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Gracias a un amigo
―qué buen invento los amigos― acabo de tener en mis
manos Una manera de decir, un disco que el sello
Unicornio de Producciones le grabó a Fernando Álvarez en
agosto de 2000 y debe de haber tenido muy poca presencia
en las tiendas de discos, para que la mirada indagadora
de quienes andamos siempre buscando buenas sorpresas de
la música cubana, no lo haya descubierto antes.
Es una verdadera pena
que este álbum no tuviera entonces la debida repercusión
pública, porque se trata, sin duda, de una de las
últimas entradas del respetable cantante nuestro a los
estudios, no muy distante de la fecha en que grabó los
boleros de Descemer Bueno.
Me parece realmente
inconcebible que este CD con dirección, producción
musical y arreglos de Joaquín Betancourt, y producción
general de Eduardo Ramos, no tenga una merecida nota de
presentación. No dudo que muchos hubiéramos escrito con
gusto sobre la fecunda trayectoria de esta importante
figura de la música popular cubana y en particular del
repertorio que se exhibe en esta propuesta.
Desde una voz ya
marcada por el paso del tiempo, sin que por ello hubiera
perdido su singularidad filinezca, Fernando sobre piezas
caras a su repertorio como “Quizás, quizás”, de Osvaldo
Farrés, “Nuestro Juramento”, de Benito de Jesús y “Ven
aquí a la realidad”, de Ernesto Duarte.
Con natural
complicidad se le puede también volver a escuchar aquí
su versión de “Interludio”, de César Portillo de la Luz;
“Sonarán las campanas”, de Enrique Bonne.
No era frecuente
escucharle a Fernando sus propias composiciones, sin
embargo, en Una manera de decir aparecen
sus boleros “Por ti nada puedo hacer” y “Noche
tormentosa”.
Es un álbum donde él
demuestra un apego muy marcado por la trova cubana. Pone
toda su pasión en la habanera “Veinte años”, de María
Teresa Vera, y lo que puede extrañar a más de uno,
interpreta dos temas emblemáticos de la llamada Nueva
Trova Cubana: “Para vivir”, de Pablo Milanés y “Siempre
te vas en las tardes”, de Eduardo Ramos.
Lo
sucedido con el extrañamiento entre este producto
artístico y sus destinatarios naturales durante más de
un lustro, ya no tiene remedio. En cambio, ahora mismo
si usted vive en La Habana o anda por ella de visita, se
puede llegar a cualquier librería, puede conseguir
Una manera de decir, de Fernando Álvarez, y ponerse
a escucharlo en la intimidad imprescindible, ahora que
el 4 de noviembre se cumplen setenta y ocho años de su
nacimiento.
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RFERNANDO ÁLVAREZ |
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Una manera de
decir |
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1. |
Para vivir
(Pablo Milanés.
Fernando Álvarez.) |
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2. |
Por ti nada puedo hacer (Fernando Álvarez) |
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3. |
Ven
aquí a la realidad
(Ernesto Duarte. Fernando Álvarez) |
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