Año III
La Habana
Semana 12 - 18
FEBRERO
de 2005

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Un Quijote pinta a otro
Yinett Polanco La Habana

Hace ya 400 años, cuando en España se imprimió, por primera vez, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, este personaje desgarbado y de adarga al brazo, se hizo parte, inmediatamente, del imaginario popular.

Cada quien se adjudicó el derecho de pensar al Quijote con la figura que deseaba, y múltiples artistas plásticos le insuflaron una vida que se acomodaba a prototipos universales o nacionales. Entre estos pintores se encuentra el cubano Juan Moreira.

De figura tan quijotesca como su propia creación, Moreira dibujó su propio Quijote en 1972 para ilustrar la segunda edición que se hacía en Cuba de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, pues la primera tenía las figuras del francés Gustavo Doré.

A inaugurar la exposición llegó Juan Moreira acompañado de su eterna sonrisa y de su esposa, la también pintora Alicia Leal. Aunque por su habitual modestia Moreira no quiso oficiar de locutor ni hacer ningún discurso, su obra expuesta, que adornan las paredes de la sala Onelio Jorge Cardoso hablan largamente de la calidad de este pintor cubano, que ha dedicado su vida no solo a la creación personal, sino también a la enseñanza artística en la Academia de pintura de San Alejandro.

En las palabras de presentación Manuel Fernández, especialista de la galería La Acacia y curador de la muestra, dijo que dicha exposición era un encuentro con la historia que nació con el propio Quijote y que pasa por la fundación de la Imprenta Nacional de Cuba y la trayectoria artística del propio Moreira.

Manuel contó cómo con estos dibujos sobre el Quijote que ahora se exponían en La Cabaña, Moreira, hombre de origen humilde,  había sido uno de los primeros pintores cubanos que expuso su obra en los EE.UU. luego del triunfo revolucionario.

El Quijote, de Moreira no estaba solo, junto al alargado caballero de innumerables andanzas estaba su pequeño y grueso amigo Sancho y su amada Dulcinea; diferentes escenas, todas de un inconfundible sabor criollo, ilustran múltiples pasajes de la antiquísima pero actual novela.

Refiriéndose a la obra del destacado pintor, el especialista de La Acacia afirmó que "gracias a hombres como él, que se alimentan de sus sueños, Don Quijote seguirá arremetiendo contra los molinos de la injusticia y la opresión."

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