Año V
La Habana
2007

Regresar a la Página principal

SECCIONES

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS

EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

NOTAS AL FASCISMO

LA OPINIÓN

APRENDE

LA CRÓNICA

EN PROSCENIO

LA BUTACA

LETRA Y SOLFA

LA MIRADA

MEMORIA

FUENTE VIVA

REBELDES.CU

LA GALERÍA

EL CUENTO

POESÍA

EL LIBRO

EPÍSTOLAS ESPINELAS

EL PASQUÍN

EN FOCO

POR E-MAIL

¿DÓNDE QUIERES QUE
TE PONGA EL PLATO?

Pato relleno a la vinagreta
El Guajiro de El Crucero

Hay muchas recetas criollas, todas sabrosas, para meterle caña al pato y darse un suculento banquete con las bondades de su carne excelente. Esta que hoy me ocupa, la prefiero entre todas las que conozco por el peculiar sabor que el vinagre, el relleno y algunas especias finas, que ya iré dando a conocer, logran imprimirle al delicado bicho.

Una vez sacrificado el animal, que ha de estar lo suficientemente regordete y sano se procede a desplumarlo usando el conocido procedimiento del agua caliente; ha de tenerse cuidado extremo de no pasarlo más de la cuenta, para que no pierda el pellejo junto con las plumas. Luego de beneficiado y limpio, se procede a deshuesarlo con un cuchillo pequeño y de buen filo, primero los muslos y luego la pechuga. Esto le costará un poco de trabajo, pero si le pone el entusiasmo necesario seguro que le sale bien.

Luego pone media libra de manteca de puerco a calentar en una cazuela amplia y cuando esté bien encendí’a, agarra por el pescuezo al pato manteniéndolo suspendido sobre la cazuela y con un cucharón le va echando por encima la manteca. La deja escurrir por toda la pieza y repite la operación hasta lograr un dorado intenso y parejo en toda ella.

Luego, coloca al pato en un recipiente hondo de vidrio y lo baña con vino seco abundante, una cerveza fuerte y media taza de miel de abejas. Así lo deja reposar ocho horas sin refrigeración, pero bien tapado. Transcurrido ese tiempo, saca el asunto y entonces prepara una farsa con una libra de tocino magro molido, acelgas troceadas, dados pequeños de zanahoria, trozos de coliflor y repollo. A esto le adiciona perejil picado bien fino, estragón, tomillo, sal de apio y con  eso va rellenando al susodicho patico hasta darle consistencia. Luego le cose el fondillo para que no se desparrame el relleno y le anuda el pescuezo por la misma razón.

Hecha esta operación, prepare una tártara de hornear que sea profunda, embadurnada de manteca con un lecho de rebanadas de papas. Coloca al pato, le vierte el adobo en el que se marinó anteriormente, un cuarto de libra de mantequilla salada, dos tazas de vinagre de frutas, preferiblemente de papaya, y le agrega un mazo de cebollino picado y cuatro cebollas moradas en rodajas gruesas. Ponga el pato a fuego lento en el horno durante tres horas aproximadamente y luego de terminada la cocción, sírvalo en su salsa acompañado de un arroz moro y mariquitas de plátano macho.

 

ARRIBA

Página principal Enlaces Favoritos Enviar correo Suscripción RSS
.

© La Jiribilla. Revista de Cultura Cubana
La Habana, Cuba. 2007.
IE-Firefox, 800x600