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Contento anda el poeta, narrador, investigador y
promotor cultural Miguel Barnet. La consumación de uno
de sus sueños ya tiene diez años de edad oficialmente,
porque si el
21 de septiembre de 1995, nació la
Fundación Fernando Ortiz, tuvo una gestación llena de
amor, premuras y trabajo por parte de su hacedor.
Barnet, entonces y
ahora vicepresidente de la UNEAC, en la sala Nicolás
Guillén armó, hace más de una década, con un grupo de
amigos e interesados en la obra de Ortiz, el embrión de
lo que sería la fundación: “una institución cultural
cubana de carácter público y civil, no gubernamental,
con personalidad jurídica y patrimonio propios y sin
ánimo de lucro, que se rige por el Código Civil de Cuba
y sus propios estatutos. Sus fines principales son el
estudio y la divulgación de la vida y la obra del sabio
cubano Fernando Ortiz, así como el desarrollo de
investigaciones científicas sobre la identidad cultural
cubana”.
Muchas e importantes
han sido las acciones desarrolladas por la fundación,
empezando por la esencial: divulgar la obra del tercer
descubridor de Cuba. En dos lustros en la Colección
Fernando Ortiz se han publicado diez importantes títulos
entre los que se encuentran: Cronología Fernando
Ortiz, de Araceli García-Carranza, Norma Suárez
Suárez y Alberto Quesada Morales; Fernando Ortiz y
la Hispanocubana de Cultura, de Carlos del Toro
González; Martí humanista, de Fernando Ortiz,
Compilación de Isaac Barreal y Norma Suárez Suárez;
Fernando Ortiz, Italia y Cuba, Selección e
introducción de Salvador Bueno; La historia en
Fernando Ortiz, de José Antonio Matos Arévalos,
Prólogo de Miguel Barnet y La santería y la brujería
de los blancos, de Fernando Ortiz.
También importante renglón en volúmenes publicados, son
los Plegables cartográficos. El primero, La
ruta del esclavo en Cuba, vio la luz en
1998
y le siguieron investigaciones sobre la presencia china,
árabe y japonesa. Los estudios son presentados con todo
el rigor histórico y geográfico que requieren esos
singulares objetos de estudio.
La fuente viva,
se nombra otra colección que ha presentado ya textos tan
importantes como Fernando Ortiz y la cubanidad,
Selección de Norma Suárez; Perioca sociográfica de
la cubanidad, de Elías Entralgo; Componentes
étnicos de la nación cubana, de Jesús Guanche;
Décimas rescatadas del aire y del olvido, Estudio y
antología, de Germán Bode Hernández, Prólogo de María
Teresa Linares; Negreros catalanes y gaditanos en la
trata cubana, 1827-1833, de Enrique Sosa Rodríguez;
Gallos y toros en Cuba, de Pablo Riaño y
Rodar el
coco: procesos de cambios en la santería
de Lázara Menéndez.
De esta colección en
la Sala Fernando Ortiz, el once de febrero a las cuatro
de la tarde, se presentará Norteamericanos en Cuba.
Un estudio etnográfico de José Vega, ensayo al que
Barnet le augura un buen camino.
Las almas del pueblo
negro de
W.E.B Du Bois, Prólogo de Miguel Barnet;
El cubano de hoy:
un estudio psicosocial; Colectivo de autores y
Religión y sociedad civil en Cuba; son algunos de
los libros de la colección Surco, mientras que bajo el
término genérico de otras publicaciones aparecen
Ensayo político sobre la isla de Cuba, de Alejandro
de Humboldt; La tradición ewé-fon en Cuba, de
Hippolyte Brice Sogbossi; y Actas del Folklore.
Si
publicar la obra de Don Fernando o libros relacionados
con su pensamiento, también ha sido fin de la
institución que lleva su nombre conferir anualmente con
el auspicio del Ministerio de Cultura el Premio
Fernando Ortiz, “con el propósito de reconocer,
estimular y divulgar la labor de destacadas
personalidades y entidades nacionales e internacionales,
en su contribución al desarrollo del estudio de las
culturas populares”.
A este galardón, el
máximo en categoría que otorga la fundación, han
accedido, entre otras reconocidas personalidades: los
cubanos Argeliers Leon, Manuel Rivero de la Calle, María
Teresa Linares y Lázaro Ros, el puertorriqueño Ricardo
Alegría, el senegalés Doudou Diéne, y el norteamericano
Sidney Mintz. Este año se les entregará al español Luis
Beltrán Repetto, académico de la Universidad de Alcalá y
a la bailarina y coreógrafa norteamericana Katherine
Dunham.
Para “galardonar un
libro que se publique en el año de la convocatoria y que
aborde los temas de etnología, antropología, tradiciones
y temas de cultura popular cubana” la fundación y el
Instituto Cubano del Libro entregan el premio Catauro
cubano que ha sido merecido, entre otros, por
Cuba: expresión
literaria oral y actualidad, de
María del Carmen
Victori;
La Sociedad
Comunitaria de Cuba,
de
Lillián J. Moreira de
la Lima;
Los Culíes Chinos en
Cuba,
de
Juan Pérez de la
Riva y
Las Identidades: "Una
mirada desde la psicología”,
de
Carolina Luz de la
Torre Molina.
Otro de los logros de
la Fundación es su revista Catauro que este año
llegará a su duodécimo número. Se define como la Revista
cubana de antropología fundada en 1999, que mediante
diversas secciones, sus páginas invitan “al pensamiento
que profundiza en los fundamentos antropológicos y
etnológicos del universo contemporáneo, el folklore, el
imaginario social y el impacto cotidiano de lo popular”.
Todos los domingos a
las 7 y 30 de la tarde se trasmite el programa radial
Arte y folklore por la emisora Radio Taíno. Es un
espacio creado en homenaje a la “Hora Ultra”, que en la
década del treinta y por iniciativa de Fernando Ortiz se
radiara de lunes a sábado como complemento
informativo-cultural de la revista Ultra.
A tono con las nuevas
tecnologías la fundación tiene su sitio web
www.fundacionfernandoortiz.org, en el que se encuentra
la más variopinta información.
La gran fiesta por
sus primeros diez añitos, que celebrará durante todo el
2005, la empezó la fundación con la Feria del libro de
La Habana. En hora buena por tanto y tan útil trabajo
cultural.
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