|
Este hecho sin precedentes tuvo lugar el pasado 9 de
diciembre en la iglesia de Santa María en Trastevere,
con motivo del aniversario 70 del establecimiento de las
relaciones diplomáticas entre ese estado religioso y
Cuba.
La cultura de un
pueblo nace de su espíritu, de lo que verdaderamente
lo identifica y conforma. La cultura tiende puentes
para atravesar prejuicios y montañas
con
elementos más
sólidos que
cualquier política o religión.
Esto, aunque a ratos
parece afirmación utópica, sueño alocado y fantasioso,
se evidencia en su arrolladora potencia cuando se
suceden hechos como la presencia en el pleno corazón del
Vaticano, de la “Misa Cubana a la Virgen del Cobre”,
interpretada completamente por artistas de nuestro país.
Este hecho sin
precedentes tuvo lugar el pasado 9 de diciembre en la
iglesia de Santa María en Trastevere, con motivo del
aniversario 70 del establecimiento de las relaciones
diplomáticas entre ese estado religioso y Cuba. La
importancia de ese hecho se asienta en varias razones:
en primer lugar se produce bajo el mandato del papa
Benedicto Sexto, cuando muchos analistas religiosos
pronosticaban tensiones en las relaciones entre el
Vaticano y Cuba esto demuestra que ha ocurrido todo lo
contrario, incluso en la opinión de Amaury Pérez Vidal,
cantante cubano participante en el concierto, estas
relaciones “son inmejorables, el papa Benedicto XVI está
haciendo un trabajo extraordinario y ha dado muestras de
simpatía por los católicos cubanos.”
En segundo lugar el
hecho de que esta importante pieza de José María Vitier
fuese interpretada totalmente por músicos cubanos (Coro
Exaudi, Orquesta Solistas de La Habana, Bárbara Llanes,
María Felicia Pérez, Amaury Pérez, Alfredo Muñoz y María
Victoria del Collado) ante una iglesia totalmente
repleta, en la cual estaban presentes importantes
ministros católicos y del gobierno vaticano, embajadores
y representaciones diplomáticas de múltiples países y
público italiano en general, provocó el asombro de todos
los presentes ante la alta calidad de la música de
concierto de nuestro país, hecho generalmente no muy
difundido.
Otra razón que
confirió un valor extraordinario a este hecho fueron las
propias piezas interpretadas: la “Misa Cubana a la
Virgen del Cobre” es, al decir de Abel Prieto, ministro
de Cultura de nuestro país, una extraordinaria expresión
de cubanía y en el “Ave María por Cuba” se combinan los
cantos en latín y en yoruba y dialogan los clásicos
violines con los tambores batá. Tan revolucionaria
síntesis musical hizo llorar de emoción a muchos
embajadores africanos, quienes por primera vez veían
reflejadas en un escenario tan importante y tradicional,
sus raíces culturales expresadas al mismo nivel que las
melodías más antiguas de la tradición occidental
judeocristiana.
Por último de esta
visita de la delegación cubana a Roma, surgieron
proyectos de colaboración audiovisual, cursos de cine y
un incremento en el intercambio cultural entre Cuba e
Italia, con la posibilidad para los artistas cubanos de
participar en cinco o seis de los más importantes
eventos a celebrarse en el país europeo en el próximo año.
Como dijera el
maestro José María Vitier, esto evidencia que “las cosas
que nos unen son más importantes que las que nos
separan” y al decir de Abel Prieto, demuestra también
“el enorme poder que tiene la cultura saltando barreras,
llegando donde el discurso político y diplomático no
pueden llegar.” |