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Montecristi, 1º de abril, 1895
Gonzalo querido:
De
mis libros no le he hablado.
Consérvenlos; puesto que siempre
necesitará la oficina, y más ahora: -a
fin de venderlos pª Cuba en una ocasión
propicia, salvo los de Historia de
América o cosas de América, -geografía,
letras, etc. - que vd. dará a Carmita a
guardar, por si salgo vivo, o me echan,
y vuelvo con ellos a ganar el pan. Todo
lo demás, lo vende en una hora oportuna.
-Vd. sabrá cómo. -Envíemele a Carmita
los cuadros, -y ella irá a recoger todos
los papeles. -Vd. aún no tiene casa
fija, y ella los unirá a los que ya me
guarda. Ni ordene los papeles, ni saque
de ellos literaturas; todo eso está
muerto, y no hay ahí nada digno de
publicación, en prosa ni en verso: son
meras notas. -De lo impreso, caso de
necesidad, con la colección de La
Opinión Nacional, la de La Nación, la
del Partido Liberal, la de la América
hasta que cayó en Pérez, y aun luego la
del Economista podrían irse escogiendo
el material de los seis volúmenes
principales. Y uno o dos de discursos y
artículos cubanos. No desmigaje el pobre
Lalla Rookh que se quedó en su mesa.
-Antonio Batres, de Guatemala, tiene un
drama mío, o borrador dramático, que en
unos cinco días me hizo escribir el
gobierno sobre la independencia
guatemalteca. La Edad de Oro, o algo de
ella sufriría reimpresión. Tengo mucha
obra perdida en periódicos sin cuento:
en México del 75 al 77:-en la Revista
Venezolana, donde están los arts. sobre
Cecilio Acosta y Miguel Peña:-en diarios
de Honduras, Uruguay y Chile:-en no sé
cuántos prólogos:-a saber. Si no vuelvo,
y Vd. insiste en poner juntos mis
papeles, hágame los tomos como
pensábamos:
I.
Norteamericanos.
II.
Norteamericanos.
III.
Hispanoamericanos.
IV.
Escenas Norteamericanas.
V.
Libros sobre América.
VI.
Letras, Educación y Pintura.
Y de
versos podría hacer otro volumen:
Ismaelillo, Versos Sencillos;-y lo más
cuidado o significativo de unos Versos
Libres que tiene Carmita. -No me los
mezcle a otras formas borrosas, y menos
características.
De
los retratos de personajes, que cuelgan
en mi oficina escoja dos V. , -y otros
dos Benjamín. -Y a Estrada, Wendell
Phillips. -
Material hallará en las fuentes q. le
digo pª otros volúmenes: el IV podría
doblarlo, y el VI.
Versos míos, no publique ninguno antes
del Ismaelillo: ninguno vale un ápice.
Los de después, al fin, ya son unos y
sinceros.
Mis
Escenas, núcleos de dramas, que hubiera
podido publicar o hacer representar así,
y son un buen número, andan tan
revueltas, y en tal taquigrafía, en
reversos de cartas y papelucos, que
sería imposible sacarlas a la luz.
Y si
Vd. me hace, de puro hijo, toda esa
labor, cuando yo ando muerto, y le sobra
de los costos, lo que será maravilla
¿qué hará con el sobrante? La mitad será
para mi hijo Pepe, la otra mitad para
Carmita y María.
Ahora
pienso que del Lalla Rookh se podría
hacer tal vez otro volumen. Por lo
menos, la Introducción pudiera ir en el
volumen VI. Andará Vd. apurado para no
hacer más que un volumen del material
del 6º "El dorador" pudiera ser uno de
sus artículos, y otro "Vereschagin" y
una reseña de los pintores
"Impresionistas", - y el "Cristo de
Munkaczy". -Y el prólogo de Sellén, -y
el de Bonalde, aunque es tan violento,
-y aquella prosa aún no había cuajado, y
estaba como vino al romper, -Vd. sólo
elegirá por supuesto lo durable y
esencial.
De lo
que podría componerse una especie de
espíritu, como decían antes a esta clase
de libros, sería de las salidas más
pintorescas y lujosas que Vd. pudiera
encontrar en mis artículos ocasionales.
¿Qué habré escrito sin sangrar, ni
pintado sin haberlo visto antes con mis
ojos? Aquí han guardado los "En casa" en
un cuaderno grueso: resultan vivos y
útiles.
De
nuestros Hispano-Americanos recuerdo a
San Martín, Bolívar, Páez, Peña,
Heredia, Cecilio Acosta, Juan Carlos
Gómez, Antonio Bachiller.
De
Norteamericanos:-Emerson. Beecher,
Cooper, W. Phillips, Grant, Sheridan,
Whitman. -Y como estudios menores, y más
útiles tal vez, hallará, en mis
correspondencias a Arthur, Hendrichks,
Hancock, Conkling, Alcott,-y muchos más.
De
Garfield escribí la emoción del
entierro, pero el hombre no se ve, ni lo
conocía yo, así que la celebrada
descripción no es más que un párrafo de
gacetilla:-Y mucho hallará de Longfellow
y Lanier, de Edison y Blaine, de poetas
y políticos y artistas y generales
menores. Entre en la selva, y no cargue
con rama que no tenga fruto.
De
Cuba ¿qué no habré escrito?: y ni una
página me parece digna de ella: sólo lo
que vamos a hacer me parece digno. Pero
tampoco hallará palabra sin idea pura, y
la misma ansiedad, y deseo de bien. En
un grupo puede poner hombres: y en otro,
aquellos discursos tanteadores y
relativos de los primeros años de
edificación, que sólo valen si se les
pega sobre la realidad, y se ve con qué
sacrificio de la literatura se ajustaban
a ella. Ya usted sabe que servir es mi
manera de hablar. -Esto es lista y
entretenimiento de la angustia que en
estos momentos nos posee. -¿Fallaremos
también en la esperanza de hoy, ya con
todo al cinto? Y para padecer menos,
pienso en Vd. y en lo que no pienso
jamás, que es en mi papelería.
Y
falló aquel día la esperanza-el 25 de
marzo. - Hoy 1º de abril, parece que no
fallará. Mi cariño a Gonzalo es grande,
pero me sorprende que llegue, como
siento ahora que llega, hasta a moverme
a que le escriba, contra mi natural y mi
costumbre, mis emociones personales. De
ser mías solas, las escribiría; por el
gusto de pagarle la ternura que le debo;
pero en ellas habrían de ir las ajenas,
y de eso no soy dueño. Son de grandeza
en algunos momentos, -y en los más, de
indecible y prevista amargura. En la
cruz murió el hombre en un día: pero se
ha de aprender a morir en la cruz todos
los días. Martí no se cansa, ni habla.
-¿Conque ya le queda una guía para un
poco de mis papeles?
De la
venta de mis libros, en cuanto sepa Vd.
que Cuba no decide que vuelva, o cuando,
-aun indeciso esto, -el entusiasmo
pudiera producir con la venta un dinero
necesario, -Vd. la dispone, con Benjamín
hermano, sin salvar más que los libros
sobre nuestra América, -de historia,
letras o arte-que me serán base de pan
inmediato, si he de volver, o si caemos
vivos. Y todo el producto sea de Cuba,
luego de pagada mi deuda a Carmita:
$220. 00. Esos libros han sido mi vicio
y mi lujo, esos pobres libros casuales,
y de trabajo. Jamás tuve los que deseé,
ni me creí con derecho a comprar los que
necesitaba para la faena. -Podría hacer
un curioso catálogo, -y venderlo, de
anuncio y aumento de la venta. -No
quisiera levantar la mano del papel,
como si tuviera la de Vd. en las mías;
pero acabo, del miedo de caer en la
tentación de poner en palabras cosas que
no caben en ellas. -
Su
J. Martí
Escenas Norteamericanas
De
guía para este volumen pudiera servir la
idea matriz de elegir pª él entre las
correspondencias aquellas que describen
un aspecto singular, o momento
característico de la vida de
Norteamérica. Recuerdo, por ejemplo:
Un
boxeo,- tal vez la 1ra.
correspondencia q. se publicó en La
Nación.
La
Exposición de vacas en Madison Garden,
y Lechería
El
terremoto de Charleston
La
nevada
La
ocupación de Oklahoma
Los
anarquistas de Chicago
Una
elección de Presidente
La
inundación de Yorktown
El
linchamiento de los italianos en N.
Orleans
El
negro quemado
El
centenario de Washington
El
centenario de la Constitución
La
Estatua de la Libertad
Y
temas así, -culminantes y durables, y de
valor humano
En
las correspondencias de La Nación,
que hay sueltas, o en cuadernos en la
oficina, sólo hay una parte de las
escritas al periódico, -y faltan algunas
q. en la colección serían esenciales.
José Martí. Obras Completas, p.
138 - 141.
Editorial de Ciencias Sociales, La
Habana, 1975. Tomo 5.
NOTA
1
Esta carta es considerada
el testamento literario de José Martí |