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Oscar Corral /
The Miami Herald
Peloteros de Miami luchan por formar un equipo
El béisbol de Grandes Ligas chocó ayer con la política
de exiliados cuando un grupo de beisbolistas cubanos
exiliados, respaldados por un congresista anticastrista,
juraron jugar como equipo representante de Cuba en el
torneo de béisbol profesional del año que viene.
Cuatro jugadores cubanos de béisbol se reunieron en la
oficina del congresista Licoln Díaz-Balart ayer y
dijeron que ellos y unos 30 jugadores cubanos exiliados
y cubanoamericanos nacidos en EEUU quieren conseguir la
aprobación de la Federación Internacional de Béisbol
para competir con otros países como equipo cubano.
Pero primero tienen que adquirir reconocimiento como
federación, según las normas internacionales.
El grupo dijo que cuenta con suficientes individuos para
un equipo, aunque no dieron una lista. Los obervadores
dicen que el esfuerzo va a resultar difícil.
''Sería muy poco usual que hubiera dos grupos con
designación de la federación internacional para atender
un deporte en determinado país'', dijo Darryl Seibel, un
portavoz del Comité Olímpico, que reconoce los mismos
procedimientos de certificación que van a regir en el
torneo de béisbol.
Cuba ya tiene una federación nacional de béisbol
reconocida internacionalmente, pero Díaz-Balart y una
docena de otros miembros del congreso mantienen que
permitirle al equipo de la isla comunista jugar en EEUU
transmitirá un mensaje indebido y le dará más divisas al
régimen castrista.
(…)
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