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Distinguido dos veces con premios en el
Festival Internacional de Cine de
Berlín, el cubano Fernando Pérez vuelve
al prestigioso certamen con su más
reciente película, Madrigal, que
hará su debut mundial en la sección
Berlinale Especial.
El
festival, cuya edición de 2007 está
programada del 8 al 18 de febrero,
concedió a Pérez en 1995 el Premio
Caligari (ex-aequo) a la
Mejor Película, por Madagascar
(1994) y en 1999 el Premio de la Crítica
de Cine de Arte y Ensayo (CICAE ), del
Forum Internacional de Cine Joven, por
La vida es silbar, filmada un año
antes.
Considerado uno de los más notables
directores cubanos, Pérez mezcló ficción
y realidad en Madrigal, en una
puesta en escena intencionalmente
estilizada, de acuerdo con un comunicado
de los organizadores del Festival de
Berlín.
Se
trata de dos historias, la primera
narrada en La Habana actual del mundo
del teatro, y la segunda un canto al
erotismo situado en el futuro.
La
anterior cinta de Pérez es Suite
Habana, que muestra 24 horas en la
vida real de varios cubanos de
diferentes niveles sociales y
culturales, cuya exhibición conmovió a
los espectadores y desató polémica y
reflexión. Algunos críticos y
especialistas la consideran su obra
cumbre, mientras otros creen que quizá
sea su película que más tiempo
permanezca en el recuerdo popular.
Fernando Pérez suele ahondar, en su
filmografía, en épocas diferentes de la
vida de sus coterráneos y de su país.
Cada cierto tiempo traslada al celuloide
su mirada de una etapa vivida en la
Isla, o recurre a la historia para
reflejar momentos dramáticos y
conmovedores. En alguna parte de todas
sus películas está además la naturaleza
humana, sus debilidades y enterezas, la
psicología y las actitudes individuales.
Sus
historias dejan huellas en el espectador
que, más o menos impresionado, abandona
el cine pensando en el tejido de
imágenes, textos y sonidos que dejó
atrás. Es difícil que se vaya de la sala
impasible, tras la última escena de una
película de Fernando.
Paso
del cine cubano por Berlín
Otras
películas cubanas distinguidas en el
Festival de Berlín fueron Los días
del agua, de Manuel Octavio Gómez,
en 1971, que mereció una Mención
Especial en el Forum Internacional del
Cine Joven; El Brigadista (1977),
de Octavio Cortázar, que ganó un Oso de
Plata a la mejor ópera prima en 1978, y
Alicia en el pueblo de Maravillas
(1990), de Daniel Díaz Torres, señalada
un año después con el Premio del Comité
de la Paz y Mención Especial del
Interjury. También Caravana
(1990), de Rogelio París y Julio César
Rodríguez, obtuvo Mención Especial del
Interjury, y en 1993
Fresa y
chocolate, de Tomás Gutiérrez
Alea y Juan Carlos Tabío, mereció un Oso
de Plata Especial del Jurado y el
Segundo Premio de la Popularidad de los
lectores del Berliner Morgenpost. |