, de Amaury
Pérez Vidal, publicada por Ediciones
Unión y prologada por la escritora
Marilyn Bobes atrajo gran cantidad de
público que esperó hasta último minuto
que el cantautor firmara los ejemplares
de esta novela sobre la cual adelantó:
“es una obra sobre la amistad, el amor,
la pureza, la distancia, el recuerdo, la
lealtad, la fidelidad y la familia,
también es un homenaje a dos ciudades
que amo, La Habana, aquí nombrada San
Cristóbal del Caribe y Nueva York”.
A
continuación, se presentaron, con
comentarios de sus autores, los
documentales Estado de gracia de
la realizadora Lourdes de los Santos y
Que levante la mano la guitarra,
del también poeta y director del Centro
cultural Pablo de la Torriente Brau,
Victor Casaus.
En
declaraciones a la prensa, el ministro
de Cultura Abel Prieto Jiménez, elogió
la iniciativa de la FEU, el Instituto
Cubano del Libro y la Unión Jóvenes
Comunistas, de acercar el libro a
cubanos y cubanas. Son formas nuevas,
dijo, y muy creativas de promover la
lectura, acciones que no se restringen a
la literatura sino que han sumado a la
música, la plástica, la danza... El
Festival Universitario del Libro y la
Lectura que se trasladó en sus diversas
propuestas por las distintas
Universidades y sedes del país, incluyó
además en su recorrido de la calle G,
descargas de trovadores, cafés
literarios y ventas de libros.
La
proyección de documentales sobre los
Beatles y el making off de
Imagine comentados por Guille Vilar así
como un concierto de Yasek Manzano en El
Hueco, del Instituto Internacional de
Periodismo José Martí, caracterizado
esta vez como el Pepitos club,
referencia a esa obra de la
cinematografía y la cultura que es
Vampiros en La Habana, de Juan
Padrón, invitado especial a la descarga
de jazz, aglomeraron a muchos jóvenes
que en la noche del sábado 17 de
noviembre también como parte de las
actividades por al día del estudiante
cerraron las jornadas del Festival
Universitario del Libro y la Lectura en
la capital, experiencia enriquecedora
para el entorno cultural cubano. |