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Los cubanos amantes del jazz están de fiesta. El
Festival Jazz Plaza les da la oportunidad de ver de
cerca no solo a los más destacados cultivadores del
género en nuestro país, sino también de escuchar a
prestigiosos músicos internacionales reunidos aquí por
estos días. La lista de estos artistas es muy amplia,
pero entre todos los jazzistas extranjeros destaca un
nombre: Iván Lins. Su presencia en el Festival es un
regalo increíble para los seguidores de este ritmo.
Músico y compositor brasileño, considerado un innovador
de la música moderna de Brasil, y con unos aportes
impresionantes al panorama jazzístico contemporáneo,
posee en su historial veinticinco álbumes y múltiples
premios.
Apartando todos su
méritos musicales, Iván Lins es, además, un hombre
extraordinariamente afable, capaz de acceder a una
entrevista sin previo aviso, realizada en el lobby del
Habana Libre, el hotel donde se hospeda en estos días de
Festival.
¿Cómo llega al
Festival Jazz Plaza Iván Lins?
Yo conocía el
Festival porque Chucho Valdés me había hablado de él
hacía mucho tiempo, y me había dicho que me iba a
invitar. Entonces hace unos cuatro meses cuando estaba
en Buenos Aires, me invitó oficial y personalmente, y
aquí estoy.
¿Puede hacer alguna
valoración sobre este festival a partir de las
referencias que posee acerca de él?
Bueno, venir a Cuba
es venir a tocar en un país de músicos y de música,
entonces aunque muchas veces no sabemos quién está
participando, ni los músicos que van a tocar, siempre
sabemos que habrá grandes músicos presentes y una música
de alto nivel.
¿Tiene conocimiento
del jazz que se hace en estos momentos en Cuba?
En realidad a Brasil
no nos llega con frecuencia información, no solamente de
Cuba, sino en general de América Latina, de la América
española. Es muy difícil saber qué se hace, qué
acontece, no tenemos información. Esto es muy triste,
porque nosotros pensamos cuan bueno e importante sería
que la comunidad latina estuviese ahora más unida. Tal
vez el idioma, el hecho de que hablemos un idioma
diferente del español, sea la causa de esta
incomunicación.
Se percibe mucho por
ejemplo, cuando recientemente estuve en el Grammy Latino
(ya he ido dos veces), que siempre los brasileños son
vistos como una comunidad aparte, no se percibe una
integración, una aproximación.
Tocar con Chucho…
Es tocar con un gran
músico. Cambiar la música, hacer una música total,
imprevisible, entrar en una nueva dimensión de la
música. Estar con Chucho es siempre eso, es casi como
tirarse de un avión sin paracaídas.
Y el jazz a nivel
mundial, ¿en qué estadio se encuentra?
El mundo está
cambiando mucho. Voy a hablar sin incluir a Cuba, porque
Cuba es completamente diferente, aquí el pueblo tiene
información sobre lo que sucede musicalmente en la Isla;
pero en el mundo latino, digamos, en el mundo
capitalista, los medios de comunicación son muy
diferentes, ellos están muy interesados en hacer dinero
y no cultura. Entonces las informaciones son siempre
equivocadas, en mi opinión, y para el público común es
muy difícil el conocimiento de lo que se hace mejor en
la música, especialmente en el jazz, que más que un tipo
de música es una actitud. Yo defino el jazz como
libertad y sensibilidad. Especialmente para crear, hay
que hacer la música con libertad, con sensibilidad y con
pasión.
Hoy prima la música
comercial en toda América Latina, esa es la que tiene
más espacio en los medios de comunicación, porque a
ellos les interesa hacer dinero y no mejorar
espiritualmente a las personas. Sin embargo, creo que el
jazz no muere, al menos mientras haya gente como yo, o
como Chucho, o como tantos músicos cubanos que hemos
tenido la oportunidad de escuchar: Gonzalo Rubalcaba y
tantos otros, o como músicos brasileños y americanos de
jazz, franceses, ingleses, europeos, etc., que creen en
la música como en una afición más romántica, más
elevada, y la ven como una cosa totalmente libre, sin
fronteras. Músicos que no ven el hacer dinero como la
cosa más importante, sino que buscan el placer de hacer
la música sobre todo, de crear una cosa nueva, bella, de
hacer cosas imprevisibles, porque la imprevisibilidad en
arte es muy importante, no es igual si ya sabes lo que
vas a escuchar, a si esto tiene una novedad.
¿Alguna experiencia
ya con el Festival?
Bueno ayer hice mi
primera presentación y fue maravillosa, totalmente
impredecible todo, la reacción del público fue
maravillosa, toqué mis propias canciones, porque también
soy compositor. De hecho, componer es lo que me da más
placer, estar creando. Yo creo en el escenario y también
en casa escribo canciones. Todo lo que necesito es
sentirme como ayer, libre para manifestar mi música con
espontaneidad. |