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El Jurado de la tercera edición del
Premio Adolfo Llauradó 2006, auspiciado
por la Asociación de Artistas Escénicos
de la Unión Nacional de Escritores y
Artistas de Cuba (UNEAC) y la Asociación
Hermanos Saíz, otorgó recientemente sus
galardones destinados a los jóvenes
actores y actrices en cine, televisión y
teatro para adultos. En la categoría de
teatro, se entregaron tres premios de
actuación femenina por el brillante
desempeño a lo largo de un fructífero
año en varias exigentes puestas en
escena. Dos fueron para: Yudit Carreño y
Marcela García, de la Compañía Hubert de
Blanck, a la cual pertenece también
Arístides Naranjo, laureado con el
reconocimiento como mejor actuación
masculina. Por su impactante irrupción
en la escena nacional con un talento
arrollador y una fuerza telúrica que
confiere a sus creaciones, el jurado
otorgó otro Premio a Ismercy Salomón por
sus memorables personificaciones en las
puestas de La puta respetuosa y
Las relaciones de Clara,
dirigidas por Carlos Díaz en el grupo El
Público.
Por su brillante debut en la televisión
al asumir un personaje pletórico de
complejidades, transiciones y todo un
mundo interior, que supo defender a
fuerza de su talento ya evidenciado en
las tablas, y conseguir un singular
acierto al lado de veteranos
intérpretes, sin quedar a la zaga, el
Premio Adolfo Llauradó de Actuación
Masculina en Televisión, fue entregado a
Enrique Bueno, por el personaje de Leroy
en la telenovela La cara oculta de la
luna, dirigida por Rafael González.
En la categoría de cine, solo se
confirió un galardón de Actuación
Masculina, que fue a parar a manos de
David González, quien evidenciara
admirables dotes de destreza y
organicidad para encarnar personajes de
diverso trazado y perfil psicológico, a
los que confiere credibilidad en el
largometraje Mañana, dirigido por
Alejandro Moya y Viaje de un largo
día hacia la noche, puesta en
pantalla por Tomás Piard.
En esta tercera convocatoria del
galardón, por la brillante y cohesionada
labor de conjunto de tres jóvenes
actrices, llena de interrelaciones que
le confieren una especial capacidad de
convicción, al extremo que resulta casi
imposible deslindar los límites de la
contribución de cada una de ellas al
resultado total alcanzado tanto en
teatro como en cine, el Jurado consideró
entregar un Premio Especial Adolfo
Llauradó por actuación de conjunto a:
Yanay Peñalba, Tamara Venereo y Beatriz
Viñas, por su brillante desempeño en la
obra Puerto de coral, dirigida
por Ariel Bouza, y el cortometraje de
ficción Gozar, comer, partir, de
Arturo Infante.
El Premio Adolfo Llauradó a la
excepcionalidad artística por la
trayectoria de una joven figura de la
actuación, se concedió este año a la
actriz Yailene Sierra quien, desde que
apareció sobre los escenarios
capitalinos o las pantallas a mediados
de la década de los años 90, devino un
auténtico descubrimiento por su
portentoso talento y el inagotable
caudal de recursos expresivos que le
permiten sorprender y no repetirse en
cada una de sus caracterizaciones. Al
redescubrirla en su versión del clásico,
La Celestina, el teatrista Carlos
Díaz percibió todas las posibilidades de
la actriz y le proporcionó, además, el
medio de exteriorizarlas en su máxima
expresión en sus montajes de Ícaros
y La puta respetuosa,
inconcebibles sin su magnética
presencia.
El cine no ha estado ajeno en el
quehacer de Yailene y además de varios
cortos de ficción realizados en la
Escuela Internacional de Cine y
Televisión, su antológico debut en el
largometraje se produjo en Habana
Blues, realizado por Benito
Zambrano, en un año en que también fuera
admirada por su atormentado personaje en
el filme Frutas en el café, de
Humberto Padrón. Por su meritoria labor
a lo largo de más de una década, ella ha
recibido varios Premios Caricato —este
año incluso dos de ellos por teatro y
cine— y en el 2004 obtuvo el Premio
Adolfo Llauradó a la mejor actuación
femenina por el personaje protagónico de
Ariadna en la obra Ícaros, de
Norge Espinosa.
El jurado estuvo presidido por el
crítico e investigador Luciano Castillo,
e integrado por el actor e investigador
Roberto Gacio, la actriz María Eugenia
García, el crítico y ensayista Omar
Valiño y el investigador teatral Miguel
Sánchez. |