Año V
La Habana
2007

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Las voces cómplices de Enriquito
Bladimir Zamora Céspedes • La Habana
 

La trova cubana, una de nuestras más antiguas manifestaciones musicales, que fue incluso espejo de la perfilación de nuestra identidad cultural, ha sido siempre un acto de íntimo disfrute espiritual colectivo.

El trovador, ese personaje que desde el siglo XIX anda por los caminos y las ciudades cubanas, siempre en busca del bar, la cantina, el patio o el salón de una casa  hospitalaria…para brindar su canción en el ejercicio de la bohemia; ha procurado encontrar en cada punto de su camino interminable a sus semejantes. Otros trovadores para intercambiarse guitarras y canciones.

Aunque han pasado más de 150 años desde que Céspedes, Fornaris y Castillo Moreno despertaran a Luz Vázquez para cantarle “La bayamesa” y con ello dar inicio a nuestro cancionero juglaresco; hay formas de comportamiento de este tipo de músico que se mantienen intactas, una de ellas es esa empedernida costumbre de reunirse con otros de su estirpe, a consecuencia de lo cual unos terminan cantando las composiciones de los otros. El quehacer de Enriquito Núñez hace mucho tiempo da muestras de ello y queda reafirmado en su recién aparecido disco Con cierta ternura.

Nació aquí en La Habana en 1953, y a pesar de que sus padres lo internaron en un instituto militar, ya a finales de la década del 60 del siglo pasado había optado por la canción. Enamorado a primera vista de los temas de Silvio, Pablo y Noel; en cuanto tuvo a mano una guitarra, casi al mismo tiempo de dominar el instrumento, empezó a componer canciones y a frecuentar descargas. Se preocupa por superarse técnicamente. A inicios de los años 70 entra en Centro de Desarrollo de la Música del Consejo Nacional de Cultura y logra asistir como oyente a las clases que los maestros Leo Brouwer, Federico Samith y Juan Elósegui, brindaban a los integrantes del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. No es de extrañarse entonces que en diciembre de 1972, sea uno de los 43 jóvenes que funden en la ciudad de Manzanillo el Movimiento de la Nueva Trova.

Aunque su primer trabajo profesional fue precisamente cantar sus canciones en solitario o junto a otros colegas, desde 1980  trabaja en el Teatro Nacional de Cuba, donde se formó como director artístico. Esto le ha permitido hasta el presente desarrollar una prolongada e intensa labor de promoción cultural. Por esta razón su constancia en la trova frecuentemente ha estado alejada de los escenarios, pero de ningún modo ha dejado de ser uno de los intereses prioritarios para Enriquito. Gracias a ello, todavía en la época de los discos negros, grabó su primer disco titulado Con dulce rabia. En este larga duración, que fue merecedor del Premio EGREM de la Crítica, participaron Pablo Milanés, Sara González, Tanya, Kiki Corona, Omara Portuondo, Osvaldo Rodríguez y Silvio. En la realización del álbum también participaron los maestros Frank Fernández, José María Vitier y Ernán López-Nusa.

En el 2005 concluyó la grabación de Con cierta ternura, su segundo disco. Ahora con la natural experiencia que proporcionan los años y los mismos deseos de descargar trova que tenía en sus años de fugarse del instituto militar; ha reunido 16 temas para echarlos a volar desde un número semejante de voces. La mayoría de las composiciones tienen texto y música suyos, pero también enseña aquí su gusto por musicalizar poemas de otros, como los cubanos Rubén Martínez Villena y Monchy Font. También del reconocido poeta panameño Manuel Orestes Nieto.

Hay cantores como Pablo Milanés y Kiki Corona que son reincidentes en los discos de Enriquito. Ahora cantan respectivamente “La Montaña” y “Hoy”.  Los demás intérpretes son Niurka Reyez (“Sin temerle a nada”), Amaury Pérez (“Los ojos de Raquel”), Pedro Romero (“Motivos), el importante músico boricua Danny Rivera (“Como hace un año”), Vannia (“Mirar por dentro”), Chaviano (“El broche”), Mayito Rivera (“La flecha, no el blanco”), Liuba María Hevia (“Si no supiera nada”), Leo Vera (“Invitación al vals”), Aníbal Cruz (“El perfume”), Manuel Argudín (“El pozo”), Miriam Ramos (“Para esperar la despedida”), Raquel Hernández y Coco Freeman (“El año de mis sueños”). Enriquito reservó para su propia voz “Aquel pañuelo”.

Gracias a la sencilla belleza de las canciones, que de modo esencial es un mapa de los sentimientos cotidianos de su autor, y de las orquestaciones de Gabriel Gómez, José Bustillo, Jorge Luis Triana  y Pucho López; se ha logrado Con cierta ternura. Un CD que tiene otro componente particularmente atractivo, que es precisamente esa polifonía de voces en torno a la música de Enriquito Núñez, incluyendo intérpretes que como Vannia, Mayito Rivera, Raquel y Coco Freeman, no se dedican de modo habitual a la nueva canción.

 
EN MP3  
 

ENRIQUITO NÚÑEZ

Con cierta ternura

 

 

1. Como hace un año - Danny Rivera (3:49)
2. Aquel pañuelo - Enriquito Núñez (2:47)
3. Hoy - Pablo Milanéz (texto: Fernando Espejo) (2:16)

Estudios de Grabaciones Areíto, La Habana, Cuba.
(c) Producciones EGREM, 2006

 

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La Habana, Cuba. 2007.
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