|
En 1989 con Entrar por el Aro, de
la Editorial Pablo de la
Torriente, Arístides Hernández, Ares,
publicaba su primer libro. En años
sucesivos ha visto impresos otros 12 en
Cuba, Brasil, España e Irán, la mayoría
en solitario.
El caricaturista ha tenido en todos una
importante interpretación, la mayoría
como protagonista, pero en una buena
parte el psiquiatra ha dicho lo suyo y
últimamente, con el diccionario y la
historia de la caricatura, el
investigador es el que ha llevado la voz
cantante. A esta importante cantidad de
títulos debido a su autoría en uno u
otro rol, Ares une su trabajo como
ilustrador en más de 40 libros y su
presencia en unos cuantos colectivos.
Si a su labor para el mundo editorial se
añaden las múltiples exposiciones
individuales y colectivas, los talleres
o conferencias impartidas, la
realización de animados para la TV y el
cine, en este ultimo caso en los
Filminutos,
su trabajo como psiquiatra y, por
lógica, el hacer sistemático de
caricaturas para la prensa y más de un
cartel, se puede una imaginar que la de
este artista es una vida bastante
agitada.
Mente ágil y verbo fácil para hacer a
una reír, incluso en momentos difíciles
y tristes —porque la risa es una
medicina— este cubano por nacimiento y
decisión lleva la honestidad como
divisa.
Al preguntarle sobre la calidad de
la caricatura cubana ha dicho:
“Cuenta
con una tradición que viene de muchos
años y que se ha mantenido con
publicaciones y espacios habituales. Así
y todo considero que a la caricatura
cubana —incluyo la mía— le falta gente
joven con ideas y conceptos diferentes
que ayuden a una necesaria renovación.
Los que estamos tenemos que emprender la
búsqueda de nuevas fórmulas. Las
renovaciones que hubo en la caricatura
cubana a principios del siglo XX de la
mano de
Massaguer,
Rafael Blanco… fueron consecuencia de
esa búsqueda y de la asimilación de los
cánones de la plástica y de la
caricatura en todo el mundo. Los cambios
que hubo en la caricatura cubana a
partir de la década del 60 se debieron a
la búsqueda y a la intención de
renovación que tuvo gente como Rafael
Fornés,
Chago, Muñoz Bach…”
Y no se detiene al poner los pies en el
presente: “Estamos a inicios de un nuevo
siglo, han cambiado las comunicaciones,
las técnicas, las estrategias y la
caricatura, como todo lo demás, requiere
de nuevas maneras de enfrentarse y de
asimilar eso. Por otro lado requiere de
la asimilación de lo que acontece en la
plástica cubana y universal. Es preciso
darnos cuenta
de
que nuestra caricatura tiene que
cambiar”.
Dejé tu lista de premios internacionales
en el numero 53, en el Festival de
Caricaturas Ramiz Gokce. ¿Hay otros?
¿Cuáles?
Aquella vez te saqué la cuenta porque me
lo pediste, te doy las gracias porque me
ayudaste a organizar eso. En este
momento tengo 64 premios
internacionales, el último de ellos en
Corea del Sur, una medalla de bronce en
la categoría de tema libre en el Daejeon
International Cartoon Contest.
En
La
historia de la caricatura en Cuba,
libro tuyo y de Jorge Alberto Piñero
(Jape), se afirma que la primera
caricatura cubana es de 1833 y fue
firmada por Luis Merlín o Marsillón.
Este es un descubrimiento ¿tienes más
acerca de ese tema que te apasiona?
Ese dato lo hallé cuando investigaba
para el Diccionario de la caricatura
cubana.
Orlando García, el historiador de
Cienfuegos, me aportó información sobre
ese asunto y luego conocí que el
estudioso español Manuel Barrero ha
tenido la posibilidad de examinar esa
caricatura en los Archivos de Indias y
la describe en un artículo suyo. Por
ahora me queda pendiente conseguir una
reproducción de esta imagen.
Me preguntas que si tengo más sobre el
tema, te respondo que sí, todavía hay
mucho de qué hablar sobre la historia
del humor gráfico en nuestro país
Pero hay tantas cosas que no sé qué
chisme escoger para contarte.
Con Jape también hiciste el libro
Homo Sapiens. ¿Se trata de un dúo
ocasional o continuará existiendo para
nuevos libros?
Jape es mi amigo, compartimos buenas
cosas cuando trabajamos juntos en
Dedeté y hemos coincidido en muchos
proyectos vinculados al humor. Este
libro conjunto surgió un poco de la
casualidad, ahora concluimos otro sobre
la historia del humor gráfico en Cuba.
Siempre que se dé la ocasión y valga la
pena haremos proyectos como un dúo, pero
no es este un propósito planificado.
Estás entre los 20 mejores
caricaturistas del siglo XX cubano y en
el año 1994 fuiste nominado por la
revista especializada Witty World
para figurar en la lista de los mejores
caricaturistas del mundo ¿cómo ve el
psiquiatra que llevas dentro tales
consideraciones?
Bueno, ¿me van a mejorar la dieta? Con
esos títulos, parezco un caricaturista
de alto rendimiento. Me causan mucha
alegría esos calificativos, pero no dejo
de reconocer que el arte no es el
deporte y me apena un poco que otros
creadores de enorme valía no los tengan
por falta de difusión de su obra o por
otras razones. Te podría mencionar una
lista larguísima de caricaturistas que
no están en las nominaciones de la
Witty World: Blanco, Massaguer,
Posada, Chago… y entre los 20 no están
Prohías, Riverón…
En fin, el psiquiatra anda contento con
esas consideraciones pero sin “creerse
cosas”, como dice la gente.
Y hablando de psiquiatra, a tus textos
Mi psicólogo soy yo,
Psicoterapia, una relación de ayuda,
y Alcohol, mito realidad ¿le
seguirán otros donde vinculas tus dos
profesiones?
Sí, ya tengo casi listo Yo no quiero
engordar. Es un libro sobre la
obesidad, realizado en coautoría con mi
doble colega (médico y caricaturista)
Félix Ronda. Solo le faltan los toques
finales, pero he estado tan apretado de
trabajo que no he podido dárselos.
Digo mal, hay una tercera profesión, la
de pintor. ¿Cómo va?
No me gustaría colocarme ese
calificativo, yo soy un artista plástico
que se expresa fundamentalmente a través
del humor gráfico, pero no veo conflicto
con las otras manifestaciones, pienso
que son un complemento a la obra que
hago habitualmente. Por demás me
aburriría haciendo siempre lo mismo o
utilizando las mismas técnicas, por esa
razón siempre ando haciendo cosas
diferentes, buscando nuevas soluciones o
simplemente divirtiéndome con mis obras.
La exposición personal que preparo para
la Bienal, por ejemplo, no incluye
dibujos, hay mucho colage, humor
objetual y otras cosas.
¿Y que tal avanza el diccionario de la
caricatura?
Ni me hables del tema, eso no para, cada
día encuentro cosas nuevas y no puedo
detenerme y decir que está listo. Avanza
bien… cada día soy un poco menos
ignorante.
Una familia sin conflictos. La
historieta, la caricatura y la pintura,
es el título de uno de tus artículos
¿Cómo eliminar los conflictos existentes
a partir de la subestimación hacia las
dos primeras modalidades graficas que
vinculas?
Yo en lo particular no tengo ningún lío
con eso, aunque me refiero a ello en ese
artículo creo que quien no tiene que
subestimarse es el propio creador. El
artista lo es independientemente de la
manifestación a la que se dedique,
simplemente se es o no se es artista.
He visto muchos pintores malísimos,
actores terribles, escritores pésimos y
también caricaturistas horrendos. La
subestimación se vence creando, poniendo
el talento en función de lo que te gusta
y auto valorándote. El simple ejemplo de
Rafael Blanco te lo demuestra: siendo
como era un caricaturista ninguno de los
“pintores” que fueron sus contemporáneos
puede comparársele.
Llegamos al presente. ¿Cuántos y cuáles
libros presentarás en la XVI Feria
Internacional del Libro?
Deben ser tres o cuatro. Con la
editorial Pablo de la Torriente he
publicado el libro Ojos de Sur,
que es una recopilación de dibujos de
humor político. Con esta misma editorial
el año pasado publiqué una recopilación
de autores cubanos con dibujos de humor
político con el nombre de Ande el Sur
y tengo entendido que se presentará
también en la Feria.
Con la editorial cienfueguera Mecenas
también publiqué en coautoría con
Jape el libro Homo sapiens en el
que incluí dibujos de humor general.
No sé aún si tendrá su premier el libro
Historia del humor gráfico en Cuba,
el cual realicé también en coautoría con
Jape para la editorial española Milenio,
pero creo que este vendrá para la
Bbienal de San Antonio de los Baños. De
ilustraciones infantiles también deben
salir en esta feria unos cinco, que
ilustré durante el año 2006 para la
editorial Gente Nueva.
¿Qué planes editoriales estás ahora
mismo conformando?
En el caso de las ilustraciones, tengo
en este momento otro libro sobre la mesa
y ya me hablaron para comenzar el
siguiente al terminar este.
Ahora estoy trabajando en tres libros:
el de los gordos, que ya te comenté, uno
sobre caricaturistas latinoamericanos y
el tercero sobre humor gráfico cubano.
El segundo libro a que me refiero debe
titularse Tinta de muestra, y es
una recopilación de dibujantes de humor
latinoamericanos. No pretendo que sean
“los mejores”, solo quiero brindar un
panorama de maneras diferentes de hacer
el humor gráfico presentes en nuestros
países. A estos autores les he
contactado por la vía del correo
electrónico solicitándoles su
colaboración en este proyecto y hasta
ahora no he tenido ninguna respuesta
negativa. Pretendo que sean unos 20 en
total y el libro además de sus
caricaturas incluirá una foto o
caricatura personal de los autores y una
breve ficha biográfica de ellos. Ya
tengo en mi poder el material de varios
creadores: Fontanarrosa, Crist, Marlene
Pohle y Yayo entre otros. Creo que será
interesante para los amantes del género
y para el público en general.
El tercero es el primer libro de una
colección de tres que tendrán frecuencia
anual y es una recopilación de autores
cubanos que se llamaría La guía
incompleta de la caricatura cubana.
No es el Diccionario, es algo muy breve. |