Año V
La Habana

3 al 9 de FEBRERO
de 2007

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Entregan premios de actuación Adolfo Llauradó 2006

El Jurado de la tercera edición del Premio Adolfo Llauradó 2006, auspiciado por la Asociación de Artistas Escénicos de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Asociación Hermanos Saíz, otorgó recientemente sus galardones destinados a los jóvenes actores y actrices en cine, televisión y teatro para adultos. En la categoría de teatro, se entregaron tres premios de actuación femenina por el brillante desempeño a lo largo de un fructífero año en varias exigentes puestas en escena. Dos fueron para: Yudit Carreño y Marcela García, de la Compañía Hubert de Blanck, a la cual pertenece también Arístides Naranjo, laureado con el reconocimiento como mejor actuación masculina. Por su impactante irrupción en la escena nacional con un talento arrollador y una fuerza telúrica que confiere a sus creaciones, el jurado otorgó otro Premio a Ismercy Salomón por sus memorables personificaciones en las puestas de La puta respetuosa y Las relaciones de Clara, dirigidas por Carlos Díaz en el grupo El Público.

Por su brillante debut en la televisión al asumir un personaje pletórico de complejidades, transiciones y todo un mundo interior, que supo defender a fuerza de su talento ya evidenciado en las tablas, y conseguir un singular acierto al lado de veteranos intérpretes, sin quedar a la zaga, el Premio Adolfo Llauradó de Actuación Masculina en Televisión, fue entregado a Enrique Bueno, por el personaje de Leroy en la telenovela La cara oculta de la luna, dirigida por Rafael González.

En la categoría de cine, solo se confirió un galardón de Actuación Masculina, que fue a parar a manos de David González, quien evidenciara admirables dotes de destreza y organicidad para encarnar personajes de diverso trazado y perfil psicológico, a los que confiere credibilidad en el largometraje Mañana, dirigido por Alejandro Moya y Viaje de un largo día hacia la noche, puesta en pantalla por Tomás Piard.

En esta tercera convocatoria del galardón, por la brillante y cohesionada labor de conjunto de tres jóvenes actrices, llena de interrelaciones que le confieren una especial capacidad de convicción, al extremo que resulta casi imposible deslindar los límites de la contribución de cada una de ellas al resultado total alcanzado tanto en teatro como en cine, el Jurado consideró entregar un Premio Especial Adolfo Llauradó por actuación de conjunto a: Yanay Peñalba, Tamara Venereo y Beatriz Viñas, por su brillante desempeño en la obra Puerto de coral, dirigida por Ariel Bouza, y el cortometraje de ficción Gozar, comer, partir, de Arturo Infante.

El Premio Adolfo Llauradó a la excepcionalidad artística por la trayectoria de una joven figura de la actuación, se concedió este año a la actriz Yailene Sierra quien, desde que apareció sobre los escenarios capitalinos o las pantallas a mediados de la década de los años 90, devino un auténtico descubrimiento por su portentoso talento y el inagotable caudal de recursos expresivos que le permiten sorprender y no repetirse en cada una de sus caracterizaciones. Al redescubrirla en su versión del clásico, La Celestina, el teatrista Carlos Díaz percibió todas las posibilidades de la actriz y le proporcionó, además, el medio de exteriorizarlas en su máxima expresión en sus montajes de Ícaros y La puta respetuosa, inconcebibles sin su magnética presencia.

El cine no ha estado ajeno en el quehacer de Yailene y además de varios cortos de ficción realizados en la Escuela Internacional de Cine y Televisión, su antológico debut en el largometraje se produjo en Habana Blues, realizado por Benito Zambrano, en un año en que también fuera admirada por su atormentado personaje en el filme Frutas en el café, de Humberto Padrón. Por su meritoria labor a lo largo de más de una década, ella ha recibido varios Premios Caricato —este año incluso dos de ellos por teatro y cine— y en el 2004 obtuvo el Premio Adolfo Llauradó a la mejor actuación femenina por el personaje protagónico de Ariadna en la obra Ícaros, de Norge Espinosa.

El jurado estuvo presidido por el crítico e investigador Luciano Castillo, e integrado por el actor e investigador Roberto Gacio, la actriz María Eugenia García, el crítico y ensayista Omar Valiño y el investigador teatral Miguel Sánchez.

 

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