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Desde que llegaron a
Norteamérica, como hemos visto, la pareja de emigrados
cubanos se hacen pasar por puertorriqueños a fin de
encontrar trabajo y burlar a los agentes de Inmigración.
También se esforzaban por aprender el idioma, pues
sabían que eso era fundamental para su estancia y
además, conseguir empleo. Pero a Camilo no sólo le
interesaba el inglés aspiraba a “dominar otras lenguas”,
veamos:
“Japón
13 de noviembre 53
Good evening, my dear
family: Yo estoy very good and ustedes espero estén tre
bian. Ya tomorrow hace 15 days que estamos en esta city.
Y don't know si ya recibieron my letters because yo no
tengo cartas de you hace long time. Capito tue, parla
italiano, belo como las flores, o du sprechor si dosch.
Gente, no se me pueden quejar, pues les escribo como en
16 idiomas, en esta corrida me convierto en un delegado
de la ONU. Ya entiendo y parlo un little bit italiano,
alemán, francés e inglés, no se crean que es un bonche
mío, pero en este país lo menos que hay son americanos.
En los cuatro meses
que pasamos en el campo aprendimos con el cocinero…, que
es alemán, un poco de ese idioma, y con un italiano que
aquí trabajaba, su idioma; es fácil, es un intercambio,
todo el mundo quiere aprender español y enseguida
hacemos negocio. Usted me enseña (¿...?) y yo le enseño
español, aunque el que con nosotros aprende, eso es lo
menos que hace, pues al cocinero le enseñamos todas las
malas palabras habidas y por haber y el lenguaje más
tártaro de Cuba”.
(2)
Aquí hay que
aplicarle al emigrado Camilo el viejo refrán: “Aprendiz
de todo y maestro de nada”. Sigamos con los enredos que
se le presentan para poder trabajar:
“A que no se imaginan
cuál es mi nuevo "work, job ", qué barbaridad, qué
familia tengo, eso es en español es…, laborar, trabajar.
A que no se lo imaginan, jueguen, jueguen como (un
premio de 25 ctvs. para todo el que adivine), bueno,
para que sufran les diré que estoy tailoreando que me
metí a sastre. Resulta que el trabajito haciendo sobres
era muy duro y el jefe era 1/2 zoquetico, y después de
mandarlo a que hiciera él los sobres, le dimos fuera,
fuera, ah, ah. Nos fuimos de ahí, trabajamos 21 y 1/2
horas en un restaurant (…) Además, el hotel nos pagaba
30 semanales y la comida, pero No, No y No.
De ahí empezamos a
trabajar en una fábrica de galletas, donde nos pagaban
(a mi no) $1.25 la hora, trabajando de noche,
empaquetando (mejor dicho ayudando a empaquetar).
Pero entonces en el periódico vi que pedían un sastre
para una fábrica; me presenté, llené los papeles, pero
cuando me dijeron "Identifícate, persona ", papeles de
por medio, quedé por testarudo, les dije que los tenía
en N. Y. y que mañana, un mañana que nunca llegó, se los
llevaría. También el ciudadano ese me dijo que tenía que
tener unión, pero ahí mismo se le fue la musa, le pedí
la dirección de la unión y de ahí partí para allá (la
unión esa tarde, sábado estaba cerrada y entonces el
lunes, a las 8 en punto, ya estaba haciendo posta en la
unión). Llegué a las oficinas y me preguntaron Wha do
you want, le dije a la «anciana" que hacía 10 días que
estaba en el país y que era Taylor
(sastre) (no se
rían, que ustedes saben de mis cualidades), que yo era
tailor y que quería unionarme y quería un trabajito; de
ahí me pasaron a otro Depto., donde llené una solicitud.
(3)
El buen Mr. ese me
dijo que qué podía hacer, le dije que en sacos “any kind”
cualquier cosa, me preguntó Where your come front (de
dónde viene?, le dije de Cuba, me pidió el social
security y llamó por teléfono, después me preguntó si yo
era P. Rirriqueño (que es como aparezco en el registro
del S. C.), entonces di marcha atrás, le dije que yo era
nacido en P. R. y me preguntó que cómo le había dicho
que cubano, díjele mire… usted me preguntó que de dónde
venía y no dónde había nacido, entonces le tuve que dar
una explicación, explicándole de cuando nací y dónde y
cuando me llevaron a Cuba, o sea, que dije mentiras,
muchas mentiras, por fin el tío me dijo: Mira, vete
ahora mismo a este lugar y ahí puedes trabajar.
(4)
Llegué, seguí
llenando planillas y diciendo mentiras (muy pocas); el
hombre me decía: ¿tú sabes hacer esto, aquello, lo de
más allá?, y a todo el Yes, que es lo que vale y camina
en este país. De ahí me dijo: venga tomorrow a las 8.
Efectivamente, con 2
metros de nieve en el cielo de la boca del frío (sin
nevar), me pasaron a un quinto piso, me buscaron una
silla y me preguntaron si tenía tijera, dedal y demás,
les dije que no, me consiguieron todo eso y después me
pusieron aaaaa pegar cuellos, me tiraron un saco y
fuera, ahí mismo fue el average, gracias a un viejo que
estaba al lado mío me fui defendiendo, le dije: Mire, Mr.,
resulta que hace muchos years hago que yo no hago esto,
y se me ha olvidado, déme una manito, yo lo que quiero
es aprender, no me interesan los Tickets para la money,
efectivamente, el viejo me indicó cómo era (no es
difícil); ahí me pasé como 2 horas, cuando el jefe vino
me preguntó que de qué yo había pedido trabajo, ya le
dije que en lo que yo era un trueno era haciendo
bolsillos, que podía hacer cualquier cosa, pero
necesitaba un poco de práctica.
Me dijo que si quería
coger un puesto para hacer bolsillos, le dije: ¿to day?,
me dijo: si hoy; le dije: barín. Seguí subiendo pisos y
llegué al Dpto. de bolsillos, ahí me dieron una pequeña
indicación de cómo hacerlos y me hicieron uno, entonces
les tiré mis alardes, les dije: mire, maestro, yo los
hago igual con un procedimiento más “moderno”; me dijo;
OK, Vamos a ver. Les hice uno y me dijeron: Déjese de
inventos y hágalo como le dijimos. En fin de cuentas
hice más bolsillos que un buey, todavía no sé lo que
pagan, pero ya afinqué el puesto, pues el jefe me dijo
que regresara mañana, así que como pueden ver, ya estoy
de tailoreando, con tal que no se enrede la pita (por
las mentiras).
(5)
Según comentarios de
Atalayas, me parece que se puede sacar very good mony,
buena plata, moneda, yira, rintintín, metálico, dólares.
Viejo, como me acordé
de ti (siempre me acuerdo), pero hoy más, cuando me vi
de nuevo entre los trapos, yo me decía; si el viejo se
cuela aquí pega más cuellos que 4 italianos, 11
americanos y 1 cubano junto.
(6)
De este pueblucho de
Chicago creo que me queda poco que ver, pues hemos
caminado como bueyes, primero buscando pega y luego
paseando. Con respecto a los trabajos no es tan fácil,
esto está muy malo desde que se terminó la WAR, hay
muchísimos trabajos pero para quien tenga oficio o
experiencia en máquinas, sobre todo en prensas de
fuerza. Fuimos como a 30 fábricas diciendo que éramos
expertos, pero cuando nos decían qué hacíamos
quedábamos. Una vez le dije a un yanki que había
trabajado 2 años en una agencia de la General Electric
en Cuba, en motores y ventiladores, le expliqué lo que
hacía y me preguntó que cuántos de ésos hacía por hora,
le dije de 2, 000 a 3, 000, y el yanki me dijo que si no
me habían dado un diploma, que eso era un record.
De Rafael sigue en la
fábrica de galletas, de aquí, si hay que seguir
corriendo, tenemos pensado ir a Hollywood, la meca del
Cine.
Buenos son la 12
menos twenyt five y quiero ëslipear”. Vieja dime si
llegaron las cartas, he mandado un fenómeno de postales,
aunque he perdido las direcciones de muchos, quiero que
me mandes de nuevo la de José y Mari, la de Elisa y las
que puedas (…) les tenía una hecha que era una novela,
17 páginas, pues Tato cuando me escribió me mandó un
libro. / (…) Se finikitió esto, muchos abrazos y besos.
(7)
KMILO”
Primera vez que firma
de esa manera, posteriormente en otras correspondencias
la utilizará.
1 Japón está
relacionado con lo que afirma de que "domina" muchos
idiomas, y que en los Estados Unidos la mayoría de los
habitantes son emigrados. La carta la escribe desde
Chicago.
Su estancia en
Chicago se le hace más incomoda, no sólo por las
dificultades de encontrar trabajo, sino por el frío, que
lo sufren desde New York, lo que es una constante en sus
cartas:
“Noviembre 7 del 53
(…) Esto está
malo, de
hielo, pero el que por su gusto muere... El sábado
último recibí la carta de ustedes, mucho me alegró, pues
hacía varios días que no sabía de ustedes, aunque
relativamente sé poco, pues poco o nada me cuentan. Hoy
domingo yo estoy tirado en este cuarto, pues nada tengo
que hacer en la calle con el frío que hace (qué buena es
Cuba), mañana pienso comprarme un sobretodo, pues el que
Téllez me dio el año pasado, mejor dicho, hace unos
meses no más, es un poco ligero y el americano es mucho,
pienso comprarme uno de 6 pulgadas de ancho, uno que no
le entren los tiros de la ametralladora, y también unas
medias, las más gruesas que haya en la ciudad, pues yo
tengo la dificultad de que los pies se me congelan.
(Nada, que me convertí en el esquimal.) De eso de
respirar por la boca no se ocupen, que ni por la boca ni
por la nariz se
puede.
(8)
De mi trabajo les
diré que todo anda bien, el yanki está contento con mi
trabajo, ya tengo el puesto seguro y mi número el (1235)
(a la reja) aún no sé lo que pueda sacar, tengo que
esperar unos días (...)
Ya hoy es día 14,
esta carta la empecé hace varios días, del trabajo les
diré que por los primeros 4 días que pegué
(trabajé) me
pagaron $32. 00 dólares, pero no está mal, pues sólo la
primera semana trabajé 4 días y estoy adquiriendo
práctica, esas máquinas son un trueno.
Ya me compré el cout,
es gris, y no le entran ni los rayos atómicos, el frío
está en su punto, aunque hoy no se ha sentido mucho,
nada más bajó a 23, pronto estaremos en los 20 grados,
pero en los 20 bajo cero…
Tengo que retirarme a
Eslipear, pues acabo de regresar del stadium de Chicago,
donde vimos a Kid Gavilán darle 40 000 trompones al
yanki Braton, incluidos 20 000 patadas y par de Bolo
Punchs.
Por estas fotos
pueden ver que en todos los periódicos, aunque a los
yankis no les gustó, tuvieron que poner en primera
página y con letras bien grandes: “GAVILÁN” keeps
World Title”.
Aquí le mando unos
sellos al Conde de Montecristi, a Osmany, van 5 grandes,
que creo son de Hungría y los otros 100 de Rusia, tengo
unos más, no muchos, que le mandaré poco a poco. También
les diré que Rafles el sábado se va para N. York, ya que
recibimos carta de allá donde nos dicen que ya no hay
problemas y él tiene una buena pega "over there "
(allá), a mí me gustaría ir también, pero de momento me
quedaré, ya que quiero ver qué puedo sacar en el
Tailoreo. Ahora, si no me va bien, para diciembre ya
haré el viaje, si para ese tiempo derroto a Chicago, si
no la puedo derrotar me voy.
(9)
The time dirá la
última palabra.
Mañana sábado, por el
día, iré a un hotel a trabajar el día, por 7 o 10 cocos
y la comida; nada, kilos, kilos, que hacen falta, y
por la noche iré a ver la película Joe Louis History,
que es un tiro (…)
KID Camilo”.
Independientemente de todo el trabajo que pasaban para
conseguir trabajo, hemos visto que cuando le era posible
dedicaban algún tiempo a la recreación.
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