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Ya
estamos en combate
Ya estamos en combate
por defender la idea de todos los que
han muerto
para arrojar a los malos del histórico
templo
por el heroico gesto de Maceo
por la dulce memoria de Martí.
En nuestra sangre hierve el hado azaroso
De las generaciones que todo lo
brindaron,
En nuestros brazos se alzan los sueños
clamorosos
Que vibran en el alma superior del
cubano.
Ya estamos en combate
en nombre de las madres y de los hijos
de nuestra tierra heroica
en nombre del honor y del decoro que
construyó su historia
por la estrofa magnífica del himno
«que morir por la patria es vivir».
La libertad anida en los pechos de los
que viven hombres
y por verla en la estrella solitaria es
un honor luchar
A la Generación del Centenario le caben
los honores
de construir la patria que soñara el
maestro inmortal.
Ya estamos en combate... ¡Adelante!
Adelante hasta el nido supremo de la
gloria
la república digna y decorosa
que fue el último anhelo de Chibás
No importa que en la lucha caigan más
héroes dignos
serán más culpa y fango para el fiero
tirano.
Cuando se ama a la Patria como un
hermoso símbolo
Si no se tiene armas, se pelea con las
manos.
Ya estamos en combate... ¡Adelante!
De nuestra lucha heroica depende la Cuba
verdadera
La de la furia loca de Gómez y Agramonte
La de la lucha pura de Mella y de
Guiteras...
Adelante cubanos... ¡Adelante!
Por nuestro honor de hombres, ya estamos
en combate
Pongamos en ridículo la actitud egoísta
del tirano
luchemos hoy o nunca por una Cuba sin
esclavos
sintamos en lo hondo la sed enfebrecida
de la Patria
Pongamos en lo alto del Turquino la
Estrella Solitaria.
Apología del maestro
A la memoria de José
Martí
I
Conmuévase la tierra.
Se hablará de la frente más distinguida
y alta
Del pensamiento claro de un paladín de
ideas
Cuyas voces de oro escritas han quedado
Como bronces ardientes
Se va a hablar del maestro
Del patriota que insigne nos ofreció su
muerte
En aras de una ardiente
y eterna libertad;
Se hablará del poeta que navegó sin
suerte,
Del filósofo adusto que fundió en
pensamiento
Mil y una realidades de amor
y de verdad.
Las frases son escasas para sentir el
fuego
Superior de su aliento...
Y evocar las esencias que su fe
construyó
Para sentir el ímpetu colosal de su
acento
Hay que escalar las cimas airosas de la
Sierra.
Estrujar en los dedos algún libro de
versos
Y llevar en lo hondo un rojo corazón.
Su frente fue la aurora donde nació la
patria
y en ellas
se encendieron los fuegos argentados
Que ellos dieron las ansias
y el paso vencedor
Su voz fue como el eco sonoro
y cristalino
Que estalló en la conciencia secreta del
cubano
Rebelando en su adentro el peso del
dolor.
Su índice ferviente nos señaló el camino
Consciente del vivir...
Como un rayo celeste fue
Que pintó los infiernos
de un injusto presidio
Brindándonos la prosa más amena y sutil
Su amor fue un exquisito rumorar de
palomas
Y lo vertió incesante como llama votiva
Tiñendo sus anhelos con un arduo sufrir
Repartió en su flor blanca siempre
nuevos amores
En Enero
y en Julio fue el amor su alegría
Y lo dio así sincero como un sueño
infantil
II
Por toda la amplia gama de tus
capacidades
Por toda la locura de tu frente doliente
Por los vibrantes labios que brindaron
tu voz
Permite que en la tarde que nos vela
radiante
Contemplando la obra sin igual de tu
nombre
Dediquemos recuerdos coronados de amor.
Permite que pidamos que tus manos fueron
Sigan siempre mostrándonos el índice
sereno
Que tu pluma potente siga dando los
frutos
Inmortales
y augustos que a lo eterno dejó;
Y que tu amor lozano, apasionado y loco
Entreteja en el alma doliente del cubano
La sincera conciencia
y tu mismo valor
Permite que a la cumbre donde esta
enclavada
Como un sol reluciente de fulgor
encantado
Se te exalten los cantos, sus remos de
las palmas
Los susurros más puros
y afectivos del río
La quietud ilusoria de un lejano bohío
Y
el soñar prepotente de una noche cubana
Permite que a tu diestra se postre
nuestra estrella
La fulgurante
y bella que vibrará eternal
Que la rosa del monte, alzándose en
su tallo
Te dé el rocío diáfano de la nueva
mañana
En el aire armonioso de nuestra
libertad...!
Permite que las voces de unos coros de
niños
Asciendan a la nube azulosa del cielo
Y te digan las ansias imperiosas de paz;
Y que tu muerte lloren con ardientes
anhelos
Las hembras más hermosas de tu suelo
natal.
Permite que los hombres postrados en la
tierra,
Con tu enseñanza insigne en los pechos
jadeantes
Y una mirada pura hasta el sol nacional
Construyamos en hechos las cumbres de tu
idea
Y honremos con esfuerzo perenne y
penetrante
La memoria sagrada de tu luz
inmortal...!!!
(Sin fecha)
Un
amor prohibido
¡Cuántos recodos sorprendentes nos
guardan los caminos de la existencia...!
¡Cuántos supremos padeceres se alientan
con el fruto de las desilusiones...!
¡Cuánto amor estrellado contra las
murallas de la prohibición...! Así de
trágico, un desenlace inarmonioso
saboreado es sublime expresión en la
virtud del verso. El verso es cuerpo que
recoge el alma de la emoción. Sendero
fino que se deja surcar por las
pasiones, cualesquiera que sean.
Por
eso en el verso, el poema amable y nunca
vedado que me abrió desde niño sus
puertas de Oro tiene que ser el refugio
último y primero de mi Dolor. Cuando la
furia del corazón es impotente a las
Leyes de Hombres... Cuando la fuerza del
alma se exalta inútil contra la Moral
reguladora...... Cuando, como en un
purgatorio, debemos expiar nuestras
intenciones furtivas condenadas por
demasiado fuertes, entonces el poema
brotado adquiere nueva vida, y siendo
del amor, adquiere las características
absurdas del desprecio. Despreciamos la
vida del Hombre por débil y por cruel,
despreciamos a quienes nos desconsideran
o nos prohíben las pasiones y las ansias
y soltamos la hiel acumulada de la
entraña. Pero, en la aptitud serena del
Recordar... Cuando al crepúsculo nos
nacen los deseos aquellos prohibidos y
sentimos en el espíritu esas
voluntariosas ansiedades, vamos a
sepultar nuestras ilusiones muertas al
Poema y al Ensueño.
De
esa manera quedan para la eternidad los
testigos y testamentos de esta
imposible, injusta e inhumana
prohibición.
Una ilusión fantástica
A ti, Amor Vedado
Prisionera en mi alma estarás para
siempre,
Prisionera en mí adentro como un aliento
mío,
Mía será tu boca de expresión triste y
buena,
Mías serán tus manos de fina piel
trigueña,
y tus besos fecundos míos también serán.
Este amor que me quema y me late en mis
sueños
No es una pasión de esas que se dan en
la vida;
Hay en mí un ser que adora la expresión
de tus frases,
Tus locuras de niña y tu fiel
corazón.....
Por eso en esta noche de negros
nubarrones
Que dejaste en mi pecho el perfume de tu
alma,
En mi lecho y sin luces yo estoy
recordando...
Por eso en este ambiente de simbólica
calma,
Está mi pensamiento evocándote a
ti........
Déjame que te sueñe... Déjame que te
adore...
Si tu beso aún no es mío.... Si me vedan
tus labios,
Si no pueden mis manos acariciar las
tuyas,
Si es mi condena verte sin ser míos tus
ojos...
Déjame que te sueñe con mi loco
querer............!!!!!!
Un sueño de
poeta
A veces cuando velo, en la tiniebla
negra
Del obscuro cuartucho donde duermo
Te apareces en tules amorosos y
ardientes
Ataviada y romántica cual mujer
celestial
Yo cortando el hechizo del derredor
profundo
Me acerco hasta tu alma que me visita
siempre
y le digo las cosas entusiastas que
guardo
Incrustadas e inútiles en mi sueño de
amar.
Luego... Como un arrullo diáfano, tu voz
alumbra mi alma,
Le nacen a mi espíritu las luces de su
adentro,
Me cuentas los cariños quebrantados y
locos,
Que me enseñan tus ojos en su dulce
mirar...
Y abarcando tu rostro con mi boca
imprecisa,
Como si fuera un duende que persigue el
misterio,
Los besos se descuajan en amores ilusos
Y en mi beso candente se va mi alma
inmortal.
Esta imagen preciosa... Estas visitas
cortas
Que me das en la noche en mi obscuro
cuartucho...
Tendrán siempre en mi mente el rigor del
recuerdo,
El patrimonio quedo de tu constante afán
Oh...! ¡Cuánto de grande y de dulzura
encierra
Entre las mallas negras de la noche
fecunda
Sentir tus besos fríos en la mejilla
ignota
Y verter mis caricias en mi sueño
infernal....!!!!!!!
Abismo
Trágica de dolor, como un suspiro
Agrietado en lo hondo del espíritu,
Rebelándose al tiempo que transcurre,
Tengo una ansiedad yo que se diluye
En lo eterno y glorioso del abismo
Que es la vida poética que vivo.
Se cierran a mis ojos las puertas de la
dicha
Mundanal que atesora tal1tas cosas
pedidas;
Se obstruyen a mis ansias las cosas
duraderas
Que hacen las sonrisas de los hombres
comunes
Y se prescribe mi alma de roda cuanto
quiera
Probando que el destino mis sonrisas
obstruye.
Todo cuanto deseo se me convierte en
polvo.
Todo cuanto deseo se me disuelve en
humo.
Sólo un resto de ánimo me queda de mis
penas.
Cuando veo que el cielo para mí es
doloroso
Mientras cubre de estrellas su manto
sobre el mundo
Cuando son otras almas las que sienten y
anhelan.
Mas hay en mí un hombre... eternamente
un hombre!
Desde este abismo puro que me ha traído
el tiempo,
Desde la sima muerta colosal de mis
sueños...
Yo envío los mensajes de amor sentido y
solo
Que fabrica mi alma en sus noches sin
nombre
Y escribo estas estrofas de poemas
sonoros.
Por eso yo no he muerto ...Yo no he
muerto aún por eso...
Porque aún quedan poemas que sueñan y
que aman...!
Porque aquí dentro tengo, desde el
abismo incierto,
Los gritos estent6reos que ansían y
reclaman
Que aunque estés prohibida a mi dolor
sereno
Con mis poemas muertos te salga yo a
buscar......!!!!!!
16 de agosto de 1949
Paradoja
Aquel beso soñado se perdió en la
espesura
Aquel sueño dorado se trocó en tenue
calma
Aquella pasión digna que pone dulce la
vida
Que acoge entre puro verso por febril y
por santo
Yace casi olvidado en el rincón marchito
Y de toda su furia queda sólo una
herida.
Todos aquellos ojos que nos vieron las
ansias
Palpitando sedientos en las fibras del
alma
Ya no suelen mirarnos descorrer con el
tiempo
Las pasiones ocultas de suprema
nostalgia
Y los labios que hablaron de nuestro
amor ya muerto
Hablan ya de otras cosas mordaces y
contentos.
Todo acabó parece... Hay una calma
conforme
Que ahoga en su silencio vuestros
eternos ayes...
Hace meses que un verso no brota de las
lluvias
El epílogo digno que [ilegible] y abruma
De esta novela nuestra parece que ya
apunta....
Hoy la he visto, la he visto y no
comprendo
Cómo a pesar que todo parece ya acabado
Me ha mirado elocuente con esos ojos
negros...
Como apreciando ingenua sus innobles
besos...
Es que acaso la boca que se estrella en
sus labios
Ni en esta muerta mía aprendió a
poseerlos?
15 de noviembre de 1949
Fantasía por tu
amor
Ecos de sombra;
El sueño de tu voz idolatrada me alberga
y me consume;
La noche es como un Hada que nos une;
Dentro del alma el corazón te nombra.
Virtud entusiasmada de imaginar el verso
Superior de un poema
Y decirlo al oído sin latir de la amada;
Visión alucinante de que oyen nuestros
besos
Elevados al aire come nacientes aves
Y estallan en la boca singular y
anhelada
Es a la grandeza magnánima y solemne de
la imaginación
Cuantos paisajes bellos de que estás en
mis sueños
Cuánta ardentía buena dentro del corazón
La luz, la luz del hombre, no desviste
la sombra
Celestial y romántica......!!
¡El sueño es más perenne cuando me
faltas tú...!!!
Tú tienes en la noche elegías serenas,
sublimes ardentías,
Perennes armonías, la ilusión imponente
y la dulce virtud
Yo, que no he nacido vil para matar mi
suerte
Que he tenido desprecio por la vida y la
muerte.
Que he sentido la fuerza colosal de tu
amor.
Esta noche a la sombra te doy mi amor
fantástico.
En la mente hay fragancia de lirios y de
auroras
Y en mi luna de seda brilla tu
resplandor.
2 de agosto de 1951
Lamento por su
ausencia
Las doce son. La noche en silencio
comienza.
Hay un fervor candente en cada alcoba
oculto
Y la calle es un charco poseído de
lluvia...
Estarás en tu lecho soñando con mi
ausencia
Lloverán en tu almohada tus cabellos
hirsutos
Y descuajada y limpia mis besos
sentirás.
Yo estoy lejos y cerca. No te tengo en
mis brazos
Y te tengo en mis venas... Y te siento
en mi frente
Como si fueras nueva en cada
pensamiento.
En la calle esta noche yo sentí mi
fracaso.
El tedio irresistible de tu ausencia
inclemente
Y se me fue mi carne en oscuros
lamentos.
Es que esta noche acaso no he tenido tus
labios
Ni he visto tus miradas, ni he sentido
tus senos.
Y retengo la fiebre suprema de un afán.
Por eso siento locos deseos de tus
besos.
Y te busco a la sombra suprema de tu
lecho.
Con mil pasiones dentro de toda mi
ansiedad.
29 de septiembre del 51
Reclamo del
centenario
Al más
digno de todos los cubanos
Maestro, bajo tu frente enorme,
En la profundidad perenne de tus sueños
Se vislumbra el recuerdo de tus luchas
de hombre;
Y en la angustia callada de este pueblo
que es tuyo
Hay mil gemidos juntos clamándote en
silencio,
Porque es sólo tu alma quien nos puede
salvar.
Hay un siglo de gloria clavado en la
pasión de tu mirada,
Tu índice sereno señala las azules
esperanzas
Y reclama en silencio la muerte frente
al sol.
Por toda tu pasión enfebrecida te
admiramos, Maestro...
Y en las luces opacas de este sigla
resplandece tu verbo
Como un himno de amor arrebatado que
fructifica hoy.
Cuba te llama en su sentir de ahora;
Sólo tú con tu luz podrías salvada del
caos infernal,
Sólo tú que en tus manos tuviste siempre
rosas
Y vertiste en tus versos tu angustia y
tu ternura,
Uniendo entre pasiones azarosas
El honor, la paz y la bravura.
Apóstol... la patria te reclama.
Hincados de rodillas ante tu tumba útil,
Se abren las ilusiones de esta
generación.
Hasta la cima eterna donde brilla la
llama de tu nombre
Y ante tu imagen pura se vierte una
oración.
Apóstol… te reclama la patria
soñadora...
Que el verbo centellante de tus labios
Que fue duro y potente... que fue justo
y audaz,
En imágenes altas se alce hasta las
cumbres elevadas,
Y acabe para siempre con la casta
nefasta del tirano,
Trayendo nuevos días a la ruta gloriosa
de la patria.
Mil manos juveniles se alzan con las
picas aguerridas.
Las ansias de la patria adolorida las
reclama sin tregua,
Maestro... Que tu voz sea un grito que
detengan la lucha
fratricida...
Que se borren de Cuba franjas que
marchiten su estrella solitaria...
Que se oiga tu voz omnipotente clamar en
los espacios siderales...
y que caiga el tirano sanguinario
vencido por la lucha libertaria.
28 de enero de 1953
Raúl Gómez García:
Patriota y poeta. Mereció el
calificativo de “Poeta de la generación
del centenario”. Nació el 14 de
diciembre de 1928 en La Habana. Comenzó
a estudiar Derecho en la Universidad de
La Habana, y poco tiempo después se
decide por la Pedagogía, en 1930 inicia
sus actividades en el magisterio, ejerce
en el colegio Baldar, pero es expulsado
por sus actividades revolucionarias.
Luego del golpe de estado perpetrado por
Batista en marzo de 1952, inicia amistad
con Fidel Castro y se une al grupo de la
generación del centenario. Redactó el
Manifiesto del Moncada. Fue capturado
durante el asalto al Cuartel Moncada, en
Santiago de Cuba, en julio de 1953. Fue
torturado y asesinado. |