Año III
La Habana
Semana 12 - 18
MARZO
de 2005

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FRENTE A LAS AMENAZAS DEL IMPERIO
Con Cuba y Venezuela bolivariana:
¡Hasta la victoria siempre!
Dax Toscano Rebelion


“A la memoria de Gladys Marín, mujer honesta, revolucionaria consecuente: Siempre estarás viva en el corazón de los  pueblos latinoamericanos.”

En 1818 el Libertador Simón Bolívar frente a las amenazas del agente diplomático yanqui, J. J. Irvine le contestó:  

“...protesto a usted que no permitiré  que se ultraje ni se desprecie el Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndolos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende.”[1] 

El presidente Hugo Rafael Chávez Frías, heredero del pensamiento bolivariano, líder de la revolución latinoamericana del siglo XXI contra el imperialismo estadounidense, ha dejado claro a los fascistas y guerreristas del gobierno del psicópata de Bush que si se atreven a aventurarse en una invasión a Cuba o a la República Bolivariana de Venezuela, tendrán la respuesta valerosa y digna de dos pueblos que lucharán hasta el final para derrotar al odioso invasor. Ya lo dijo José Martí, el apóstol de la independencia de Cuba: “Solo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad.”[2]  

“Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad” proclamó Bolívar el 5 de agosto de 1829. Martí, en su artículo “La crisis y el Partido Revolucionario Cubano” señaló: “El Norte ha sido injusto y codicioso; ha pensado más en asegurar a unos pocos la fortuna que en crear un pueblo para el bien de todos (...).”[3] El héroe cubano, que vivió en las “entrañas del monstruo”, pudo darse cuenta de la irracionalidad del sistema capitalista-imperialista estadounidense.  

En días recientes, el “águila imperial” ha desatado con más furia su conducta brutal contra Cuba y la República Bolivariana de Venezuela. Los criminales que hoy dirigen la “Casa del Horror”, ubicada en Washington, lanzan amenazas a la Patria de Martí y a la Patria de Bolívar. La nefasta secretaria de Estado del imperio, Condoleezza Rice ha expresado furibundamente que el gobierno de Hugo Chávez constituye “una fuerza negativa para la región”; mientras, el Fûhrer, W. Bush brinda su respaldo a los terroristas y asesinos que lanzan sus cobardes ataques contra los pueblos cubano y venezolano. Estos nuevos nazis, entre los que se encuentran los funcionarios de la administración de Bush como Otto Reich y John Negroponte, son los que en forma permanente planifican y ejecutan acciones desestabilizadoras contra los regímenes revolucionarios liderados por Fidel en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela. La conspiración de los fascistas, además, tiene como objetivo el asesinato de estos dos valiosos dirigentes revolucionarios, así como la invasión directa a sus países.  

Ante los planes funestos de la administración Bush hay que estar preparados. Ya lo decía Martí:  

“Es criminal quien promueve en un país la guerra que se le puede evitar; y quien deja de promover la guerra inevitable. Es criminal quien ve ir al país a un conflicto que la provocación fomenta y la desesperación favorece, y no prepara, o ayuda a preparar, el país para el conflicto. Y el crimen es mayor cuando se conoce, por la experiencia previa, que el desorden de la preparación puede acarrear la derrota del patriotismo más glorioso, o poner en la patria triunfante los gérmenes de su disolución definitiva. El que no ayuda hoy a preparar la guerra, ayuda ya a disolver el país. La simple creencia en la probabilidad de la guerra es ya una obligación, en quien se tenga por honrado y juicioso, de coadyuvar a que se purifique, o impedir que se malee, la guerra probable. Los fuertes prevén; los hombres de segunda mano esperan la tormenta con los brazos cruzados.”[4] 

Cuba tiene una larga experiencia de lucha contra el imperialismo, al cual le ha propinado derrota tras derrota en el campo militar. Así el 17 de abril de 1961 los 1 500 mercenarios, batistianos, agentes de la CIA que pretendieron desembarcar en Bahía de Cochinos (Playa Girón) para derrotar al régimen revolucionario, fueron vencidos por los milicianos en menos de 66 horas. El pueblo cubano se ha preparado a lo largo de estos 46 años de Revolución. La concepción de la guerra de todo el pueblo es el pilar de la defensa de la Revolución cubana. Las experiencias propias en el campo de combate, el aprendizaje de la lucha llevada a cabo por pueblos como el de Vietnam y Argelia contra el imperialismo, así como un elevado grado de preparación en el campo de la ciencia militar han hecho del pueblo cubano un ejército poderoso, tal y como se demostró en los ejercicios de defensa llevados a cabo en la semana del 13 al 19 de diciembre de 2004 con el nombre de Bastión 2004. Pero ante todo, lo que caracteriza al pueblo cubano es su preparación política y una sólida moral revolucionaria que solo se puede alcanzar cuando se tiene un verdadero sentimiento de amor a la Patria.  

Venezuela cuenta con un ejército que, en su generalidad, está trabajando junto al pueblo. Hugo Chávez ha señalado, siguiendo las enseñanzas de Mao que dijo: “el pueblo es al ejército como el agua al pez”, la necesidad vital de establecer esas relaciones. Los soldados venezolanos han participado activamente en el proceso revolucionario bolivariano y su labor ha sido valiosa en el desarrollo de las misiones, así como en las acciones en beneficio de la población más pobre. Las labores de rescate y ayuda emprendidas tras los desastres naturales suscitados en el Estado Vargas a finales del año 1999 y en los primeros meses del presente año, demuestran el compromiso de servir al pueblo por parte del ejército bolivariano. No obstante, la mayor demostración en defensa del proceso revolucionario se dio en los días del golpe de Estado, el 11 de abril de 2002, cuando una rebelión cívico-militar derrotó a los fascistas y reinstaló en el gobierno al presidente Hugo Chávez. Uno de los militares consecuentes con la Revolución es el General Raúl Baduel, Comandante General del Ejército Venezolano, quien se ha convertido en uno de los objetivos de los terroristas al servicio de los fascistas vendepatria y del gobierno estadounidense, los mismos que son responsables del asesinato del fiscal Danilo Anderson.  

Sin embargo, en Venezuela falta mucho que hacer en este campo. Lo más importante es, como lo señala Alan Woods, que el armamento pase al poder del pueblo. El propio presidente Chávez lo ha señalado: “Cada pescador, estudiante, cada miembro del pueblo, debe aprender a utilizar un rifle, porque ese es el concepto del pueblo armado junto con las Fuerzas Armadas Nacionales para defender la soberanía del sagrado suelo de Venezuela.” Alan Woods manifiesta que “el armamento general de la población es la condición sine qua non, no solo para la defensa de la Revolución contra los enemigos externos e internos, sino para llevar adelante la Revolución hasta el final y defender los derechos democráticos de la población.”[5] Solamente el pueblo armado y organizado en los diferentes comités y en las milicias, constituye la única garantía para la defensa de la Revolución frente a las agresiones de los golpistas y del imperialismo.  

Bush debe entender bien que en Venezuela el pueblo ha entrado en revolución y que, como dijera Martí, no descansará hasta coronarla, lo cual significa que luchará hasta con su vida para derrotar cualquier intento de impedir el camino elegido. “Si se atreven a invadir a nuestra Patria, el pueblo venezolano lo haría morder el polvo de la derrota, y la llama se prendería no solo en Venezuela, sino en todo el continente” señaló Chávez en su programa dominical “Aló, Presidente” número 213.  

Las cosas están claras: el imperialismo y sus terroristas no se detendrán hasta provocar una invasión a Cuba y Venezuela. La respuesta frente a estas malévolas intenciones debe ser contundente en el campo político, como en el militar. Es necesario desarrollar una mayor conciencia revolucionaria en la población. No hay que descuidar el campo de la batalla de ideas. Martí señaló que “trincheras de ideas valen tanto como trincheras de piedras.” En unidad con estas acciones hay que desarrollar una adecuada estrategia y táctica militar para golpear al imperialismo y así evitar sacrificios inútiles. El Che explicó con claridad la realidad: “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aun dentro de los mismos: atacarlo dondequiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite.”[6]

El Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, advirtió a mediados del año 2004 al gobierno de Bush y a los mafiosos batistianos radicados en Miami que si se atreven a lanzar una invasión a Cuba jamás ganarían esa guerra.

“Hoy no somos un puñado de hombres decididos a vencer o morir. Somos millones de hombres y mujeres que contamos con las armas suficientes, más de doscientos mil oficiales y jefes bien preparados, que conocen cómo deben emplearlas en condiciones de guerra moderna y sofisticada, y una enorme masa de combatientes que conocen igualmente bien los puntos fuertes y los puntos débiles de los que nos amenazan, a pesar de los enormes recursos bélicos y la superioridad tecnológica de sus armas.

En las condiciones actuales de Cuba, ante una invasión al país, mi ausencia física ―por causas naturales o de otra índole― no hará el menor daño a nuestra capacidad de lucha y resistencia. En cada jefe político y militar de cualquier nivel, en cada soldado individual, hay un comandante en jefe potencial que sabe lo que debe hacer, y en determinada situación cada hombre puede llegar a ser su propio comandante en jefe.

Ustedes no podrán disponer de un día, una hora, un minuto ni un segundo para impedir que la conducción política y militar del país sea asumida de inmediato. Las órdenes de lo que debe hacerse están dadas de antemano. Cada hombre y mujer estarán en su puesto de combate sin perder un segundo.”[7]

Estas fueron las palabras de un hombre digno, de un revolucionario que ama profundamente a su Patria y que estará, en caso de una intervención militar a su país en la primera línea de combate.

El Comandante Hugo Chávez, como un soldado revolucionario que es, también les ha dicho con firmeza a los imperialistas que defenderá a Venezuela de una agresión combatiendo en el campo de batalla, en las selvas y montañas de su Patria.

El camino está señalado: Con los pueblos de Cuba y Venezuela deben unirse los pueblos latinoamericanos para hacer frente al imperialismo. Quien se levanta con ellos, se levanta para todo los tiempos. Solo la solidaridad internacional de las y los trabajadores, de las y los obreros, de las y los campesinos, de las y los estudiantes, de las y los intelectuales consecuentes, de todas las mujeres y de todos los hombres honestos podrá detener al fascismo. No obstante, la lucha debe ir más allá. Dentro del capitalismo no hay salvación. A los Estados Unidos que ha bloqueado a Cuba durante 46 años y hoy pretenden hacer lo mismo con Venezuela, si se da el caso, no hay que venderles una gota más de petróleo. A la oligarquía venezolana, aliada de los agresores imperiales, hay que golpearle expropiando y confiscando las tierras que poseen producto del saqueo de años, hay que nacionalizar los bancos, recuperar las fábricas, los medios de comunicación.

Solo una revolución socialista y el internacionalismo pueden garantizar la victoria. Las palabras finales del Che en su “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental” deben ser nuestra guía: 

“Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.”[8]

Quito, 6 de marzo de 2.005


NOTAS

[1] ALBORNOZ PERALTA, Oswaldo Bolívar: Visión Crítica Editorial “El Duende”, Ecuador, 1.990, p. 17

[2] MARTÍ, José “Vindicación de Cuba” en José Martí o la cultura como acción Editorial Ecuador F.B.T., 2.002, p. 40

[3] MARTÍ José “La crisis y el Partido Revolucionario Cubano” en Op. Cit. p. 55

[4] MARTÍ, José Nuestras Ideas en Op. Cit. p.p. 61, 62 

[5] WOODS, Alan Tesis sobre la revolución y la contrarrevolución en Venezuela www.elmilitante.org

[6] CHE GUEVARA, Ernesto Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental  Escritos y Discursos, tomo 9, Editora de Ciencias Sociales, La Habana-Cuba, 1.977, p. 369

[7] CASTRO, Fidel Segunda Epístola www.granma.cu

[8] CHE GUEVARA, Ernesto Op. Cit. p. 372

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