Año IV
La Habana

24 - 30 de DICIEMBRE
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2005

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FIESTA DE ALICIA ALONSO
¡Que siga gestando vida!

Hilario Rosete Silva La Habana
Fotos:
Nancy Reyes


Al finalizar la gala Fiesta de Alicia Alonso en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana (martes 20 de diciembre de 2005), un grupo de personalidades, trabajadores y amigos del ballet, encabezados por Abel Prieto, ministro de Cultura, fuimos invitados a esperar el cumpleaños de la prima ballerina assoluta.

 

Allí estaba Ramona de Záa, la misma que, becada hace más de medio siglo por la Academia de Ballet Alicia Alonso, fuera llevada por Alicia al extranjero durante el período incierto de 1957 a 1959 para preservarle su futuro.

 

Estaba también Alberto Juantorena, de quien Alicia dijo, viéndolo correr con su especial elegancia, que había sido el bailarín que se le escapó de las manos.
 

La Alonso y su compañero Pedro Simón, en el cumpleaños de la artista

 

Así estaba presente Miguel Barnet, el poeta que siempre le ha entregado a la diva “la poesía de su amistad”, el que viéndola bailar hace 21 años en el segundo acto de Giselle, en el Metropolitan Opera House, no pudo resistir la tentación de gritar “¡Viva Cuba!”, porque, según dijo Barnet, Alicia es Cuba.

 

Asimismo figuraban Alfredo Guevara, presidente del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, el poeta Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura, Miguel Cabrera, historiador del Ballet, Pedro Simón, compañero de Alicia y director del Museo Nacional de la Danza, Javier Ardizones, director del Gran Teatro de La Habana, Yanelda Mendoza, la perfumista que logró la esencia “Unga”, apelativo que usara la Alonso en sus años de niña, adolescencia y juventud y que ahora nombra el perfume, y otros incondicionales de Alicia, es decir, del ballet.

 

¿Qué significa Alicia Alonso para el pueblo de Cuba y la cultura cubana? —le preguntó una periodista extranjera a Abel Prieto.

Todo lo que vivimos hoy (durante la gala Fiesta de Alicia Alonso) tiene mucho que ver con lo que es Alicia para este pueblo ―respondió el Ministro―. Alicia es una de esas figuras que son un ejemplo de acumulación cultural, de varios años. Alicia, como dijo Alfredo Guevara, no pertenece a una generación, pertenece a una serie de generaciones. Ella significa mucho como bailarina, pero significa algo extraordinario como fundadora, como maestra.

 

El minisri de cultura Abel Prieto en el brindis
por el cumpleaños de Alicia Alonso

 

UN LAZO DE CUBANÍA

 

Alicia es un ejemplo de voluntad ―apuntó La Jiribilla.

¡A toda prueba! ―asintió Abel―. Esa tenacidad, ese rigor... Alicia siempre apostó por la calidad. Alicia es profundamente popular y al mismo tiempo tiene un gran sentido de las jerarquías artísticas, sentido que le impide hacer concesiones. Eso es hermoso, muchas veces lo cultural termina asociándose con demagogias seudoculturales, la obra de Alicia, sin embargo, sigue un itinerario artístico impecable, sin zigzagueos ni retrocesos. Este es un merecidísimo homenaje, la gente siente a Alicia como uno de los pilares de nuestra cultura, como uno de esos fundamentos que en una cultura nacional son tan importantes, son tan imprescindibles.

 

Ella también ha fundado un público.

¡No hay que olvidarlo! En este país se ha creado un público del ballet. Los amigos que vienen de otros lugares se asombran al ver cómo reacciona ese público, cómo ese público conoce sobre elementos técnicos que pudieran ser incluso bastante elaborados, el público cubano, a una escala en cierto modo masiva, conoce todas esas cosas. Y eso también tiene que ver con la obra de Alicia Alonso: la formación de ese público conocedor, de ese público que tampoco aplaude la chapucería, sino que aplaude y sigue el rigor.

 

¿Dejó una huella personal en usted la obra de Alicia Alonso, le debe algo Abel Prieto a la prima ballerina assoluta?

Cuando mi generación empieza a conocer la cultura, Alicia ya era una figura instalada definitivamente, es un figura que por lo menos a mí me ha acompañado siempre, y la he seguido desde la admiración de alguien que no es exactamente un conocedor. Ella tiene mucho que ver con un ejemplo, esa palabra que a veces se usa de manera demasiado fácil. Alicia es un ejemplo de voluntad creadora, de tenacidad, de rigor, y, al mismo tiempo, de vínculo con este país, de nexo con la cubanía, de relación con la patria. Alicia es de esas figuras que tú tienes siempre cerca, como una referencia.

 

¿Qué querría desearle usted a Alicia en un día como hoy?

Que siga como está: activa, lúcida, trabajando a pesar de adversidades de salud que ha tenido, que siga gestando día a día la vida de nuestro ballet, que siga enseñándonos todo eso que ha hecho visible a lo largo de su carrera, todas esas cualidades extraordinarias que nuestro pueblo tanto admira.
 

Alicia Alonso y Miguel Cabrera,
Directora e historiador del Ballet respectivamente

 

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