|
Leonard Peltier es uno de nuestros
más grandes guerreros del movimiento indígena
norteamericano, es un guerrero en defensa de la historia
y la espiritualidad de su pueblo, o sea, nuestra lucha
política está muy engarzada con nuestra lucha
espiritual, que se ha estado librando durante más de
quinientos años.
Leonard no es el
primer caso de un indio que está preso simplemente por
su condición de indígena, es muy probable que no sea el
último. Si tengo el permiso de ustedes me gustaría
comenzar con una canción, una canción en su honor.
Con las
personalidades al frente de nuestra sociedad indígena
nosotros también hablamos de los Cinco y más adelante
esta semana vamos a presentar una ceremonia Una pipa de
la paz que traemos en nombre de la sociedad, en nombre
de las tribus indígenas para la familia de los Cinco,
pero también es un honor para nosotros, para el pueblo
indígena haber hecho esta canción también dedicada a los
Cinco héroes.
Amigos, vamos a mirar
a nuestro alrededor. Amigos, miremos a nuestro
alrededor. Es una época triste, nos hemos reunido hoy
aquí, pero Cinco no están con nosotros. Amigos, miremos
a nuestro alrededor. Es una época triste. Esta es una
canción para los Cinco y esperamos que la podamos
escuchar y ahora vamos a cantar la canción en honor a
Leonard Peltier.
Cuando visité a Cuba
hace algunos años, se habló de la idea de publicar este
libro de Leonard en español. El presidente Alarcón
hablaba en aquel momento de esa posibilidad. Leonard es
un hombre que conoce sobre la lucha de los hombres que
viven injustamente encarcelados, siendo un hombre que
lucha por la dignidad de su pueblo.
Cuando Leonard se
enteró de que su libro iba a ser traducido, se sintió
muy agradecido hacia el presidente Castro, hacia
Alarcón, hacia la familia de los Cinco héroes y hacia
todos los hermanos y hermanas cubanos.
Este libro no es una
defensa de su caso, ni del juicio, es una visión
interior de un ser humano. Su caso ha sido discutido en
muchísimos libros y muchísimos documentales. Así que
solo voy a hacer un resumen muy breve del caso de
Leonard Peltier.
Los EE.UU. declaró la
guerra contra el movimiento indígena norteamericano y
Peltier fue llamado a participar, a defender a las
mujeres, a los niños, a los ancianos.
A principios de los
años 70, hubo un período llamado el reino del terror o
el reinado del terror en el que muchas personas del
pueblo indígena fueron asesinadas por autoridades
norteamericanas. En 1975, Leonard estaba participando en
una actividad espiritual. Había muchas mujeres, muchas
personas mayores y fue llamado a ese lugar para proteger
su vida, para proteger a estas personas. La mayor
concentración de funcionarios del FBI se dio en este
lugar, como en ninguna otra locación indígena de los
EE.UU. Cuando el gobierno nos dio las peores tierras y
nos enteramos con el tiempo de que el suelo estaba
contaminado con uranio, el gobierno general pensó que
asesinando a los niños, a las personas, nos haría
renunciar a algo que para nosotros es muy sagrado.
Dos agentes del FBI
estaban persiguiendo supuestamente a un indio acusado de
robar un par de botas de vaquero, por supuesto el FBI ni
ninguna otra institución estadounidense tenía
jurisdicción alguna en este tipo de caso. Existía un
plan de sitiar este campamento espiritual donde Peltier
estaba. El FBI irrumpió en este campo y se desató un
tiroteo, donde había tantas mujeres, tantos niños,
tantas personas mayores. Leonard y el resto de los que
estaban allí corrieron a ver lo que estaba sucediendo.
Hubo un indio muerto. Por supuesto, su muerte no ha sido
investigada y dos agentes del FBI murieron también allí.
Leonard reunió a
todos los demás: a las mujeres, a los niños, a otros
guerreros y partieron para madrugar. Él escribe en su
libro que hay un águila que guía los pueblos hacia un
lugar más seguro.
Al final, Leonard
tuvo la oportunidad de huir hacia Canadá, había otros
hombres acusados del tiroteo por la muerte de dos
agentes que fueron hechos prisioneros y llevados a
juicio a Iowa. Después en el propio caso se explicó todo
y ellos fueron absueltos. Así que el FBI empezó a
sentirse un poco presionado por inculparlos por la
muerte de estos dos agentes. Y Leonard era el único que
quedaba.
Leonard fue
ilegalmente extraditado a Canadá. El FBI apresó a una
mujer que tenía desórdenes mentales y el FBI le enseñó
fotos de sus hijos y la amenazó con hacerles daño si no
hacía lo que quería. Así que ella no tuvo más remedio
que firmar la declaración jurada en que decía que ella
era la novia de Leonard en ese momento y que de hecho lo
vio ultimar a estos dos agentes del FBI.
Por supuesto, a
partir de ahí siguió todo el proceso de la extradición
ilegal. El gobierno de los EE.UU. tiene información
suficiente de que esta mujer no lo conocía ni estuvo
presente en ningún tiroteo. El juicio de estas dos
personas en vez de ser en Iowa fue en Dakota del Sur, un
estado que es famoso por el odio hacia los indígenas, a
las luchas con respecto a la tierra.
El
juicio estuvo lleno de pruebas que no eran concluyentes,
de testigos que se veía estaban testificando a la
fuerza, que estaban hablando cosas que no eran realidad,
y numerosos abusos del sistema legal en general.
Solamente se probó la participación de Leonard en el
tiroteo, fue lo único que pudieron probar, no de los
asesinatos porque por supuesto los EE.UU. no tenían
ningún caso. Solamente por haber participado en el
tiroteo fue condenado a dos cadenas perpetuas
consecutivas. Este año se cumplen 29 años de prisión
exactamente. Así que es un honor que este libro, hecho
por un hombre que vive desde hace tantos años en la
injusticia, pueda ser publicado en Cuba.
Por
supuesto, todos estos escritos sobre los Cinco no es lo
primero que se escribe sobre prisioneros políticos.
Algunos de los más grandes héroes de la historia
universal hay sacrificado años de sus vidas en cárceles
injustamente. Este es el caso de Hugo Chávez, de Fidel
Castro, hombres que ponen las necesidades de sus pueblos
por encima de sus propias necesidades.
Hay
otra persona que ha pasado muchos años en prisión.
Después de cinco meses de trabajo forzado en las
canteras, en La Habana de abril a octubre de 1870, a
José Martí le fue otorgada la clemencia y se le dio
arresto domicilario para esperar la extradición hacia
España, que se le dio el 15 de enero de 1871.
Este
tipo de seres humanos solamente nacen de vez en cuando.
Recuerdo que cuando era muy joven uno de nuestros
ancianos me contó una historia que decía que el Creador
tenía varias piedras, una amarilla, una negra, una roja,
una por cada uno de los colores de la tierra. El Creador
tomó una piedra y la lanzó al océano. Esta piedra iba a
estar todo el tiempo saltando sobre el mar. Cada vez que
la roca tocara el mar iba a nacer un héroe para cada uno
de estos pueblos. Tomó las piedras y las lanzó sobre el
mar, y sus saltos salieron héroes como Peltier y como
muchos otros que le antecedieron.
No
tengo dudas que cuando el Creador tomó la piedra de
América Latina, y cada vez que saltó dio hombres como
Bolívar y Martí, como Fidel y Camilo.
Creo que somos muy afortunados de vivir en un tiempo en
que la piedra haya dado Cinco nuevos héroes. El miedo al
heroísmo es algo que está bien arraigado en los
cobardes. Esto no atañe solamente a una sociedad en
particular. Fue el miedo que impulsó el encarcelamiento
de Martí. Pero estos grandes hombres regresaron para
liberar a su pueblo. Y hoy hacemos votos por la familia
de los Cinco, porque voy a estar con ellos cuando
regresen. Es un honor que las palabras de Leonard se
puedan publicar en español y les pido a todos que las
lean, con sentido de espiritualidad, de hermandad, de
lucha. Nuestros dos pueblos están unidos por la causa de
la dignidad y por la dignidad de nuestros pueblos. Nunca
hemos sido derrotados en esta lucha y nunca lo seremos.
Palabras de Daniel Cheng Yang, ahijado de
Leonard Peltier durante la presentación del libro
Escritos desde la cárcel.
|