Año IV
La Habana
2005

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¿DÓNDE QUIERES QUE TE PONGA EL PLATO?
Albóndigas de cobo al ajo
En caldo y mantequilla
El Guajiro de El Crucero


He aquí uno de esos platos cubanos a los que les zumba el mango. Quizás se deba al hecho de ser provincianos y de pertenecer al recetario ancestral de algunas pocas familias, qué platos como este no sean conocidos, y mucho menos que figuren en el menú de nuestros restaurantes de cocina criolla.

Entrando en materia. No fue otro que el insigne camarógrafo, corresponsal de guerra y carpintero, Miguel Ángel Oro, quien me rebeló esta receta, asegurándome que además de ser exquisita al paladar, tenía comprobadas  propiedades afrodisíacas y el mágico efecto de hacer parir hembras (a las mujeres, claro está).

Bien, usted procúrese un buen par de cobos, sáqueles la masa y luego de limpia y enjuagada, dale un viaje por la moledora. Luego pela tres cabezas de ajo, una cebolla morá y vuelve a pasar el molío por la máquina, ahora con las especias y un ají guaguao. A esta masa agrégale un pimiento verde y uno rojo picados bien fino. Exprímele una naranja agria, ráyale un poco de jengibre y déjala reposar una hora. Luego le hechas dos huevos criollos y punteas de sal.

 En este punto le polvoreas un poco de harina de trigo para que tranque y amasas unas bolas medianas que vas a guardar en el refrigerador. Con un pescado de mar, (no tiene que ser de muy buena raza, digamos que un chicharro o un carajuelo funciona) vas a hacer un caldo concentrado. Ponlo en una cazuela a la candela  luego de colarlo, puntéalo de sal y métele un cuarto de libra de mantequilla. Cuando esté hirviendo, ve acomodando las albóndigas con una cuchara y tapa. En cuestión de veinte minutos ya el caldo debe haber secado y comenzarán las albóndigas a freír en una especie de salsa. Pica entonces unos ajos puerros, tíraselos y ya están listas para comer.

La mejor guarnición para este plato es la yuca hervida y en su defecto, malanga o boniato. Si te parece bien, hazle llegar esta receta a todo aquel que ande buscando una hembrita,  que te lo va a agradecer y si anda con flojera de pata, pues dile que la albóndiga de cobo está garantizada. Se lo asegura El Guajiro.           

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