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La obtención
de más de cien reconocimientos, entre placas, sellos,
diplomas, medallas y emblemas de distintas ciudades
cubanas y extranjeras, avalan el esfuerzo sostenido por
más de cuatro décadas de la que muy merecidamente es
reconocida como la comparsa más famosa de Cuba: los
Guaracheros de Regla. Con su fundador, director y
Guarachero Mayor, Humberto Medina, conversamos en
exclusiva para La Jiribilla, a propósito de las
fiestas del carnaval que tienen lugar por estos primeros
días de marzo en nuestra capital.
Por la calidad
artística que muestran los Guaracheros en cada una de
sus presentaciones, se dice de su Director que las
habilidades como bailador las aprendió porque cuando
comenzó a caminar lo hizo al compás del estribillo uno,
dos y tres qué paso más chévere… ¿Es esto cierto?
No es tan así. Pero
sí puedo asegurar que siempre me identifiqué con el
baile, particularmente con los bailes tradicionales, con
los del folclor. Estudié comercio y llegué a ejercerlo.
El ansia por el baile, sin embargo, no se apartaba de
mí. Probablemente porque lo llevo en la sangre. Recuerdo
que siendo un niño organicé con algunos compañeros de la
escuela una comparsita que, efectivamente, bailaba al
compás de uno, dos y tres qué paso más chévere. A los 18
años me convertí en director de fiestas de quince,
partiendo de la experiencia obtenida de aquella
malograda comparsita que no prosperó más allá de mi
aula.
Los carnavales en
Cuba son tan antiguos como la propia llegada de los
negros africanos a nuestras tierras. De ahí que estas
fiestas populares sean sinónimo de toques de tambores,
cornetas y jolgorios que encontraron su expresión más
alta en la creación de Cabildos, inicialmente, y siglos
después en las llamadas comparsas, como los Guaracheros
de Regla, ¿cuándo y por qué surge esta agrupación
musical danzaria?
La creación de los
Guaracheros data del 5 de junio de 1959. Su fundación
se produjo en el mismo municipio de Regla, cuando el
Comisionado de Deportes en aquel momento, Héctor
Rodríguez Llumpar y otros dirigentes, nos plantearon la
necesidad que existía en nuestro país de demostrar la
adhesión de la juventud cubana, particularmente la
reglana, a la recién triunfante Revolución. En sus
inicios los Guaracheros fueron creados exclusivamente
para los carnavales del pueblo de Regla de ese año 59.
Pero ya al siguiente, es decir en 1960, se nos invitó
para el carnaval de La Habana. Junto con los Guaracheros
se creó, también en nuestro municipio y con los mismos
propósitos Los Titi, una comparsa ya desaparecida y con
la cual emulamos en nuestra primera aparición.
¿Qué distingue a los
Guaracheros de otras comparsas cubanas?
Nos consideramos
seguidores y admiradores de las comparsas tradicionales,
como el Alacrán, los Marqueses, Los componedores, La
Jardinera… y en alguna medida hemos estructurado nuestra
agrupación siguiendo los patrones de ellas. Pero al
propio tiempo hemos impuesto a los Guaracheros un sello
muy especial; un sello que la distingue de las comparsas
tradicionales y también de las de reciente creación. Y
ello es el amor que sienten los Guaracheros por su
agrupación. Lo que para nosotros, los integrantes,
representa Regla aun cuando algunos no hayan nacido en
esta ciudad.
En sus inicios la
agrupación contó con 132 integrantes. En estos momentos
la conforman 256 entre faroleros, dirección, bailadores,
solistas, figurantes y músicos. No todos, pero sí la
gran mayoría de ese conjunto forma parte de la
agrupación desde que eran niños. Y entre ellos hay
negros, blancos y mulatos. La mayoría reglanos, pero
algunos proceden de Guanabacoa, La Habana Vieja, San
Miguel del Padrón, en fin, de los 15 municipios de la
capital, dentro de la agrupación militan, incluso, dos
matanceros y dos bejucaleños de la provincia de La
Habana desde hace ya un buen tiempo. Amén de los
tocadores de nuestra comparsa que son del hermano
municipio habanero de Bejucal y trabajan con los
Guaracheros hace ya más de veinte años. Pero todos los
integrantes, independientemente del color de su piel o
el lugar de procedencia, sienten como reglanos. Han
aprendido a querer esta ciudad y a verla como suya. Eso
es algo muy importante.
Igualmente avala ese
sello distintivo de los Guaracheros su sentido de la
disciplina, de la cordura, del rigor. Por ejemplo, hace
más de 40 años los Guaracheros ensayan todos los martes
en el estadio, si está lloviendo lo hacemos en el Liceo
o en la Casa de Cultura, pero ese día de ensayo es
inviolable. Muchas personas quieren formar parte de
nuestra agrupación, pero antes de exigirle que sea un
buen bailador, buen tocador, cantante o figurín (porque
eso puede aprenderse), hay que ser disciplinado,
respetuoso, hay que ser buen estudiante, buen
trabajador, buen cubano en sentido general. Y eso lo
inculcamos y exigimos constantemente a los Guaracheros.
Así como su amor y respeto por el compañero. A la usanza
de aquellos primigenios Cabildos, es obligación de los
integrantes de la agrupación visitar a un compañero
cuando se enferma, acudir a la funeraria o comprar una
corona para un fallecido. O sea, como decimos nosotros
ser compañero en las buenas, pero también en las malas.
Es decir, que nuestra
estructura está asentada sobre una capa de unificación,
sobre un trabajo muy colegiado, todo lo cual nos
distingue de otras agrupaciones y al propio tiempo nos
permite ser una comparsa, una agrupación y más que eso
una institución.
Formando parte de los
desfiles del carnaval habanero se encuentran anualmente
los Guaracheritos, ¿en la creación de esta comparsa
infantil también está su mano?
En parte sí, pues
quien dirige a los Guaracheritos fue durante muchos
años integrante de los Guaracheros. Ella a su vez lo
heredó de su madre. Con los Guaracheros primero y con
los Guaracheritos después hemos ido creando la tradición
de comparsas que antes no existía en Regla. Esta
comparsa la integran niños de primaria, algunos de ellos
tienen cinco años y ya están bailando, ya están dando su
aporte al carnaval cubano y formándose como cantera de
los Guaracheros.
¿Qué siente Humberto
Medina y, por consiguiente, sus Guaracheros, cuando en
cada presentación el público los recibe con efusivos
aplausos?
Siento ante todo el
sentimiento del deber cumplido y después nos sentimos
humildemente honrados. Eso es algo que resulta muy
difícil expresar con palabras. Siempre me ha parecido
que los Guaracheros me pertenecen, que son algo mío. Son
como mis padres, como un hijo. Y esa pertenencia no es
infundada. En ese momento en que recibimos los aplausos
me viene a la memoria cómo se crearon los Guaracheros:
fue recogiendo dinero en latica por las calles y
pidiéndole ayuda a las empresas que existían en la zona,
para comprar nuestro vestuario y los instrumentos.
Cuando recibimos esos
aplausos no pensamos en nosotros, pensamos en el pueblo
de Regla, en el pueblo cubano que nos entrega en cada
una de nuestras presentaciones el mayor de los premios
que hemos obtenido a lo largo de estos 46 años: su
cariño, su respeto y su admiración.
Esos aplausos me
hacen pensar en que mi experiencia como director de
fiestas de quince hizo posible que me nombraran Director
de los Guaracheros de Regla, pero cualquier compañero
hubiera hecho lo mismo que yo he venido haciendo. Y
ello ha sido conseguir que se nos imite en las cosas
buenas que poseemos, en las cosas que hemos hecho bien.
Porque considero que lo más grande que yo he hecho en mi
vida es haber ayudado humildemente a crear los
Guracheros de Regla, una institución que quizás algunos
puedan olvidar, pero innegablemente –como ha pasado con
comparsas tan tradicionales como el Alacrán–, las
grandes mayorías la recordarán siempre, porque ya hemos
pasado a formar parte de la tradición de un pueblo. |