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¡Mira quién va
ahí!.... esa es la voz del Rafa. Yo no podía creer que
me recordasen por el personaje del serial argentino
Éramos tan jóvenes que transmitió la Televisión Cubana a
finales de la década de los 70.
Así escuchaba decir a
tanta gente linda de este pueblo. Es un gusto volver, me
encanta volver a Cuba y reencontarme con tanto afecto de
la gente, dijo en exclusiva para La Jiribilla Víctor Laplace, quien desde hace un lustro no pisaba suelo
cubano. En el 2001 concurrió al Festival como parte del
jurado de Ficción.
Para el 28 Festival Internacional del Nuevo Cine
Latinoamericano de La Habana, ¿qué trae Laplace?
Un ultísimo
trabajo: "Angelelli, la palabra viva". Es un documental
codirigido con Fernando Spiner, y para cuya premier
mundial escogí este Festival Internacional de Cine, en
la capital cubana. Lo terminé la semana pasada y luego
fui un solo día al pueblo argentino de La Rioja, lugar
donde acontecieron los hechos. Allí vivió e hizo su obra
Monseñor Angelelli. Al pueblo riojano tenía yo la
obligación de hacer una pasada
del material. Con muchísimo éxito lo recibió, con mucho
amor y silencio. Era un cura tercermundista siempre al
lado de la gente más desposeída, con quien festejaba las
Navidades y no en las catedrales.
Según su filosofía
había que tener un oído en el pueblo y otro en el
evangelio. Lo asesinaron el año 1976. El crimen quedó
en total impunidad, no se expidió la justicia. Ya han
pasado 30 años. Y yo tomé la decisión de rendir
homenaje a Monseñor Angelelli.
¿Qué pasará con esta pieza cinematográfica?
Tengo muchas ganas de
participar con el documental en Festivales adonde se
llevan temas sobre la violación de los Derechos Humanos.
Por ejemplo ya he sido invitado al de Mar del Plata.
¿Algún motivo especial para colocarse detrás de la
cámara después de haber trabajado como actor en casi 70
películas? ¿Miedo a la vejez por dejar de ser galán, o
porque el mundo cinematográfico les va comprometiendo e
invadiendo el alma y entonces surge la necesidad de
crear?
Si bien es cierto que
no se puede recuperar el tiempo perdido, de un tiempo
acá estoy muy lanzado y decidido por dirigir cine. El
primer largometraje fue El mar de Lucas con el
que vine a la Isla en el 2000.
El segundo
correspondió a La Mina, que no sé por cuáles causas no llegó hasta aquí. Después dirigí los documentales
La
otra Argentina, Las Malvinas y el de Angelelli, con dos
presentaciones fuera de competencia en esta edición del
Festival. Una en la Sala Tres del Multicine Infanta, y
la otra en la Sala Lumière, en el Centro Histórico de La
Habana Vieja.
Respecto a lo otro
que me dices. Es mejor contestar la segunda parte de la
pregunta. Nunca pensé en la vejez porque siempre ha
habido papeles de teatro y cine muy hermosos con
personajes ancianos. Me remito al querido Federico Luppi, quien de grande y peinando canas ha hecho
memorables trabajos. Lo recuerdo en el filme El Viento,
del recientemente fallecido director Eduardo Mignona. Ya
de grande me parece que los actores se ponen mejores,
pierden el narcisimo, el ego. Adquieren una
condición más agradable e interesente como actores, no
hacen de más, sino lo justo.
¿Actor o realizador, por cuál profesión se inclina?
Voy a seguir
haciendo cine y teatro, de hecho estoy haciendo las dos
cosas. Y en las películas que me voy inventando, siempre
da la casualidad de que hay un personaje para mí. Estoy
trabajando en El exilio de Perón, un proyecto
coproducido por Venezuela, España y Argentina. Además
estoy escribiendo un libro sobre la dificultad en los
vínculos entre hombres y mujeres, que no sé si titularé
Los Pollerudos o Y el amor que me juraste.
A
propósito de la coproducción con Venezuela, ¿qué opinas
del resurgimiento de la América del Sur?
Siento mucha alegría,
una sensación de que finalmente hay un mirarse hacia
nosotros, en vez de mirar para otro el lado. En mis
películas de algún modo está ese contenido. Son una
mirada a las piedras preciosas que tenemos por estos
lugares, y no andar anhelando aquellas otras piedras que
terminan en guerras absurdas, que hasta ellos mismos
terminan declarando que no las han ganado. Su propio
Ministro de Defensa lo comunicó. Es un papelón
internacional muy grande. Creo que es un momento para
que Latinoamérica esté más unida y deje de mirar para
otro lado.
A
la distancia de un quinquenio ¿cómo ve a Cuba el actor
de filmes como Espérame mucho, Eva Perón, Secretos
Compartidos, Cartas en el parque, y de la serie
Horacio Quiroga?
Yo nunca me fui,
nunca dejé de estar interesado por Cuba, quiero que
Fidel se ponga bien y que el pueblo cubano siga buscando
su bienestar.
Todos los pueblos
estamos con problemas. Pienso que en la medida en que
aparezcan otros líderes carismáticos como Hugo Chávez
apoyando a sus hermanos de la región, y se arme una
reunión de Presidentes Latinoamericanos con Lula,
Kishtner y Morales, se cumplirá el sueño que
mi generación siempre quiso ver desde los años
70. Por eso ahora tengo ganas de festejar, es lo que nos
toca. |