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Felicitación al S. D. José Martí
por
los cursantes de sus clases. 1.
[Guatemala, 1877.]2
Señor:
La
Universidad de Guatemala se ha vestido
con todas las galas de su ciencia para
colocaras al frente de sus cátedras de
literatura extranjera y de historia de
la filosofía. Solo se ha arrastrado
desvalida y pobre en el episodio del
concurso de estas asignaturas. Pero si
nosotros debemos ser el fondo de
ese cuadro, si nos toca ser pálido
celaje de una lontananza desconocida,
tenue línea de horizontes indecisos, que
producen el efecto de destacar en
vigoroso relieve la soberbia grandeza y
el brillante colorido del primer
término, estamos bien, y podemos pagar
al catedrático con lo poco que valemos,
desposeídos, todo lo que debemos como
maestro.
Vos
nos transportáis, Señor, a las edades
antiguas eh que las letras tejían
guirnaldas para sus Mecenas. En el
desarrollo espléndido de la democracia,
en las asombrosas conquistas de la
civilización, el cetro del mundo ha de
empuñado la inteligencia,
Las
letras se arrullaron en vuestra cuna,
perfumaron la atmósfera en que
crecistéis, nutrieron vuestra alma e
imprimieron carácter propio a vuestra
personalidad moral.
Vos
recorréis estos países segando un laurel
que nadie podrá disputaras: laurel que
no se marchitará jamás, como emblema que
es de la ciencia y del talento.
Cuando os contemplamos desde la tribuna
de la cátedra, como el águila sobre
altísima roca, cuando aparecía una
mirada al comenzar a hablar como
buscando amplitud para el vuelo de
inspiración y llenáis el ámbito con
vuestra palabra prestigiosa, dotada de
maravillosos encantos, vemos en vuestros
discursos arrebatadores una
predestinación a la celebridad del genio
capaz de producirlos.
Nosotros os escuchamos, temerosos de
romper con .el solo aliento aquellos
finísimos hilos de oro con que tejéis la
delicada urdimbre de vuestros
razonamientos y cuando desplegadas las
alas de cóndor trepáis a la región de la
filosofía y de la literatura, y bañáis
vuestra palabra en la luz de los cielos,
nos sentimos electrizados y estallamos
en la conmoción incontenible que causa
la admiración por la elocuencia, ante
cuyo poder se postra el alma, la
voluntad renuncia su albedrío y solo
siente el corazón la dicha en la
esclavitud de todo el ser.
No
intentamos hacer vuestro elogio: sería
quitar a vuestro mérito un brillo y a
vuestra palabra sus facetas diamantinas.
No somos nosotros, sino la historia de
las letras americanas la que os
discernirá el lauro que merecéis y que
tenéis ya conquistado en el tribunal
augusto de todas las conciencias ya
ilustradas.
Solo
os presentamos este humilde homenaje de
nuestra felicitación y al felicitaros
felicitamos a Guatemala y nos
felicitamos a nosotros mismos por
vuestro ingreso a las cátedras que tan
dignamente desempeñáis.3
Luis García Pascual.
Destinatario José Martí, p. 45 – 46.
Casa Editora Abril. La
Habana, 2005.
NOTAS
1
Testimonio único del magisterio
martiano, anunciador del genio de las
letras americanas, permite apreciar, en
la admiración de los discípulos, la
siembra de ideas germinadoras.
2
Del texto de esta carta se infiere que
fue escrita cuando recién comenzaba a
impartir sus clases en la Universidad de
Guatemala, por lo cual la fechamos en el
año 1877.
3
Al final de este manuscrito, aparece la
siguiente nota, de puño y letra de
Martí, con lápiz azul: "Original escrito
por D. Ignacio Gómez, la mayor autoridad
literaria de Guatemala".
Copiada del manuscrito
original que se atesora en la OAH. |