|
La
existencia misma del circo podría
pensarse como cosa de magia; no solo
porque este es un espacio habitual para
todos los magos que por generaciones han
sido, sino también porque un hálito de
encantamiento envuelve siempre a todos
aquellos que entre cuerdas, trapecios,
risas, saltos y malabares, dedican con
una pasión desbordante su vida al arte
circense.
|
 |
El
circo cubano ha entrado en un período de
renovación. Famoso por su calidad en los
años 80, cuando era palpable en él la
influencia del cine ruso, los 90 fueron,
como para todo el país, una década dura
para el circo cubano. Entrado ya el
siglo XXI las nuevas graduaciones de la
Escuela Nacional de Circo han venido a
llenar un poco el vacío de artistas
circenses que se produjo en esos años.
Según cuenta el equilibrista Yan
Rodríguez Medina, el proceso de entrada
en esta escuela se ha estabilizado: “al
culminar el 7mo. grado se hacen las
pruebas de captación para la Escuela
Nacional de Circo que está en Playa, ahí
se pasan cuatro años, un primer año de
integridad, donde se dan todas las
especialidades, en el segundo y tercero
montas un número y en el cuarto sales
graduado con el número con el cual uno
se fue desarrollando. De ahí uno ingresa
en la Empresa Nacional de Circo y se
empieza a trabajar en las diferentes
localidades, se va a otras provincias o
se trabaja aquí en Ciudad de La Habana.”
|
 |
Jandy
Jesler González, malabarista integrante
del Quinteto Eclipse, afirma que “en
la Escuela Nacional de Circo tienes la
oportunidad de estudiar todos los
géneros del circo y ahí los profesores
se dan cuenta cuál es el género en el
cual tú tienes más habilidades o
aptitudes.”
La ubicación hace unos años de una sede
fija, la Carpa Trompoloco, en 5ta.
avenida en Playa, ha contribuido también
con darle una mayor estabilidad a estos
espectáculos. De un tiempo acá, la
renovación en la carpa se ha hecho más
palpable, un montaje del prestigioso
coreógrafo cubano, Alberto Méndez
—La
lámpara maravillosa—
que se exhibe por estos días en ese
espacio, ha venido a cambiar de algún
modo la manera de concebir el circo
cubano.
Para
Pedro Miguel Hernández, integrante del
Quinteto Eclipse, responsable de los
malabares en el espectáculo: “El circo
cubano está acostumbrado a ser un circo
tradicional, es decir circo de cortinas,
sale un número detrás de otro,
presentados por el locutor, este es un
espectáculo temático, una versión de
Aladino a la manera de Alberto Méndez,
él con su imaginación y su estilo creó
un espectáculo en donde Aladino viaja
por distintas partes del mundo, al final
llega a Cuba, el genio le hace un
regalo, una mulata, una muñeca cubana,
incluso el final queda un poco abierto,
pues algunos pueden pensar que tuvieron
un niño, porque sale el pionerito
cubano.”
|
 |
A
juicio del presentador Yovany Pérez: “es
muy difícil hacer la comparación con los
demás espectáculos porque no tiene nada
que ver, aquí se combinan el teatro, la
danza y los números de circo, o sea que
este nunca ha sido el estilo de trabajo
del circo cubano, siempre han sido
números circenses como tal, no se
emplean bailarines ni nada parecido, en
este caso se han compactado todas estas
cosas y hasta ahora ha fluido bien y
parece que ha tenido aceptación. Al
principio tuvimos un poco de duda los
mismos artistas porque no estábamos
acostumbrados a ese tipo de trabajo pero
se ha visto en el trayecto del
espectáculo que ha gustado y que las
personas están satisfechas con lo que se
ha hecho hasta ahora.”
|
 |
Visto
por muchos como un mero entretenimiento,
la tradición circense es una de las más
antiguas y arraigadas en el mundo si de
espectáculos se trata. Abarcadora en sí
misma de múltiples manifestaciones
artísticas, al decir de la malabarista
Maylin González Tirador: “el circo
requiere habilidades que no requieren
otras artes, mucho entrenamiento, muchos
años de estudio y de preparación. Para
el presentador de La lámpara
maravillosa Yovany Pérez “el circo
es lo más completo que hay, pues tiene
muchas cosas que atrapan tanto a niños
como a personas mayores y no hay que ser
una persona seguidora del arte circense
para poder disfrutarlo, el circo es algo
muy especial, simplemente es una
sensación.” |