"ÉTICO" DESLIZ
 
La comezón desatada tras las “calabazas” que les dio El Nuevo Herald a varios de sus asalariados, al descubrir que “a sus espaldas” eran financiados por el gobierno de los Estados Unidos para mentir sobre Cuba, sigue levantando ronchas.
 
Otro que ha decidido meter sus manos en el fango es David J. Hall, quien en su momento se alquiló al Herald, y también tuvo su temporadita de mercenario en Radio Martí. En sus declaraciones ha resumido así el asunto: todo no es más que un “súbito ataque de ética de el Herald”. 
 
Hall sabe de lo que habla, pues conoce el paño, y habrá que reconocer que lleva razón. A El Nuevo Herald se le puede acusar de cualquier cosa, menos de tener ética. Si por una vez hace algo que parece correcto, debe haber sido un desliz.

LA JIRIBILLA. 2006