Año V
La Habana

17-23 de FEBRERO
de 2007

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

 

ENTREVISTA CON ALEJANDRO GARCÍA VILLALÓN, VIRULO

“Hablo en serio y los demás se ríen”

Johanna Puyol • La Habana

Para todos los cubanos el nombre de Virulo es sinónimo de risa. Mi generación, que creció entre los 80 y los 90 con su “Dame de tu platanito” y el animado de “El pararrayos”, guarda en sus recuerdos más risueños sus canciones disparatadas y su voz inconfundible.

Aunque reside y trabaja en México desde hace 15 años, Virulo —que perdió el nombre de Alejandro García Villalón desde que su maestra de primaria le pusiera aquel apodo— no ha permanecido lejos de Cuba en ningún momento. Lo atestiguan las giras nacionales que casi todos los años realiza por las provincias cubanas, viaje que en 2006 tuvo lugar en diciembre y que concluyó con un espectáculo humorístico en el Karl Marx, donde, entre otros invitados, participó Ernesto Acher, ex integrante de Les Luthiers.

Desde que en 1973 comenzara a cantar como el integrante más joven del Movimiento de la Nueva Trova, Virulo encontró en el humor y en la provocación a través de la risa sus mejores aliados, no solo para divertir, sino también para hacer reflexionar. De ahí la notoria frase con que describió el camino de su vocación: “El humor no distrae: concentra; el humor no acepta: cuestiona; y finalmente no gratifica: inocula el veneno de la duda”.

¿Cómo lo recibió el público de las provincias y de La Habana en la última gira que ha hecho por Cuba?

Empezamos el 9 de diciembre con una presentación en Cárdenas. Después nos presentamos en Pinar del Río, después en Cienfuegos, y el día 17 de diciembre, ya con Ernesto Acher, el humorista argentino, aquí en el teatro Carlos Marx. Como todos los años, hago una pequeña gira y trato de incluir la mayor cantidad de provincias posible. El año antepasado estuvimos en Santiago, en Camagüey, en Matanzas, y el 2006 cambiamos un poco la cosa y estuvimos más por occidente. Este año también lo vamos a hacer. Me imagino que volveremos a las provincias orientales, y tal vez a la Isla de la Juventud. Quiero que venga este año Jorge Guerra, el chileno que trabajó tantos años con el Conjunto de Espectáculos. Este año se cumplen 20 años del primer programa que hice en Miramar, de los grupos de humoristas jóvenes, y también quiero celebrar eso.

¿Es parte este show del que hace poco presentó en varios países de América Latina? ¿Cómo comenzó ese proyecto?

Los últimos tres años he organizado un encuentro de humor con amigos en México. Llevo amigos míos de distintos lugares del mundo y hacemos una gira, no lo puedo llamar un Festival del Humor porque es una cosa muy pequeña. Invité en esta ocasión a Ernesto Acher, ex miembro del grupo Les Luthiers; a Laureano Márquez, humorista nacido en Canarias y que radica en Venezuela, y a Emilio Lovera que es el humorista más importante de Venezuela. Ellos tres son grandes amigos míos. Hicimos un periplo bastante grande por México, con 10 presentaciones por todo el país, con cuatro en el Distrito Federal. Quedamos muy contentos con esa gira y después, en diciembre, Emilio Lovera nos invitó a que la hiciéramos en Venezuela, y allá fuimos. Después invité a Ernesto Acher a que viniera para Cuba conmigo a hacer una presentación. Este año lo vamos a repetir en España, a partir de junio, y a partir de julio probablemente hagamos un espectáculo juntos, Ernesto Acher y yo. Esos son los planes.

El año pasado también pasó una cosa muy importante, para mí por lo menos, y es que la Universidad de Canarias me dio el título de Doctor Humoris Causa de la Cátedra del Humor, que lo dan con toda seriedad, con el Rector y todo eso.

Con tantos públicos diferentes, ¿debe variar su forma de abordar el humor?

Hoy justamente estaba hablando con Churrisco de eso y le decía que lo importante es no perder tu esencia. Es decir, hago lo mismo en todas partes. Lo que he tratado de ir a lo fundamental, no quedarme en lo más superficial, que muchas veces es algo que tiene una referencia directa en cada lugar. No le puedo pedir a un mexicano que entienda qué es una “croqueta cosmonauta” o lo que es un “camello” si no se lo explico, porque el humor siempre necesita un conocimiento previo de la gente. Para reírte de algo tienes que conocerlo. Si te hago un chiste de los ojos de los marcianos y no tienes idea de cómo son, no te puedes reír. Hay dos maneras de hacerlo: de una manera humorística das ese conocimiento previo para después cuando hagas la canción se entienda, o te saltas eso y vas a las cosas que son iguales en todas partes, sea en Cuba, en México, en Venezuela… En todas partes suceden cosas similares y las personas somos similares aunque tengamos características diferentes. Cuando hablas de las cuestiones humanas.

Lleva unos años viviendo en el extranjero. Esta distancia de su cultura y de sus raíces, ¿ha marcado de alguna forma su acercamiento al humor, las cosas que lo inspiran?

Nunca he perdido ese vínculo con Cuba. Este proyecto de las giras anuales lo mantengo desde hace muchos años. A veces no se podían organizar, pero lo estoy haciendo a través de Artes Escénicas y del Centro del Humor y ha funcionado perfectamente.

Mi disposición siempre ha estado presente, mi deseo de estar aquí. Para mí es muy importante estar cerca de Cuba, cerca de su cultura. Ahora con los años siento más necesidad de estar cerca, nunca he estado lejos, pero sí siento más deseo de no pasar tanto tiempo fuera de Cuba, sin perder todo el trabajo que he hecho en el exterior.

¿Dónde encuentra inspiración, cómo descubre lo que hace reír a los demás?

El problema es la manera en que se dicen las cosas. Yo digo: el humorismo no se puede estudiar. El humorista tiene una manera de decir las cosas que causa risa aunque esté hablando de las cosas más serias. Tengo un amigo venezolano que dice que los humoristas somos personas que tratamos de hablar en serio y los demás se ríen. Es verdad, es una manifestación muy extraña. La gente puede provocar risa de una manera inconsciente, pero llegar a hacerlo de una manera consciente tiene que ver mucho con un elemento extraño que hay en el humor y los humoristas en la forma en que hablan, cómo ponen la cara, son muchos detalles. Esa risa se causa con una empatía con el humorista. A estas alturas, después de tantos años haciendo esto, sigue siendo rarísimo y difícil de explicar qué es el humor y por qué es así y no de otra manera.

¿Existe una diferencia entre el humor para la televisión y el que se hace en la escena, en contacto directo con el público, cuando se debe lograr una risa inmediata?

Creo que es más fácil hacer humor en vivo porque sientes a la gente allí. Tienes como un termómetro de qué está funcionando y qué no, y automáticamente lo vas variando. Cuando trabajas para la televisión o para el cine no tienes esa cercanía, es un vuelo a ciegas, y tienes que sentirte muy seguro de lo que estás haciendo para que funcione. A mí me cuesta un trabajo horrible,  prefiero mil veces trabajar el humor en teatro, directo, porque de la otra manera sufro mucho. En México, por ejemplo, tuve dos programas de humor: Virulencia modulada, con Televisión Azteca, que estuvo en el aire un año, y después tuve otro llamado La Coladera, con el Sistema Mexiquense de Televisión. Sufrí horrores, porque no tenía idea de lo que estaba pasando. Solo veía a los camarógrafos aburridos que estaban en lo suyo, en el trabajo técnico, pero no se creaba un team de apoyo para saber si lo que estaba diciendo era gracioso, si funcionaba. Yo me declaro incompetente para hacer el trabajo de humor en televisión de manera constante.

¿Qué significaron los años en el Movimiento de la Nueva Trova para su formación como humorista y músico?

Fíjate si influyeron esos años que cuando llegué al Conjunto Nacional de Espectáculos en 1983, lo primero que traté de hacer fue una nueva trova del humor. Reuní humoristas de las universidades, junté gente de todos lados, hacía humor en distintos lugares. La Nueva Trova es como mi cimiento, de ahí se elaboró todo el edificio, y por suerte la Nueva Trova me dio bases muy fuertes. Me siento muy orgulloso de ser miembro fundador, aunque lo que haga sea tan diferente de lo que hacen el resto de los trovadores. Mucha gente fuera de Cuba se extraña de que yo sea de la Nueva Trova, porque soy una voz completamente diferente de las que lo caracterizan, pero para mí el Movimiento fue mi formador.

La música ha sido muy importante en su carrera, ¿en qué se basa esta relación de la música con el humor?

Como vengo de la Nueva Trova la música es muy importante y el humor nació como una necesidad de expresión mía. Es decir, te decía en un momento que los humoristas tratamos de hablar en serio y los demás se ríen. A mí me pasaba eso. Es una manera mía muy especial de ver la vida y de hacer las cosas, y aunque durante uno o dos años estuve haciendo canciones más dentro de lo que se conoce como Nueva Trova, ese tipo de canción seria y reflexiva, se impuso de una manera natural en mi forma de ver el mundo, que es a través del humor. Siempre estoy viendo la vida con una óptica humorista, a partir del absurdo: “Y si ahora pasara tal cosa…” Tengo una fantasía un poco alocada, siempre estoy fantaseando de cosas que pueden pasar y que son absurdos totales, y de ahí nace el humor.

Se encuentra en medio de la grabación de un proyecto organizado por Silvio Rodríguez y Pancho Amat. Cuénteme de qué se trata este nuevo disco.

Esto es un homenaje a Alfredo Carol. Fue un trovador cubano que murió desgraciadamente muy joven, pero dejó un ramillete de canciones excelentes, de humor y de otros tipos, dejó de todo. Fue un compositor prolífico en los pocos años que tuvo de vida, pues murió a los 21 ó 22. Era piloto y se mató en un accidente de aviación en el Escambray. Tuve la suerte de conocerlo muy joven, de que fuera mi amigo. Iba a mi casa, me cantaba sus canciones. Estuve muy cerca de él y de toda su carrera y lamenté muchísimo su pérdida. Era un muchacho tremendamente talentoso que murió sin despegar todavía con su música. Si murió a la edad que murió, y dejó las canciones que dejó, que todavía están vivas después de tantos años, imagina lo que hubiera podido hacer si hubiera seguido su desarrollo.

Este es un proyecto de Silvio, el de hacer un disco en homenaje a Alfredito y a su obra. Fíjate si fue complicada la vida de Alfredo Carol que no hemos podido ponernos en contacto con lo que queda de su familia. No sabemos dónde están, o si tenía más parientes.

Me alegro mucho de que se le vaya a hacer este homenaje. Le dediqué un disco, que se llama Virulo furioso, donde canto dos canciones de él: la de “La navaja en la mano”, que estoy grabando para el proyecto actual, y otra que he cantado mucho y que dice: “El soldado Aco’ta,/ con el ca’co pue’to/ que se presente en la po’ta/ sin ecu’sa ni prete’to”. Alfredo tenía unas canciones de humor estupendas, y canciones serias también maravillosas.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
IE-Firefox, 800x600