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Naquele instante, edificios saquevam
sombras, in-
sones, parindo cobras.
Régis Bonvicino
Modo de vida, lugar
de reunión, de convivencia, de grandes aglomeraciones de
personas y autos, todo eso es y no es una gran ciudad al
mismo tiempo. Fabio Weintraub, poeta brasileño, premio
Casa de las Américas 2003 con su libro Nueva
dirección, ofreció una conferencia sobre la
presencia de las ciudades en la poesía de Brasil.
En su coloquio, Fabio
disertó acerca de las posibilidades de figuración de los
espacios públicos reflejados de manera poética, y aclaró
que es un tema muy importante para los poetas de Brasil,
encontrar la manera de penetrar en la sensibilidad
nacida de esta nueva concepción de las ciudades
brasileñas, de su desaparición como espacio público,
como espacio de verdadera interrelación entre las
personas, del aumento de la violencia y de los mendigos
en sus calles y de la pérdida de los derechos civiles de
esas personas.
El poeta brasileño
aclaró además que no se trata de dar una única imagen de
la ciudad dentro de la poesía, pues en realidad existen
muchas imágenes diferentes, y que estas aparecen en la
poesía también de modos desiguales. Explicó que aunque
no aspiraba a dar una panorámica exhaustiva de esta
temática dentro de la poesía de su país, si pretendía
explorar por lo menos los principales cauces por lo que
discurría esta corriente y sus motivaciones.
Fabio explicó que la
revolución urbana que está teniendo lugar en Brasil está
hallando ecos en la poesía y transformando por ello la
sensibilidad poética en su conjunto. Esta nueva
sensibilidad está ligada a la idea del conflicto de la
existencia en las ciudades que deben ser consideradas
más allá de simples espacios urbanos.
En sus palabras,
Weintraub insistió en la necesidad de hallar un
equilibrio entre intimidad y extrañeza y afirmó que, aún
a riesgo de parecer repetitivo, debía insistir en la
idea de la ciudad como un espacio escénico teatral donde
cada uno practicaba un juego, portaba una máscara y
desempeñaba un papel, y donde, por lo tanto, se les
preparaba para convivir con quien no se conoce.
Weintraub explicó entonces que la intención de su libro
Nueva dirección, era precisamente dar cuenta de
esa sensación que poseen muchas personas de estar en la
ciudad, pero sintiendo que la ciudad no está en ellos, y
agregó que el libro trata de expresar el sentimiento de
exilio que sienten aquellos que dentro de la misma
ciudad se ven siempre obligados a buscar otra dirección
y alejarse del lugar en que se encuentran.
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