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Cuba replicó acusaciones de Estados Unidos en la
Comisión de Derechos Humanos de la Naciones Unidas con
fotos de las torturas de Abu Grhaib y la destrucción de
Faluya, y dijo que Washington debería pedir disculpas al
mundo.
Juan Antonio Fernández Palacios, jefe de la delegación
caribeña, hizo uso del derecho de réplica y mostró al
plenario las conocidas imágenes de las torturas
cometidas por militares del Pentágono.
¿Cómo se atreven a venir aquí a hablar de derechos
humanos, democracia y libertad, ellos que tienen menos
derecho que nadie?, se preguntó.
"Estas fotos lo dicen todo", exclamó mientras levantaba
las imágenes a la vista del auditorio.
Esperábamos cuando menos silencio de Estados Unidos.
Estamos asistiendo a crímenes que la humanidad no veía
desde la época del fascismo, afirmó.
Tales son los derechos humanos de los que nos hablan los
delegados de Estados Unidos. Esto es Guantánamo, esto es
Faluya, esto es Abu Ghraib, ya sabemos de lo que estamos
hablando, concluyó el diplomático.
Fernández Palacios refutó al senador republicano Rudy
Boschwitz, jefe de la comitiva norteamericana, quien se
ufanó en su alocución de ser amigo personal del
presidente George W. Bush.
Boschwitz habló poco después del embajador cubano Iván
Mora Godoy, y mencionó a la isla entre la larga lista de
países en los que, a juicio de su gobierno, se violan
los derechos humanos.
Sudán, Siria, Irán, Corea del Norte, Rusia, China y
Myanmar, entre otros, resultaron mencionados por el
legislador.
En otra parte de su
intervención el senador estadounidense hizo loas a las
guerras contra Afganistán e Iraq, y los comicios que
allí tuvieron lugar bajo la ocupación extranjera.
Citó lo que calificó de avances en varios países al
calor de la cruzada antiterrorista de la Casa Blanca y
criticó a Venezuela.
El delegado de Caracas también respondió. El embajador
Bernabé Carrero Cuberos apuntó que el gobierno de
"Estados Unidos es genocida e impone terrorismo de
Estado". Y se preguntó ?cómo se permite hacer
señalamientos en esta audiencia?.
Un total de 15 delegaciones hicieron uso del derecho de
réplica, entre estas Turquía, Chipre, Japón, Colombia,
Bangla Desh, Vietnam, Zimbabwe, Sudán y Corea del Norte,
entre otros.
Por su parte el representante chino Sha Zukang recordó a
su contraparte estadounidense que ya en el período
anterior de la CDH "le regalé un espejo para que Estados
Unidos se miren en el".
Dijo que Washington no puede presentarse en este foro
mundial como paladín de "unos derechos que se violan en
la propia Unión".
En territorio norteamericano aumentan los crímenes
violentos y el sistema judicial es injusto. "La
discriminación racial está profundamente enraizada",
acotó.
Zukang citó la existencia de más de 300 casos de
decisiones erróneas en Cortes norteamericanas, y que en
más de la mitad de tales equivocaciones las víctimas
pasaron más de 10 años tras las rejas.
Previo a estos intercambios, la delegación
norteamericana también fue blanco de las críticas de
numerosas organizaciones no gubernamentales que
intervinieron en esta sesión.
La jornada resultó un final caliente previo al receso
por semana santa en la Comisión de Derechos Humanos.
EE.UU pretendió silenciar el tema de las torturas en
Comisión de Derechos Humanos
Estados Unidos busca silenciar el escándalo de las
torturas en Iraq y en la base de Guantánamo, y para ello
contacta hoy con numerosas delegaciones a fin de impedir
la trascendencia del tema en la Comisión de Derechos
Humanos (CDH).
Con ese objetivo está en Ginebra Mathew Waxman,
subsecretario asistente del Departamento de Defensa,
quien se integró a la delegación estadounidense,
presidida por el senador Rudy Borschwitz y el embajador
Kevin Moley.
Desde la víspera la comitiva está convocando a los
grupos regionales de países, a cuyos representantes
entregan un documento que refrenda la postura de la Casa
Blanca de negar la condición de prisioneros de guerra a
los detenidos en la alegada cruzada antiterrorista.
Con esa posición el gobierno del presidente George W.
Bush se desentiende de convenios internacionales como
las convenciones de Ginebra para la protección y
derechos legales a esas personas.
El miércoles tuvo lugar la convocatoria al Grupo
Latinoamericano y Caribeño (GRULAC) ante el que el alto
funcionario del Pentágono no pudo menos que reconocer
"determinadas irregularidades sobre las que el gobierno
ya tomó medidas".
Por esta vía Estados Unidos busca atajar cualquier
intento de presentar en la CDH el escándalo de las
torturas, como ocurrió el pasado año cuando Cuba propuso
la designación de un relator para investigar las
numerosas denuncias de maltratos y vejaciones a los
detenidos en Guantánamo.
Tanto Waxman como el embajador Mosley insistieron en que
la comunidad internacional no debe pronunciarse sobre
algo que Washington considera una cuestión de su propia
jurisdicción, por cuanto ocurre como parte de su guerra
global antiterrorista.
A muchos de los delegados latinoamericanos pudo haber
sorprendido la comparación entre tales prácticas
cometidas en la cárcel de Abu Ghraib con acciones de la
resistencia francesa contra el fascismo durante la
Segunda Guerra Mundial, tal y como pretendieron los
convocantes estadounidenses.
Preocupaciones expresadas en el encuentro sobre las
detenciones indefinidas recibieron como respuesta que la
Casa Blanca mantiene esa política para impedir que los
prisioneros vuelvan al campo de batalla.
Para el gobierno norteamericano, los encarcelados en la
base que ocupa en el oriente de Cuba no tienen derechos
legales, aunque afirmaron que sus casos son revisados
anualmente.
El diplomático cubano Rodolfo Reyes llamó la atención
sobre el carácter ilegal de esa prisión en el territorio
de la isla. La contraparte estadounidense evadió el
asunto al considerarlo un tema bilateral entre La Habana
y Washington.
Los funcionarios norteamericanos dijeron que estudian
las peticiones de relatores de la CDH como el de la
tortura, de detenciones arbitrarias y sobre la
independencia de jueces y abogados para investigar las
torturas, las cuales han sido denegadas.
En la reunión México refirió el carácter indefinido de
las detenciones y Brasil subrayó que había hecho llegar
a Washington sus observaciones al respecto.
Argentina, a su vez, alertó que tales precedentes pueden
repetirse en otros escenarios de conflicto y Chile
subrayó el carácter inderogable de la convención contra
la tortura y el reconocimiento de la condición jurídica
y la protección ante los tribunales de los detenidos en
condiciones de guerra.
"Estados Unidos está dando estas reuniones porque siente
una fuerte presión de la comunidad internacional. Fue
importante la iniciativa de Cuba sobre Guantánamo y
temen verse compelidos ante la CDH", dijo el diplomático
cubano.
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